EE UU

De la inyección letal al pelotón de fusilamiento: así ejecuta Estados Unidos a sus condenados a muerte

El Supremo levantó de madrugada la suspensión de su ejecución, pero dos dosis de pentobarbital no lograron matarla

Christa Pike
Christa Pike sería la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años
KiloyCuarto

Christa Pike debía morir el miércoles en una prisión de Tennessee. Más de tres décadas después de ser condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido cuando tenía 18 años, el Estado se preparaba para convertirla en la primera mujer ejecutada en Tennessee en al menos dos siglos. Sin embargo, horas después de entrar en la cámara de ejecución, Pike seguía viva. Había recibido dos dosis de pentobarbital y terminó siendo trasladada a un hospital.

La ejecución ya había comenzado rodeada de incertidumbre judicial. El Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito la suspendió inicialmente para disponer de más tiempo para estudiar las alegaciones de su defensa sobre los abusos sexuales sufridos durante su infancia y su posible relevancia en el proceso que terminó con la pena capital. Tennessee recurrió inmediatamente. Horas después, el Tribunal Supremo de Estados Unidos levantó esa suspensión y permitió continuar con la ejecución. Las tres magistradas progresistas, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, discreparon de la decisión.

Pena de muerte
Christa Pike recibió la pena capital como castigo después de ser condenada en 1996 por el asesinato de Collen Slemmer -en una zona remota del campus agrícola de la Universidad de Tenesí- con la ayuda de su novio, Tadaryl Shipp
EFE/ Correccionales De Tennessee

La ejecución comenzó finalmente por la noche. Los periodistas autorizados a presenciarla escucharon a Pike respirar con dificultad y roncar después de recibir el fármaco. También observaron movimientos de sus piernas y momentos de aparente dolor. Su equipo legal aseguró posteriormente que recibió dos dosis de pentobarbital sin que ninguna provocara su muerte. El protocolo de Tennessee contempla una segunda serie de jeringas si el preso continúa vivo después de la primera, pero no establece procedimientos adicionales después de la segunda.

El pentobarbital es un barbitúrico que deprime el sistema nervioso central. En dosis suficientemente elevadas puede provocar pérdida de conciencia, detener la respiración y finalmente causar la muerte. Tennessee utiliza desde la revisión de su protocolo un sistema basado únicamente en este medicamento, frente a las combinaciones de varios fármacos empleadas tradicionalmente en otros lugares.

Otros métodos

Y la inyección no es la única forma de ejecutar que permanece legal en Estados Unidos. Desde que el Tribunal Supremo permitió recuperar la pena capital en 1976 se han utilizado cinco métodos: inyección letal, silla eléctrica, cámara de gas (o la variante de hipoxia por nitrógeno) y pelotón de fusilamiento.

Estados Unidos
Viales médicos con una etiqueta que lee los nombres de los medicamentos de inyección letal
Shutterstock

La silla eléctrica provoca la muerte mediante fuertes descargas de corriente a través del cuerpo y continúa autorizada en varios estados, aunque su utilización es mucho menos frecuente que décadas atrás. El pelotón de fusilamiento, por su parte, dirige disparos hacia el corazón del condenado. Cinco estados lo autorizan actualmente y, desde julio de 2026, Idaho lo contempla como su método principal. La horca, históricamente habitual, prácticamente ha desaparecido.

La hipoxia por nitrógeno es uno de los métodos más recientes y controvertidos. Consiste en sustituir el oxígeno que respira el condenado por nitrógeno hasta provocar la muerte por falta de oxígeno. Alabama lo utilizó por primera vez en Estados Unidos en 2024 con Kenneth Eugene Smith, que había sobrevivido previamente a un intento de ejecución mediante inyección letal. Testigos de aquella ejecución describieron varios minutos de convulsiones y movimientos sobre la camilla, mientras las autoridades de Alabama defendieron que el procedimiento había funcionado según lo previsto.

El caso de Pike añade ahora un episodio excepcional al historial de ejecuciones fallidas. Tras sobrevivir a las dos dosis, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones restantes previstas para este año y ordenó una investigación independiente para determinar qué ocurrió. El Departamento de Corrección sostiene que cumplió todos los pasos establecidos en su protocolo. Pike, mientras tanto, sobrevivió al procedimiento diseñado para acabar con su vida y fue trasladada fuera de la prisión para recibir atención médica.

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