No es la primera vez que critican a la psicóloga de Iga Swiatek, por tener una relación “muy intensa”. No solo en redes sociales sino que gente de su entorno la crítica. El último, su antiguo entrenador Artur Szostaczko, que en un podcast afirmó que “no conoce a ninguna tenista que pase día y noche con un psicólogo. Están juntas en vacaciones, en torneos y viendo películas, Iga depende mucho de ella”.
Ahora en Wimbledon la polaca parece estar en una situación crítica. La polaca no entiende las críticas que recibe en redes sociales, y tras ganar a la estadounidense Taylor Townsend por dos sets a uno, se pudo ver una Swiatek visiblemente emocionada, y salió a defender a su psicóloga Daria Abramowicz.
“A la gente en las redes sociales le gusta dar su opinión, pero no saben cómo trabajamos, qué tipo de apoyo necesito ni cuántas personas en mi posición necesitan gente de confianza. Daria lleva trabajando conmigo desde 2019. Sería una persona totalmente distinta a como era entonces. Era muy insegura. No tenía las habilidades emocionales ni cognitivas necesarias para jugar al tenis al nivel que necesitaba para alcanzar este nivel, así que ella me ayudó a desarrollarme como jugadora“, afirmó.
La ayuda para gestionar su nueva vida
La psicóloga también fue clave a la hora de sobrellevar la fama, los éxitos y todo lo que supone. “Me ayudó a gestionarlo, porque cuando ganas piensas que es un sueño hecho realidad y algo increíble, pero hay tantas cosas que cambian en la vida de una persona joven: en lo profesional, en lo económico, y también cómo te trata la gente al ser famosa de repente, al estar bajo la mirada de los demás, al tener paparazzi delante de tu casa. Me costó mucho concentrarme en el tenis durante semanas, incluso meses, después de mi primer Roland Garros“.

El shock de que la detectaram trimetazidina
Sin embargo, el punto en el que Daria jugó su papel más importante fue cuando notificaron a Iga que se había detectado trimetazidina en un control fuera de competición. “Esa fue otra ocasión en la que necesité apoyo, algo que no habría recibido si no hubiera tenido a alguien en mi equipo que me entendiera. Fue una situación terrible, fuera de mi control. Estaba conmocionada y devastada. Me costaba incluso pisar la pista y golpear algunas pelotas porque sentía que tenía que luchar por la verdad, por la justicia y la equidad, y también por mi honor, aunque no hubiera hecho nada malo. Durante un tiempo ni siquiera pude jugar. Básicamente, estuve llorando durante semanas, pensando constantemente en ello y en cómo me había pasado esto”.
A pesar de las críticas, Iga no tiene ninguna intención de sacar a Daria Abramowicz se su círculo cercano. La psicóloga seguirá a su lado como uno de los roles claves en su proceso.

