ALEXIA PUTELLAS

¿Qué futbolista habría sido Alexia Putellas si hubiese nacido 30 años antes?

El Barça todavía no tenía equipo femenino y las niñas que querían jugar tenían que hacerse un hueco en un deporte que todavía no sabía muy bien qué lugar darles

Alexia Putellas celebrando uno de sus goles ante el FC Bayern de Múnich
@fcbfemeni

Alexia Putellas nació en 1994 y empezó a jugar al fútbol con siete años. Desde entonces, su carrera ha estado ligada al crecimiento del fútbol femenino hasta convertirse en una de las grandes referentes de la historia del deporte. Pero hay una pregunta que permite entender mejor todo lo que ha cambiado en estas décadas: ¿qué futbolista habría sido Alexia si hubiese nacido 30 años antes?

Habría nacido en 1964. Y su historia con el FC Barcelona habría comenzado en un escenario completamente diferente. No habría encontrado una cantera femenina, una Liga nacional ni una estructura profesional en la que desarrollar su talento. El fútbol femenino español todavía no tenía prácticamente espacio dentro del deporte organizado.

Cuando el Barça femenino todavía no existía

Cuando una hipotética Alexia de 1964 hubiese tenido edad para empezar a jugar, el Barça no tenía equipo femenino. La situación comenzó a cambiar en 1970, cuando Imma Cabecerán, con solo 18 años, impulsó la creación de un conjunto de mujeres en Barcelona.

Diecisiete jugadoras respondieron a la convocatoria y el 25 de diciembre de aquel año disputaron un partido ante la UE Centelles en el Camp Nou.

El encuentro reunió a unas 60.000 personas, aunque formaba parte de un festival benéfico. Aquellas jugadoras todavía no eran oficialmente el FC Barcelona. No podían utilizar el nombre, el escudo ni los colores del club como una sección oficial. Primero fueron la Selecció Ciutat de Barcelona y después la Peña Femenina Barcelonista, mientras el Barça proporcionaba apoyo material e institucional.

Para una niña con talento nacida en 1964, por tanto, el primer problema habría sido mucho más básico que encontrar un equipo competitivo: encontrar un lugar donde jugar y poder seguir haciéndolo.

Las pioneras del fútbol femenino en el Camp Nou, en 1970, cuando el Barça todavía no contaba con una sección femenina oficial
FC Barcelona

El fútbol tenía que hacerse un hueco

La diferencia con la Alexia real no estaría únicamente en las instalaciones o en la competición. Estaría también en el tiempo disponible para entrenar. Las pioneras tenían que compaginar el fútbol con sus trabajos y estudios, pagarse parte del material y organizar sus vidas alrededor de una actividad que todavía no podía considerarse una profesión.

Durante los años ochenta y noventa, las jugadoras del Club Femení Barcelona entrenaban habitualmente dos veces por semana, tres antes de partidos importantes. Algunas terminaban tan tarde que llegaban a casa de madrugada. No existía la rutina de preparación física, recuperación, nutrición y seguimiento individual que acompaña hoy a una futbolista de élite.

Y eso habría afectado directamente a una jugadora como Alexia. Su fútbol se ha construido sobre la técnica, el pase, la interpretación de los espacios y la capacidad para tomar decisiones antes de recibir. Todas esas cualidades necesitan horas de entrenamiento y competición para desarrollarse. Su talento podría haber estado ahí, pero habría tenido muchas menos oportunidades para convertirlo en una carrera de élite.

Alexia habría llegado demasiado pronto

El calendario también explica hasta qué punto habría cambiado su trayectoria. La Federación Española no reconoció oficialmente el fútbol femenino hasta 1980. La Copa de la Reina comenzó en 1984/1985 y la primera Liga nacional se disputó en 1988/1989.

Una Alexia nacida en 1964 habría cumplido 16 años cuando llegó el reconocimiento federativo. A los 20 habría aparecido la Copa de la Reina y tendría 24 cuando comenzara la primera Liga nacional. Gran parte de sus años de formación habrían transcurrido antes de que existiera una competición estable en la que medirse regularmente con las mejores.

El Barça también tardaría en dar el siguiente paso. El fútbol femenino se integró oficialmente como sección del club en 2002 y el primer equipo no se profesionalizó hasta 2015. La Alexia real llegó al primer equipo en 2012, justo en medio de esa transformación.
Kety Pulido, el espejo de una Alexia de 1964

Hay una coincidencia especialmente reveladora. Kety Pulido nació en 1964, el mismo año en el que habría nacido esta hipotética Alexia. Jugó en el Barça entre 1984 y 1994 y fue la capitana del equipo que conquistó la primera Copa de la Reina de la historia del club en 1994.

Aquel título llegó el mismo año en que nació Alexia Putellas. Pulido, sin embargo, no pudo construir una carrera como la que décadas después tendría la centrocampista catalana. Con 30 años decidió dejar el fútbol porque resultaba demasiado complicado compatibilizarlo con su trabajo.

El problema no era que que le faltara talento ni ambición. Lo que faltaba era un contexto que permitiera convertir el fútbol en una profesión. Esa es probablemente la mayor diferencia entre ambas generaciones.

Kety Pulido, con la Copa en alto, en una de las imágenes que simbolizan los primeros pasos del fútbol femenino español hacia la profesionalización
FC Barcelona

La Alexia que sí pudo existir

Cuando Alexia llegó al primer equipo del Barça en 2012, muchas cosas todavía estaban cambiando, pero el camino ya estaba construido. Había una sección oficial, competiciones consolidadas y una generación de jugadoras que había conseguido que el fútbol femenino tuviera un espacio dentro del club. Tres años después, el equipo se profesionalizaría.

Por eso, imaginar a Alexia naciendo en 1964 no significa pensar que habría sido peor futbolista. Significa preguntarse cuánto de una carrera depende del talento y cuánto de las oportunidades que existen alrededor de ese talento.

Quizá habría seguido siendo una centrocampista extraordinaria. Quizá habría destacado igualmente. Pero habría tenido que jugar en campos y competiciones muy diferentes, entrenar mientras trabajaba y esperar durante años a que el fútbol femenino construyera un lugar para ella.

La centrocampista y capitana del FC Barcelona Alexia Putellas, que abandona el FC Barcelona. EFE/ Marta Pérez
La centrocampista y capitana del FC Barcelona Alexia Putellas, que abandona el FC Barcelona, se despide de la afición al finalizar el encuentro disputado entre el Barcelona y la Real Sociedad, correspondiente a la jornada 29 de la Liga F, este miércoles en el estadio Johan Cruyff de Barcelona. EFE/ Marta Pérez
EFE

Las pioneras no tuvieron las condiciones para convertirse en Alexia Putellas, sino que tuvieron que construir las condiciones para que las futbolistas de hoy pudieran llegar. Cuando Alexia nació en 1994, Kety Pulido acababa de levantar la primera Copa de la Reina del Barça y el fútbol femenino comenzaba a dejar atrás algunas de las barreras que habían marcado su carrera. Treinta años separan a ambas, pero también dos formas completamente distintas de entender qué podía significar ser futbolista del Barça.