Buenos días.
Gracias, Pilar; gracias, Pablo, por la invitación y por convocarnos hoy para hablar de liderazgo, de talento STEM y de futuro.
Con voces de perspectivas y sectores distintos, pero con algo en común: ámbitos que, en gran medida, están construyendo nuestro futuro.
Suena ambicioso, pero es así. Desde sectores como estos se impulsan algunas de las grandes palancas de transformación de nuestro país: la transición ecológica, la movilidad sostenible, la descarbonización industrial… Que son, a su vez, palanca de autonomía y competitividad.
Buena parte de las decisiones que van a definir cómo viviremos, nos moveremos, produciremos, consumiremos energía o cómo competiremos como país se están tomando hoy.
Construir el futuro es un ejercicio de proyección del presente, con la vista puesta en el largo plazo. Por eso es tan importante lo que hacemos ahora y saber hacia dónde queremos ir.
Tiene que ser un ejercicio ilusionante, ambicioso y consciente. Y tiene que conducirnos a un futuro igualitario.
Porque el futuro que tenemos que construir —más resiliente, más sostenible, más competitivo— no puede construirse sin la mitad del talento de este país.
No es casual que hablemos de esto aquí, en Artículo 14, donde trabajáis bajo el lema Periodismo por la igualdad.
Ese principio es una garantía democrática y uno de los objetivos fundamentales del futuro que tenemos que construir.
Hoy la igualdad no se mide solo en el acceso formal a los derechos. Se mide también en el acceso al conocimiento, a la tecnología, al empleo de calidad y a los espacios donde se toman las decisiones que van a definir el futuro.
Muchos de esos espacios tienen hoy una base científica, tecnológica e industrial.
Y por eso las disciplinas STEM abren la puerta a sectores estratégicos.
Por eso me parece tan acertado el título de este encuentro, Ellas programan el futuro, y la reunión en un día como hoy, el Día de la Mujer en la Ingeniería.
La ingeniería transforma. Convierte el conocimiento en soluciones, las ideas en innovación y los desafíos en oportunidades.
Y esa capacidad de transformar es especialmente importante hoy, en una época de grandes cambios que ocurren a gran velocidad.
Vivimos en un contexto marcado por la fragmentación geopolítica, las tensiones comerciales, conflictos con efectos globales y un debilitamiento de espacios de cooperación multilateral que durante décadas han sido esenciales para gestionar problemas compartidos.
18. Conflictos políticos, muchos de ellos con una base tangible y con consecuencias físicas.La guerra en Irán, como ya hizo la guerra en Ucrania, nos deja una lección clara: la adicción a los combustibles fósiles nos hace vulnerables.
El cuestionamiento del multilateralismo ocurre en un momento en el cambio climático, el gran desafío de nuestro siglo, continúa avanzando sin descanso. Y España es en un país especialmente vulnerable.
Lo hemos visto este mes de mayo, con un episodio de calor sin precedentes para esta época.
• Sevilla alcanzó 40,5 °C.
• Santander superó los 37 °C.
• Madrid llegó a 35 °C en dos ocasiones por primera vez en más de cien años.Los meteorólogos estiman que las condiciones plenamente veraniegas aparecen ahora un mes antes que en los años 80.
Esta tendencia se traduce en impactos cada vez más visibles sobre la salud, el agua, los ecosistemas, la agricultura, los bosques, las costas; con efectos en todos los sectores y ámbitos.
Además, el cambio climático no puede entenderse como un riesgo aislado. Actúa como un multiplicador de los demás riesgos: agrava la presión sobre los recursos, tensiona las infraestructuras, afecta a la economía, incrementa las desigualdades y condiciona nuestra seguridad presente y futura.
Un efecto en común con otro riesgo que avanza a gran velocidad: la desinformación: a veces de la mano del negacionismo; otras veces a través de mensajes que parecen creíbles, que ofrecen explicaciones simples y complacientes a un mundo cada vez más incierto, y que apelan a las emociones y a la identidad.
Aunque el negacionismo es un fenómeno minoritario en los medios de comunicación (4%), en redes sociales como X está presente en casi la mitad del contenido, según el Observatorio de Comunicación del CC.
Parece un riesgo intangible, pero tiene consecuencias concretas, porque influye en nuestra capacidad para responder a un riesgo que sí es físico: el cambio climático.
No podemos permitir que el ruido nos aparte de lo esencial: responder con políticas útiles, con resultados y con una agenda capaz de generar oportunidades, protegernos y reducir vulnerabilidades.
Y asistimos también a un cuestionamiento del feminismo y de avances en igualdad que parecían consolidados.
Una reacción que no podemos desligar del contexto general de desinformación, polarización y ruido, y que nos obliga a recordar algo esencial: la igualdad es un principio democrático básico.
Y también una condición de eficacia para afrontar mejor las grandes transformaciones de nuestro tiempo.
No podemos dar pasos atrás. Es momento de mantener el rumbo.
Ante una realidad así, no basta con diagnosticar bien los riesgos. Tenemos que ser capaces de anticiparlos, reducirlos y generar soluciones concretas.
Por eso las disciplinas STEM son más importantes que nunca.
Necesitamos contar con la implicación, el trabajo y el compromiso de toda la sociedad.
Necesitamos ingenieras, matemáticos, físicas, informáticos, expertas en datos, químicas, biotecnólogas, especialistas en materiales e investigadores…
Capaces de diseñar infraestructuras más resilientes, anticipar riesgos, desarrollar una inteligencia artificial segura y transparente, modernizar la gestión del agua, descarbonizar la industria, integrar mejor las energías renovables, impulsar la economía circular y poner la innovación al servicio del interés general.
Por eso, cuando hablamos de carreras STEM, no hablamos solo de una opción académica o profesional. Hablamos de algunas de las herramientas más importantes que tiene un país para protegerse, modernizarse, generar oportunidades y construir futuro.
Y las mujeres tienen que estar plenamente presentes en estos ámbitos, a todas las escalas.
Si la las carreras STEM va a ayudar a diseñar las respuestas a los grandes retos de nuestro tiempo, esas respuestas tienen que construirse con todo el talento, con todas las miradas y con toda la capacidad de nuestra sociedad.
Una sociedad que garantiza la plena integración del talento femenino es una sociedad más justa, más inteligente, competitiva y preparada.
En este Examen14, no podemos eludir examinarnos como sociedad.
Los datos nos obligan a actuar. En España, las mujeres son mayoría en el conjunto del sistema universitario, pero solo representan el 28,6% del alumnado en estudios STEM, el 27,1% en ingeniería y apenas el 15,9% en TIC.
Esto se debe a factores que actúan desde etapas muy tempranas, como la percepción de dificultad de algunas materias, el desconocimiento de las oportunidades profesionales que ofrecen estas disciplinas y la persistencia de estereotipos que todavía condicionan algunas decisiones educativas y profesionales.
Por eso tenemos que impulsar la presencia de referentes visibles y una orientación académica más completa.
La evidencia muestra que la presencia de mujeres referentes en el ámbito científico y tecnológico aumenta el interés de niñas y jóvenes por las disciplinas STEM, refuerza sus aspiraciones y les ayuda a imaginar trayectorias profesionales que quizá antes veían más lejanas.
Pero el reto va más allá de despertar vocaciones.La presencia de mujeres -por ejemplo- en el sistema universitario disminuye a medida que avanzan las trayectorias académicas, científicas y profesionales.
Para mitigar este efecto tijera, necesitamos acompañar esas trayectorias para que las mujeres puedan permanecer y alcanzar espacios de responsabilidad, rompiendo los techos de cristal que aún persisten en muchos ámbitos profesionales.
Y esto requiere actuar, también, sobre las condiciones reales que dificultan el acceso, especialmente a determinados niveles. Ahí la conciliación y la corresponsabilidad son fundamentales.
Porque el objetivo no es solo que más mujeres estudien STEM. Es que puedan convertir esa vocación en una carrera plena, con capacidad real para innovar, liderar y transformar desde los sectores que van a definir el futuro de este país.Desde el Gobierno vamos a seguir trabajando para que la agenda que impulsamos sea un vector de igualdad y de oportunidades.
Tenemos líneas de acción concretas que vertebran el compromiso del Gobierno:
– un marco estratégico que sitúa la igualdad de género como eje transversal de toda la política científica —con la Estrategia de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 y el Plan Estatal de I+D+I 2024-2027—;
– el Observatorio Mujeres, Ciencia e Innovación, primer órgano interministerial dedicado a medir y reducir la brecha de género en el sistema científico;
– o la Alianza STEAM, que reúne a empresas, universidades e instituciones para fomentar vocaciones científicas y tecnológicas en niñas y jóvenes.Desde el Ministerio también trabajamos incorporando también este enfoque en nuestras acciones.
Por ejemplo, en 2023 nos unimos a Equal by 30, una iniciativa conjunta del foro Clean Energy Ministerial y la Agencia Internacional de la Energía orientada a avanzar la igualdad de género en la transición a las energías limpias.
Nos comprometimos con acciones para impulsar igualdad salarial, igualdad de liderazgo, igualdad de oportunidades para las mujeres en el sector energético, y colaboración con otras entidades que impulsen la participación equitativa de mujeres y hombres en la transición energética.
Y Voy a hablaros de un ejemplo muy reciente.
Acabamos de presentar la nueva edición del Programa Campus Rural, la quinta convocatoria, en colaboración con la Conferencia de Rectores (la CRUE), el Ministerio de Ciencia, Investigación y Universidades y las universidades públicas de nuestro país.
El programa tiene una doble vocación: acercar el talento joven a nuestras zonas rurales y abrir a ese talento oportunidades que de otro modo no existirían.
El desarrollo del programa en estos 5 años nos ha demostrado su enorme potencial:
• Más de 2.200 prácticas, creciendo cada año.
• Duplicando el número de plazas ofertadas en 2022.
• Más de 1.000 municipios rurales han recibido estudiantes.El 60% de los participantes de este programa han sido mujeres.
Entre 2023 y 2025, casi el 40% de los participantes procedían de titulaciones STEM, de los cuáles más de la mitad (53,4%) han sido mujeres.
Estos datos reflejan algo importante: cuando se abren oportunidades, se producen resultados.
Y ese es el camino que queremos seguir impulsando: políticas que acerquen la ciencia, la tecnología y la innovación a más jóvenes; que generen oportunidades en todo el territorio; y que faciliten que las mujeres participen plenamente en los sectores que están transformando nuestro país, a todos los niveles.
Necesitamos todo el talento. Todo el conocimiento. Toda la capacidad de innovación.
Es una cuestión de justicia, sí. Pero también de inteligencia colectiva. Ningún país que quiera anticiparse, competir y liderar puede permitirse prescindir de una parte tan de su talento.
Gracias a Artículo14 por este encuentro.
Gracias a todas las ponentes por vuestro ejemplo y por demostrar que la ciencia, la ingeniería, la tecnología, la industria y la transición ecológica también se lideran desde la igualdad.
Examen14
Intervención íntegra de Sara Aagesen en la jornada STEM de Artículo14
Por su interés, reproducimos íntegramente el discurso la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en la jornada STEM de Artículo14

