Una lesión de Rybakina en Cincinatti privó a la kazaja de salir del torneo como número de uno del mundo. Tenía a “tiro” arrebatar la primera posición del ranking a Aryna Sabalenka que había caído sorpresivamente en cuartos de final frente a la desconocida Sara Bejlek. Aryna tenía que esperar a que su perseguidora no accediese a las semis en Ohio para seguir conservando la primera plaza.
La bielorrusa cerró 2025 con 10.870 puntos, 5.000 más que la kazaja, que acabó el año en quinto lugar. Sin embargo ese saco de puntos es el que Rybakina ha ido recortándole y de no haber sido por su lesión en Cincinatti, habría acabado con el reinado de Aryna de 104 semanas en lo más alto.

Y es que, la retirada de Rybakina en el duelo contra Swiatek le sirvió a Sabalenka de carambola para llegar al US Open como top1. Eso sí, el Grand Slam americano es su última oportunidad también de llevarse un grande en un 2026 un tanto agridulce donde sólo se ha erigido campeona en el Másters de Brisbane, de Miami y en Indian Wells, los tres en pista dura.
Y es que tras Miami, Aryna Sabalenka no pudo ganar ningún titulo más, ni llegó a una final. Su mejor resultado las semis de Berlin evidenciaban un declive del que ella misma ha hablado en varias ocasiones.
Una distancia mínima
A falta de disputarse el US Open, Sabalenka parte con 8.575, y una distancia mínima de 434 puntos respecto a su perseguidora. Su caída responde a un año muy irregular en el que su mejor actuación ha sido la final de Australia donde fue derrotada precisamente por la kazaja. aunque pudo quitarse la espinita en el llamado quinto grande, en California.
La desesperación que pasó factura
Sabalenka cayó en octavos de final en Wimbledon frente a Noemi Osaka, en Roland Garros en cuartos frente a Schnaider. Una desesperación por ganar ambos que en palabras de la propia tenista “le pasó factura”.
Eso sí, la primera posición no parece pesarle, ya que restó importancia antes de celebrarse Cincinatti a la posibilidad de acabar como número 2 del mundo. “Pero siento que también se van a inspirar aunque baje un poco en el ranking, espero que nunca ocurra. Para mí, mientras me concentre en mí misma y en desarrollarme como jugadora y como persona, el ranking realmente no importa”, explicó en la sala de prensa del Másters 1000.
El US Open como última oportunidad
En Nueva York se jugará el todo por el todo, pudiendo cerrar el año revalidando el título, y maquillando un año en el que especialmente en tierra batida y hierba, su tenis no ha brillado tanto como en años anteriores.
El US Open arranca este domingo y se extiende hasta el próximo 13 de septiembre. Dejará la temporada vista para sentencia, a falta de los últimos puntos antes de las WTA finals que este año se celebrarán en suelo estadounidense. El reinado de Sabalenka puede verse amenazado, aunque nada como un slam que sabe lo que es coronar en dos ocasiones.

