El Alfredo Di Stéfano acogió el primer gran derbi de la temporada en la Liga F Moeve. Real Madrid y Atlético de Madrid se vieron las caras en un estreno que llegaba con sensaciones diferentes: las blancas, después de comenzar con buenas noticias en Europa; las rojiblancas, con un equipo renovado, muchas caras nuevas y el regreso de Jenni Hermoso. Había ganas de fútbol y el derbi no tardó en demostrar por qué estos partidos siempre tienen algo especial.
Un Madrid arrollador toma ventaja
El Real Madrid salió con la intención de hacerse con el balón desde el inicio, aunque el Atlético avisó pronto. Luany aprovechó un error de las blancas para plantarse con peligro y rozó el poste en el primer acercamiento rojiblanco. La respuesta madridista no tardó en llegar: Keukelaar dejó una buena acción individual y probó fortuna con un disparo que se marchó por encima del larguero.
Las locales encontraron el premio en el minuto 7, cuando Schröder aprovechó un rechace tras una jugada protagonizada por Keukelaar para abrir el marcador. El Atlético intentó reaccionar y volvió a encontrar a Luany en una de sus llegadas por la banda, pero Frohms intervino para evitar el segundo. Y cuando parecía que el conjunto rojiblanco podía volver a meterse en el partido, Toletti sorprendió con un golazo en el 14 que puso el 2-0 en el Di Stéfano.

El Atlético comenzó a reaccionar con el paso de los minutos y encontró el camino hacia la portería rival. Jensen recortó distancias en el 33, apareciendo desde segunda línea para convertir un centro de Luany y poner el 2-1. Las rojiblancas llegaron a celebrar otro tanto poco después, pero fue anulado por una falta previa en la recuperación. Cuando el descanso ya se acercaba, Schröder volvió a ampliar la ventaja en el minuto 43 con un auténtico golazo, devolviendo al Real Madrid dos tantos de margen.
Un derbi completamente desatado tras el descanso
El Atlético salió del vestuario con la intención de aprovechar el 3-2 y comenzó a tener más posesión, especialmente en campo propio, buscando mover al Real Madrid de lado a lado. Las blancas, mientras tanto, se replegaron más y trataron de hacer daño cuando recuperaban. Schröder tuvo una buena ocasión nada más comenzar, pero Lola Gallardo respondió con una gran parada, y poco después la guardameta rojiblanca volvió a intervenir para cortar un pase peligroso de la delantera sueca. El Atlético seguía acercándose, con Jensen probando desde fuera del área y Alexia buscando también el empate con un disparo que se marchó por encima del larguero.
El partido dio un giro definitivo en el 54, cuando Schröder fue expulsada con roja directa tras una revisión en el monitor por una entrada sobre Rosa Otermín. La sueca, protagonista absoluta de la primera parte con su doblete (y convirtiéndose en pichichi), dejó al Madrid con diez y obligó a las locales a afrontar el resto del encuentro con un escenario mucho más complicado. Además, la expulsión llegó después de un primer tiempo en el que ya había protagonizado varios duelos y enfrentamientos con las rojiblancas, por lo que la tensión del derbi terminó pasándole factura. Tras quedarse en inferioridad, el Madrid tuvo que resistir más atrás mientras el Atlético asumía el control y buscaba espacios, aunque Frohms apenas tuvo que intervenir ante los intentos lejanos de Jensen y Alexia.

A partir de entonces, el derbi se convirtió en un partido mucho más desordenado, con interrupciones constantes y muchas disputas. La igualdad numérica regresó en el 67, cuando Gio recibió la roja directa tras una entrada sobre Eva Navarro, en una acción que guardó cierto paralelismo con la expulsión de Schröder. Con diez contra diez, ambos equipos introdujeron cambios para afrontar el tramo final: el Atlético dio entrada a Allegra, Csiszár y después Amaiur Sarriegi, mientras el Madrid retiró a Toletti para dar paso a Linda Caicedo, que además recibió el brazalete de capitana. El conjunto rojiblanco reclamó incluso un posible penalti sobre Jensen, pero el encuentro siguió avanzando sin que ninguna de las dos escuadras lograra imponer de nuevo su juego.
El tramo final mantuvo la tensión de un derbi que poco tuvo de estreno tranquilo. El Atlético apretó en busca del empate y Luany tuvo el 3-3 en el 87, pero Frohms apareció para salvar al Real Madrid con una intervención a corta distancia. Las rojiblancas siguieron empujando hasta los últimos compases, aunque las blancas lograron resistir y cerrar una victoria por 3-2 que les permite comenzar la Liga F Moeve con tres puntos y, sobre todo, con un derbi que dejó emociones desde el primer minuto hasta el último.





