EE UU

El candidato demócrata acusado de violación se retira de la carrera al Senado

La denuncia de una exnovia tumba a Graham Platner, la promesa progresista de Maine

El aspirante demócrata Graham Platner anunció este miércoles que "suspende las operaciones de campaña" para su candidatura.
El aspirante demócrata Graham Platner anunció este miércoles que "suspende las operaciones de campaña" para su candidatura.
X: @grahamformaine

Hace apenas unas semanas, Graham Platner representaba una de las nuevas apuestas del progresismo estadounidense. Con un perfil impecable, este veterano militar convertido en productor de ostras era un candidato alejado de las estructuras tradicionales del Partido Demócrata. Su carisma para conectar con el electorado que busca una alternativa a la clase política convencional hacía suponer su triunfo. Pero sus aspiraciones al Senado por Maine se han truncado después de que una exnovia lo acusara de haberla violado en 2021, una denuncia que Platner niega y que ha provocado una rápida pérdida de apoyos dentro de su propio partido.

El aspirante demócrata anunció este miércoles que “suspende las operaciones de campaña” para su candidatura.

A través de un vídeo de once minutos, difundido en su cuenta de X, Planter aseguró que todas las “fuertes acusaciones” en su contra “no son reales” y concluyó que por esa presión mediática retira su candidatura a la Cámara Alta del Congreso de su país.

La acusación presentada por Jenny Racicot, antigua pareja del candidato, fue publicada inicialmente por Político, que aseguró haber corroborado cada detalle de su relato mediante entrevistas con personas cercanas a la denunciante y la revisión de mensajes intercambiados con su terapeuta y un conocido. Platner ha rechazado la acusación, que calificó de “grave y falsa”.

Finalmente, esta acusación ha puesto fin a la meteórica trayectoria política de un hombre que, hasta la aparición de Racicot, lideraba una nueva generación de líderes progresistas. Platner, de 41 años, ganó en junio las primarias demócratas para el Senado con el 72% de los votos, después de que la gobernadora de Maine, Janet Mills, suspendiera su propia campaña. Su perfil como veterano de guerra, trabajador manual y crítico con el establishment político, le permitió presentarse como una alternativa frente a los candidatos tradicionales.

Desde el principio, el ascenso de Platner estuvo acompañado de controversias. La primera gran polémica surgió tras conocerse que llevaba tatuado en el pecho un símbolo asociado históricamente con la policía nazi. El candidato aseguró que desconocía el significado del emblema cuando se lo realizó en 2007 y defendió que no tenía ninguna relación con ideologías extremistas.

Más tarde, salieron a la luz antiguas publicaciones suyas en Reddit en las que utilizaba insultos y expresiones ofensivas contra distintos colectivos. Esos comentarios generaron críticas entre sectores del Partido Demócrata y pusieron bajo escrutinio un pasado que él trató de explicar como errores de una etapa anterior de su vida.

Las polémicas continuaron en mayo, cuando The Wall Street Journal informó de que la esposa de Platner había descubierto mensajes de contenido sexual enviados a varias mujeres y que el candidato mantenía una cuenta activa en Kik, una aplicación de mensajería utilizada con frecuencia para contactos íntimos. En junio, The New York Times publicó los testimonios de tres mujeres que habían mantenido relaciones sexuales con Platner, incluida Racicot, y las tres describieron comportamientos que calificaron tóxicos durante esas relaciones. Platner negó esas acusaciones.

La denuncia por violación supone, sin embargo, un cambio drástico. Mientras las controversias anteriores habían afectado principalmente a su imagen, la nueva acusación amenazó directamente la viabilidad política de su campaña. Dirigentes demócratas, incluidos algunos que habían respaldado su candidatura, le pidieron que abandonase la carrera electoral ante la gravedad de las acusaciones.

Según avanzaba CNN antes del anuncio, Platner y su equipo de estrategas estudiaban una salida que permita evitar un mayor daño político a los demócratas para preservar parte del movimiento progresista que se ha construido alrededor de su candidatura. Morris Katz, uno de los principales asesores de la campaña, habría transmitido a colaboradores cercanos que considera difícil que Platner pueda mantenerse en la contienda.

El tiempo jugaba en contra del candidato. La legislación de Maine establece que Platner tenía hasta el 13 de julio para retirar su nombre de la papeleta electoral. Ahora, el Partido Demócrata Estatal tendrá hasta el 27 de julio para elegir a un sustituto.

La sustitución ha abierto además un debate dentro del partido. Los grupos progresistas que apoyaron a Platner temen que su salida facilite la elección de un candidato más moderado y han reclamado transparencia en el proceso. Para los demócratas de Maine, el desafío supone recuperar la confianza política que convirtió a Platner en una figura inesperadamente popular.

El caso de Graham Platner refleja una de las tensiones centrales de la política estadounidense actual. Los demócratas se encuentran con la dificultad de encontrar un líder en tres semanas y movilizar a los descontentos. Mientras los votantes se quedan atónitos al ver a este tipo de candidatos llegar tan lejos.