Máxima expectación en Estados Unidos ante la ejecución de una mujer en el estado de Tennessee, donde la pena de muerte es legal. Christa Pike, que tenía 18 años cuando mató a su compañera Colleen Slemmer, en 1995, será ajusticiada mediante inyección letal este miércoles. Será la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de dos siglos.
Pike, de 50 años, lleva tres décadas en el corredor de la muerte, y esperaba el indulto del gobernador de Tennessee, pero tras el rechazo del republicano Bill Lee, todo apunta a que este 30 de septiembre será ejecutada mediante inyección letal.
Honored to join @knoxchamber for their annual Governor’s Breakfast. Knoxville’s story is one of incredible growth and economic success, and I look forward to seeing that momentum continue for generations to come. pic.twitter.com/xG6bYMKAyY
— Gov. Bill Lee (@GovBillLee) September 22, 2026
Con todo, varios medios locales informan que los abogados de Pike han solicitado al Tribunal Supremo de Estados Unidos que suspenda la pena capital, lo que deja abierta una última posibilidad de que la sentencia pueda ser suspendida.
Aunque si todo sigue adelante en Tennessee, Pike será la primera mujer ejecutada en más de 200 años. De acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, la última mujer ejecutada por este estado lo fue en 1820.
Un asesinato brutal
Pike tenía 18 años cuando ella y su entonces novio, Tadaryl Shipp, de 17, mataron a Colleen Slemmer, de 19 años, en Knoxville en enero de 1995. Los tres eran alumnos del Knoxville Job Corps, un programa que ofrece formación profesional a los jóvenes.

En aquel entonces, el asesinato suscitó una gran repercusión mediática debido a su brutalidad. Según las pruebas presentadas en el juicio, Slemmer fue golpeada y atacada con diversos objetos, mientras le grababan un pentagrama en el cuerpo. Posteriormente, varios testigos declararon que Pike había hablado del asesinato tras regresar al centro de formación y había mostrado a otros alumnos un fragmento del cráneo de Slemmer.
Pike fue declarada culpable de asesinato en primer grado en 1996 y condenada a muerte. En aquel momento, era la mujer más joven en el corredor de la muerte de Estados Unidos. Por su parte, Shipp, que era menor de edad cuando se cometió el delito, fue condenado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Una tercera adolescente, Shadolla Peterson, admitió haber sido cómplice y recibió libertad condicional tras cooperar con la fiscalía y testificar contra Pike.
Una infancia marcada por los abusos
La defensa de Pike se ha centrado en los últimos años en su infancia y su salud mental. Sus abogados afirman que sufrió abusos sexuales, abandono y negligencia, y que no se presentaron al jurado detalles importantes sobre sus antecedentes durante la fase de imposición de la pena de su juicio.
Posteriormente, a Pike se le diagnosticó un trastorno bipolar y un trastorno por estrés postraumático. Sus abogados sostienen que el mayor conocimiento actual sobre el desarrollo cerebral de los adolescentes y el trauma habría influido en la forma en que se abordó su caso.
Pike nunca ha negado su participación en el asesinato de Slemmer. En una declaración incluida en su petición de indulto, expresó su arrepentimiento y afirmó que le llevó años comprender la gravedad de sus actos y el número de vidas afectadas por ellos. Sus abogados la describen hoy como una mujer arrepentida que recibe tratamiento de salud mental y apoya a otras mujeres encarceladas.
El gobernador rechaza la clemencia
Los abogados de Pike solicitaron al gobernador Bill Lee que conmutara su pena de muerte por cadena perpetua. Lee rechazó la solicitud este lunes. “Tras considerar detenidamente la solicitud de clemencia de Christa Gail Pike y tras un examen exhaustivo del caso, mantengo la sentencia del Estado de Tennessee y no tengo intención de intervenir”, indicó el gobernador Lee.

Los abogados de Pike criticaron la decisión, argumentando que el Estado estaba haciendo caso omiso de las investigaciones sobre el desarrollo cerebral de los adolescentes y los efectos de un trauma grave.
También señalan las diferentes condenas impuestas a los adolescentes implicados. Shipp, que tenía 17 años en aquel momento, recibió cadena perpetua en lugar de la pena de muerte. El año pasado se le denegó la libertad condicional, según informa The Guardian.
La ejecución de una mujer
El caso de Pike es inusual en el contexto de la pena de muerte en Estados Unidos. Desde que se restableció la pena capital en 1976, se ha ejecutado a 18 mujeres, frente a más de 1.600 hombres.
En Tennessee, la última ejecución de una mujer tuvo lugar en 1820. Si Pike es ejecutada, se convertirá, por tanto, en la primera mujer condenada a muerte por el Estado en más de dos siglos.
Pike también ha pasado años como la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee. Un acuerdo de 2024 le permitió una mayor interacción con otras reclusas a través de comidas, clases y servicios religiosos.
Mientras tanto, la familia de Slemmer sigue apoyando la ejecución. Su madre, May Martínez, ha descrito a Colleen como una joven tranquila que hacía voluntariado en las Olimpiadas Especiales, le encantaban los ordenadores y esperaba desarrollar una carrera profesional en ese campo.
A menos que el Tribunal Supremo de EE UU conceda una suspensión de última hora o se produzca otra intervención legal, está previsto que Tennessee ejecute la sentencia este miércoles.

