Al menos 12 personas han muerto y ocho han quedado heridas, cuatro de ellas de gravedad, debido al incendio de Los Gallardos, en Almería. Asimismo, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha informado de que la cifra de personas desaparecidas se sitúa en 23. Esta tragedia se ha convertido este fuego forestal en uno de los episodios más graves registrados en Andalucía en los últimos años.
La investigación sobre el origen del fuego tiene ya una primera hipótesis sobre la mesa. Los testimonios recibidos durante los minutos iniciales de la emergencia apuntan a la posible caída de un cable del tendido eléctrico en las inmediaciones de la antigua carretera N-340, actualmente denominada N-340A.
La versión todavía debe ser confirmada por los especialistas encargados de reconstruir el nacimiento del fuego. Sin embargo, varios alertadores comunicaron al servicio de emergencias que habían observado la caída de un cable y, poco después, el comienzo de un incendio que avanzó con enorme rapidez hacia la vegetación próxima a la carretera. La secuencia temporal ha convertido el origen eléctrico en la principal línea de investigación, aunque todavía no permite establecer responsabilidades.
El incendio se declaró el jueves
El incendio se declaró este jueves en un paraje del municipio almeriense de Los Gallardos y avanzó con enorme rapidez empujado por rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora. La combinación de viento, vegetación seca y altas temperaturas complicó desde el primer momento las labores de extinción y obligó a activar un amplio dispositivo de emergencia.
La tragedia ha golpeado a una zona rural especialmente vulnerable ante un fuego rápido, cambiante y difícil de contener. Las llamas no solo obligaron a evacuar barriadas y viviendas dispersas, sino que dejaron atrapadas a varias personas en plena huida.
Una emergencia elevada a situación operativa 2
La Junta de Andalucía elevó la emergencia a situación operativa 2 ante la evolución del incendio. Esta fase se activa cuando la magnitud del fuego exige una respuesta reforzada y la intervención coordinada de distintos recursos autonómicos y estatales.
En la zona trabajan alrededor de 150 efectivos del Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía, apoyados por vehículos autobomba y por otros cuerpos de emergencia. También se ha movilizado la Unidad Militar de Emergencias, con efectivos desplazados desde la base de Morón hacia Almería.
El centro coordinador ha activado al Centro Operativo Provincial del Infoca, bomberos, Guardia Civil, Unidad de Policía Nacional Adscrita a la comunidad, Grupo de Emergencias de Andalucía y empresa suministradora de energía.
La prioridad durante la noche ha sido proteger vidas, asegurar evacuaciones y contener los frentes más peligrosos. En incendios de esta violencia, cada cambio de viento puede alterar en minutos el mapa de riesgo.
Doce fallecidos y varios heridos atendidos
El balance provisional eleva a al menos 12 el número de fallecidos. Las primeras informaciones situaban la cifra en seis víctimas mortales, pero el 112 de Andalucía actualizó posteriormente el recuento conforme avanzaban las labores de búsqueda y reconocimiento en las zonas afectadas.
Además de los fallecidos, una mujer ha resultado herida con quemaduras y ha sido evacuada al hospital de Torrecárdenas. Otra persona fue trasladada al mismo centro por intoxicación de humo, mientras varias más fueron atendidas sobre el terreno por patologías respiratorias y quemaduras leves.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, calificó el incendio como el de “mayores consecuencias hasta la fecha” en la región y habló de una “tragedia sin precedentes”. También trasladó el pésame de la Junta a las familias de las víctimas.
“El dolor es inmenso. Andalucía está de luto y nuestro corazón está con Almería y con todos los afectados”, afirmó Sanz en declaraciones difundidas por el Ejecutivo andaluz.
Evacuaciones, confinamientos y carreteras cortadas
La evolución del incendio obligó a desalojar a vecinos de varias zonas. Permanecen evacuadas la barriada de Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y viviendas del entorno del Pinar, en la localidad cercana de Bédar.
Durante la madrugada también se decretó el confinamiento preventivo de la urbanización Montemayor. Las autoridades han insistido en la necesidad de evitar desplazamientos innecesarios, no acercarse al perímetro afectado y seguir únicamente las instrucciones de los servicios de emergencia.
La N-340A permanece cerrada en las inmediaciones del incendio. La A-7, que llegó a estar cortada entre los kilómetros 709 y 714, fue reabierta al tráfico tras la evolución del operativo.
El fuego ha alterado por completo la movilidad de la zona y ha obligado a reorganizar rutas de evacuación, asistencia y acceso para los equipos de extinción. En una emergencia así, mantener libres las carreteras resulta decisivo para que puedan entrar medios sanitarios, bomberos y fuerzas de seguridad.
El viento y la vegetación seca complican la extinción
El Infoca ha señalado que las rachas de viento han alcanzado hasta 70 kilómetros por hora. Ese factor ha sido determinante para explicar la velocidad de propagación del incendio y la dificultad para estabilizarlo.
La zona afectada presenta espartales y vegetación muy seca, un combustible que favorece la expansión rápida de las llamas. Cuando el viento empuja el frente, el fuego puede avanzar de forma errática, lanzar pavesas a distancia y generar situaciones de riesgo incluso en puntos aparentemente alejados.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, subrayó la complejidad del incendio y pidió prudencia durante la noche. “Preocupados y muy pendientes. Máxima cautela toda la noche, por favor”, escribió en sus redes sociales.
La combinación de calor, viento y sequedad convirtió el incendio en una emergencia de evolución muy peligrosa. Por eso los servicios de extinción han trabajado con un margen de seguridad especialmente estrecho.
Una tragedia que deja a Almería en duelo
El incendio de Los Gallardos ha dejado una huella devastadora en la provincia de Almería. La cifra de víctimas, la forma en que algunas personas fueron sorprendidas por las llamas y la magnitud del dispositivo activado sitúan este episodio entre los más graves de la memoria reciente en Andalucía.
Las próximas horas serán decisivas para conocer la evolución del fuego, el balance definitivo de daños y las posibles causas del origen del incendio. Mientras tanto, las autoridades mantienen el llamamiento a la prudencia y piden a la población que no se acerque a la zona afectada.
La emergencia sigue abierta y el impacto humano ya es inmenso. Más allá de las hectáreas quemadas, de los cortes de carretera o del despliegue de medios, el incendio deja una realidad irreparable: al menos 12 vidas perdidas y una comarca entera golpeada por una tragedia que Andalucía tardará mucho tiempo en olvidar.






