Visionarias

Gina Mastantuono, la gestora de la revolución de la inteligencia artificial

Empezó a trabajar a los 12 años y hoy dirige las finanzas del gigante tecnológico ServiceNow. Su trabajo consiste en entender cómo encajan las distintas partes de la compañía y qué recursos necesita cada una para crecer

Gina Mastantuono
Gina Mastantuono
KiloyCuarto

Gina Mastantuono tenía 12 años cuando empezó a trabajar. En Long Island, donde creció con sus tres hermanos, cuidaba niños. A los 15 o 16 llegaron los restaurantes, primero como camarera y después como anfitriona. Por aquel entonces no planeaba acabar dirigiendo las finanzas de una de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses. Su vida se reducía a la necesidad de construirse un futuro en el que no tuviera que depender económicamente de nadie. “Siempre, desde niña, enfocaba en mi seguridad laboral”, ha contado en un podcast. “Quería asegurarme de que no tenía que depender de otro ser humano para poder cuidar de mí misma”. La universidad tampoco estaba garantizada porque viene de una familia de pocos recursos, de hecho, fue la primera persona de su familia en graduarse. Pensando en esa seguridad laboral eligió estudiar Contabilidad y Administración de Empresas en la State University of New York en la ciudad de Albany. “Siempre se necesitan contables, incluso durante una recesión”.

Por el camino se olvidó del miedo al desempleo construyendo una carrera sometida a muchos cambios. Pasó por Ernst & Young, InterActiveCorp., Revlon e Ingram Micro antes de llegar a ServiceNow, desde donde mantiene en la revolución de la inteligencia artificial un lugar de privilegio.

Trayectoria

Mastantuono es presidenta y directora financiera de ServiceNow, compañía de software empresarial que utiliza inteligencia artificial para transformar los procesos con los que trabajan las organizaciones. También forma parte de los consejos de administración de Roblox y Gong. En 2023 fue nombrada CFO del año por el San Francisco Business Times en la categoría de grandes empresas públicas y ha sido incluida en distintas listas que reconocen a mujeres influyentes en tecnología. “Mi camino es un constante zig, zag y en cada curva busco aprender algo que no sabía”.

Después de seis años en Ernst & Young, pasó por distintas industrias. En InterActiveCorp. trabajó en medios, entretenimiento e internet. En Revlon regresó a los productos de consumo. Y en 2013 dio el salto a Ingram Micro, el gigante de servicios tecnológicos, donde terminó siendo vicepresidenta ejecutiva y directora financiera. Cambiar de sector le permitió ampliar su conocimiento de las finanzas sin quedarse encerrada en una sola industria.

Uno de sus movimientos más arriesgados llegó precisamente en Revlon. La compañía atravesaba entonces una profunda transformación y sus acciones cotizaban alrededor de un dólar. “Mucha gente se sorprendió de mi trabajo en Revlon” recuerda. Ella había conocido al nuevo CFO y había visto una oportunidad de aprender. El riesgo, para Mastantuono, formaba parte del trabajo. “Nunca vi un CFO que se parecieran a mí”. Esa ausencia de referentes la animó a luchar porque las mujeres tuvieran su lugar en los altos puestos ejecutivos y se dedicó a probar caminos que de otro modo no habría elegido.

Precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York
Precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York

Gestión de las finanzas

En enero de 2020 llegó a ServiceNow porque la compañía le ofrecía aprender en un sector que estaba en plena transformación. “ServiceNow había sido fundada en 2004 por Fred Luddy con la premisa de que la tecnología debía estar al servicio de las personas en su trabajo. Ese fue mi primer incentivo” ha revelado. La compañía empezó digitalizando el servicio de asistencia informática y terminó extendiendo su plataforma a recursos humanos, atención al cliente, desarrollo de aplicaciones y otros procesos empresariales con el objetivo de incorporar la inteligencia artificial generativa a ese ecosistema.

Mastantuono llegó justo antes de la pandemia y sus primeros meses como CFO fueron una prueba de liderazgo. Debía mantener la confianza de los inversores mientras las empresas y sus empleados se enfrentaban a una situación de incertidumbre. “La comunicación y la transparencia son clave para construir confianza, incluso cuando no tienes todas las respuestas”, ha confesado. También aprendió a pedir ayuda. “Nadie puede saberlo todo. Trabajamos en equipo y es necesario saber cuando debes pedir ayuda”.

Estrategia

Para Mastantuono, ser CFO de una empresa tecnológica supone participar en las decisiones que determinarán qué productos se desarrollan, dónde se invierte, qué adquisiciones tienen sentido y cómo se mantiene el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad. “Los CFO hoy en día tienen que ser estrategas del negocio, no solo especialistas en números”, sostiene. Con una visión transversal de ServiceNow su trabajo consiste en entender cómo encajan las distintas partes de la compañía y qué recursos necesita cada una para crecer.

En una industria en la que las empresas están destinando miles de millones a inteligencia artificial, hay que saber cuánto cuesta hacerlo, para que la empresa siga creciendo cuando la fascinación inicial por la tecnología haya desaparecido. “Vamos transformándonos según avanzamos” dice Mastantuono.

ServiceNow lleva años preparando sus nuevos retos. La compañía ha incorporado capacidades de inteligencia artificial y modelos de lenguaje a su plataforma y ha recurrido también a adquisiciones para ampliar sus capacidades. Mastantuono ha participado desde la dirección financiera en esa expansión, incluida la estrategia corporativa que acompaña el crecimiento de la IA dentro de la compañía.

Talento femenino

Pero hay otra revolución que le interesa de manera personal y es que la de que las mujeres ocupen puestos desde los que se toman las decisiones importantes.

Durante buena parte de su carrera, Mastantuono trabajó en un mundo financiero predominantemente masculino. Por eso insiste en la importancia de que las mujeres puedan verse reflejadas en quienes ocupan los puestos de poder. En ServiceNow es copatrocinadora ejecutiva de Women@ServiceNow, el grupo dedicado a impulsar la pertenencia y el desarrollo profesional de las mujeres de la compañía.

“Quiero ser el referente que yo no tuve cuando empecé mi carrera en una industria financiera predominantemente masculina”, admite.

Inteligencia artificial
Inteligencia artificial

La inteligencia artificial abre, a su juicio, una nueva oportunidad. No porque la tecnología vaya a resolver por sí misma las desigualdades existentes, sino porque está obligando a las empresas a incorporar perfiles distintos a una conversación que durante años estuvo dominada por determinados sectores. Mastantuono señala además que habilidades como la empatía, el pensamiento crítico y la toma de decisiones en conjunto dentro de un grupo adquieren peso dentro de las empresas. Son cualidades que, en su opinión, pueden ayudar a abordar una transformación que debe decidir qué papel seguirán teniendo las personas.

Recomendación

En su caso, la representación también se ha convertido en una forma de responsabilidad. Mastantuono pertenece a ese reducido grupo de mujeres que han alcanzado la dirección financiera de grandes compañías estadounidenses. Ella misma cita el porcentaje de mujeres que ocupan puestos de CFO en empresas del Fortune 500 y del S&P 500 y reconoce que quiere contribuir a que esa cifra aumente.

Mastantuono recuerda a una directiva de Ingram Micro que un día llamó a su puerta para pedirle un café. Quería hacerle algunas preguntas porque admiraba su trabajo.

La conversación se convirtió en una relación profesional. Más tarde, cuando Mastantuono llegó a ServiceNow, la contrató como vicepresidenta. Hoy ocupa un puesto de alta dirección en la compañía.

Es la clase de historia que Mastantuono quiere repetir con otras mujeres. Ella no cree demasiado en esperar a que alguien llegue con una invitación para convertirse en mentor. “Nadie va a preocuparse más por tu carrera que tú”, advierte. Su recomendación a las nuevas generaciones es que levanten la mano, acepten trabajos que todavía no se dominan y se acerquen a personas de las que se puede aprender.

“El crecimiento y la comodidad no coexisten”, repite, citando a Ginni Rometty, antigua consejera delegada de IBM. Mastantuono es disciplinada en sus decisiones y donde invertir para convertir la tecnología en una herramienta que las empresas puedan utilizar.

La niña que empezó a trabajar a los 12 años para ganar su propia independencia terminó gestionando el futuro de la inteligencia artificial.

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