El Gobierno ha prorrogado 15 días los controles fronterizos en las conexiones aéreas y marítimas con Italia. Fuentes del Ministerio del Interior informan de que España ha comunicado este martes a la Unión Europea la decisión prorrogar durante poco más de dos semanas los controles fronterizos en aquellos aeropuertos y puertos que mantienen conexiones directas con el país transalpino.
Cabe recordar que estos controles, tras la iniciativa tomada por Italia, fueron reintroducidos por España el pasado 8 de agosto y prorrogados hasta el próximo 23 de septiembre. El Ejecutivo considera que se mantienen las circunstancias que motivaron la adopción de esta medida, por lo que ha decidido prolongarla hasta el próximo 8 de octubre, sin perjuicio de que un cambio de dichas circunstancias pueda aconsejar una modificación del plazo previsto.
Escasos minutos antes, el Ejecutivo de Italia ha anunciado una segunda prórroga, por otros 15 días de duración, a los controles en puertos y aeropuertos a viajes procedentes de España, una decisión implementada a raíz de la crisis en Ceuta.
Esta suspensión del acuerdo Schengen, que permite la libre circulación en Europa, fue aplicada por primera vez desde el 1 de agosto tras la crisis migratoria en la ciudad autónoma española de Ceuta y prorrogada por 15 días más desde el 31 de ese mes.
Ahora, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, ha decidido extender los controles otros 15 días después de reunirse con el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad en las Fronteras, según se lee en un comunicado de su Ministerio. “De hecho, siguen existiendo elevados niveles de riesgo para la seguridad interna, además de un posible peligro relacionado con eventuales infiltraciones terroristas”, ha añadido en la nota. Piantedosi ya ha comunicado esta prórroga a la Comisión Europea y a sus homólogos comunitarios.
Cuestión de “seguridad nacional”
El Gobierno de Giorgia Meloni impuso este tipo de controles por una cuestión de “seguridad nacional” ante la crisis en Ceuta. Esa suspensión ha supuesto la reintroducción de controles fronterizos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España, que en cualquier caso son aleatorios.
Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez exigió a Roma, sin éxito, el levantamiento de estas restricciones y respondió con la suspensión de Schengen con Italia hasta el 7 de septiembre, aplicando también controles a los viajeros procedentes de este país.
El pasado 31 de agosto, tras un mes de esta medida, Italia aseguró que había controlado a más de 180.000 viajeros procedentes de España en sus fronteras. Además ha rechazado la entrada a 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y ha detenido a otras seis.

