La Junta de Andalucía ha dado un nuevo paso para reforzar la prevención del cáncer de cuello de útero. Se trata de un contrato valorado en 13,3 millones de euros destinado a mejorar el programa de cribado del cáncer de cérvix. Es el cuarto cáncer más frecuente en mujeres y afecta a unas 400 andaluzas al año. La actuación contempla el suministro de material diagnóstico y de los equipos necesarios para incrementar la capacidad de detección precoz.
La medida llega meses después de la crisis generada por los fallos detectados en el programa de cribado del cáncer de mama, un episodio que obligó al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a revisar sus protocolos de funcionamiento. El acuerdo tendrá una duración inicial de 24 meses, con posibilidad de extensión de 2 años más.
Ampliación del programa de prevención
El cribado poblacional del cáncer de cuello de útero se dirige a mujeres de entre 25 y 65 años y se ha ido implantando de forma progresiva en toda Andalucía. Durante este año se ha ampliado además a las mujeres de entre 40 y 49 años.
Según los datos facilitados por la Administración andaluza, más de 121.000 mujeres han participado ya en este programa y la cobertura alcanza el 84 % de las personas convocadas. La intención del SAS es seguir incrementando esas cifras mediante una mayor capacidad diagnóstica y una organización más eficiente del servicio.
La prueba se basa principalmente en la detección del virus del papiloma humano, una infección muy frecuente que, en la mayoría de los casos, desaparece de forma espontánea. Sin embargo, cuando determinados tipos del virus persisten durante años pueden provocar alteraciones celulares que si no se tratan tiempo, pueden evolucionar hacia un cáncer de cuello uterino.

