Crisis en Ceuta

Mujeres y familias completas: la otra cara del asalto

La crisis se gestó en las últimas dos semanas y el perfil y la estrategia elegida por los protagonistas de las distintas oleadas habla de una creciente sofisticación

Dos mujeres llegando a nado a Ceuta.
Vista de la entrada ilegal a nado en Ceuta de inmigrantes
Efe

Ceuta vive su peor repunte migratorio desde 2021. En apenas quince días, en torno a 2.000 personas han entrado a la ciudad, casi 200 al día, la inmensa mayoría a nado y espoleadas por la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que prohibía las devoluciones en caliente a quienes entran en territorio nacional por vía marítima. Si el ritmo no cede, las cifras de llegadas podrían acercarse a las de la crisis diplomática de los días 17 y 18 mayo de 2021, cuando entraron cerca de 10.000 personas en pocos días.

El pico de la crisis se ha alcanzado este jueves, cuando centenares de jóvenes han entrado por el espigón del Tarajal gracias a la falta de agentes de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos -desde el otro lado de la verja se recuerda que el jueves es feriado por razón de la Fiesta del Trono- y de la inhibición de los que han permanecido en sus puestos en las últimas horas. Según fuentes de la Guardia Civil y medios de comunicación locales, en las últimas horas el perfil dominante es el de jóvenes marroquíes, aunque también hay argelinos y subsaharianos. Fuentes de este medio en la ciudad daban cuenta del ambiente festivo reinante entre los migrantes que han conseguido acceder a la ciudad autónoma y deambulaban por las avenidas del centro de Ceuta al cierre de esta edición.

La sofisticación

La crisis, sin embargo, se ha venido gestando en las últimas dos semanas y el perfil y la estrategia elegida por los protagonistas de las distintas oleadas habla de una creciente sofisticación: lo hacen en muchos casos en trajes de neopreno, lo que contrasta con los perfiles tradicionales de migrantes en situación desesperada que durante décadas se lanzaron al mar en el Estrecho, la ruta atlántica hacia Canarias o intentaron franquear las vallas de Ceuta y Melilla.

El pasado fin de semana las autoridades y medios locales ya alertaban de la entrada a nado de un millar de personas en apenas siete días. El número de entradas no sólo no cesó desde entonces, sino que fue en aumento como consecuencia tanto del efecto llamada generado como de la niebla existente en la bahía melillense hasta el estallido de este jueves.

No sólo chicos jóvenes

Y es que no solo se trata de chicos jóvenes, una parte importante menores de edad. También ha habido un número importante de chicas adolescentes -los testimonios e imágenes de algunas de ellas han sido virales en las últimas horas-, y asimismo los testimonios gráficos han dejado evidencia de la llegada de familias completas. Medios locales como el Faro de Ceuta daban cuenta este jueves de cómo la Guardia Civil rescató del agua a una mujer embarazada que logró cruzar la frontera junto a su marido y un bebé amarrado a la espalda.

Además, el aumento de menores ha sido uno de los datos más llamativos de la última semana: el portavoz del Gobierno ceutí, Alejandro Ramírez, ha explicado que la llegada de niños y adolescentes se ha multiplicado por 16 en apenas diez días, y que la red de protección de menores de la ciudad autónoma -diseñada para 180 plazas- está ya al 1.600% de su capacidad. Estos menores llegan mayoritariamente solos, no acompañados por sus familias, lo que satura especialmente los centros de acogida infantil.

La vía marítima

A falta de un balance de las autoridades, se sabe que al menos se han rescatado en territorio español los cuerpos de una decena de jóvenes que perdieron la vida tratando de alcanzar suelo ceutí en las dos últimas semanas. La cifra real puede ser muy superior, pero no se espera que Marruecos vaya a ofrecer datos de fallecimientos en su propio territorio. La vía marítima, dominante desde marzo, ha dejado ya 60 muertos en el mar en menos de un año, ocho de ellos solo en julio, según el propio presidente de Ceuta.

Un grupo de mujeres con sus bebés en el CETI de Ceuta. Entre ellas Kadhy y Fatoumata.

Como trasfondo de la crisis, las autoridades apuntan a dos factores que se retroalimentan: la citada sentencia del Supremo, que ha animado a más gente a intentar el cruce a nado por sus mayores garantías legales, y la difusión en redes sociales de vídeos de otros migrantes que ya lo han logrado, un efecto llamada especialmente intenso entre menores. El gran interrogante es si Marruecos estaría relajando deliberadamente el control fronterizo como gesto de presión diplomática hacia Madrid, aunque no hay datos oficiales que lo sustenten. Por ahora, el Gobierno de España, que ha tratado siempre de no importunar a Marruecos, atribuye la crisis a la “instrumentalización” de la reciente sentencia del Supremo por parte de las redes de tráfico de personas.

TAGS DE ESTA NOTICIA