En el último capítulo de la saga sobre las negociaciones con Irán, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que atacará Irán en “dos o tres días” si no se llega a un acuerdo. El mandatario renueva sus amenazas, con “un golpe duro” contra Teherán.
La noche anterior, Trump confesó que detuvo un supuesto ataque militar planeado contra Irán por petición directa de los países del Golfo Pérsico, que desean recuperar la estabilidad regional cuanto antes para impulsar sus intereses económicos. Con drones, cazas y misiles listos para la retomar la contienda, los inversores extranjeros siguen sin aterrizar en Dubái, Riad y Doha.

“Hay negociaciones serias ahora mismo”, consideró Trump en un post en su red Truth Social, donde aclaró también que detuvo los presuntos ataques inminentes contra Irán por petición de los líderes de Qatar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). En el supuesto pacto que se estaría gestando, muy “aceptable” para los intereses estadounidenses, “no habrá lugar para que Irán obtenga armas nucleares”.
Tras constatar que los objetivos de la guerra fijados por Estados Unidos e Israel eran difícilmente alcanzables con la campaña de bombardeos aéreos, el conflicto entró en una fase de estancamiento, en que el Estrecho de Ormuz quedó inhabilitado por el bloqueo impuesto por Teherán y el bloqueo a los puertos iraníes aplicado por la marina estadounidense.

Las contradicciones de Trump
Como de costumbre, Trump emite mensajes contradictorios respecto al desarrollo de los contactos diplomáticos. Pese a la dosis de optimismo, insistió en que Washington está preparado para “avanzar hacia un ataque a gran escala contra Irán cuando sea necesario”. Desde Teherán, un alto oficial iraní avisó a EE UU. de que no cometa “errores estratégicos y malos cálculos nuevamente”.
“Si el enemigo es tan insensato como para caer de nuevo en la trampa sionista y lanza una nueva agresión contra nuestro amado Irán, abriremos nuevos frentes contra él, con nuevo equipamiento y nuevos métodos”, declaró el portavoz del ejército Mohammad Akraminia. Según aclaró Trump este martes, la decisión de reanudar los ataques estaba a “solo una hora de distancia”.

¿Una tregua para agosto?
La incertidumbre generada por la guerra sigue afectando a la economía global, el turismo y los negocios en Oriente Medio. Muchas aerolíneas, como British Airways, ya avisaron que reanudarán los vuelos a destinos como Dubái, Doha o Tel Aviv el próximo 1 de agosto. El bloqueo en Ormuz, por donde circula cerca del 20% del combustible que se consume en el mundo, mantiene el precio del barril de petróleo crudo por encima de 100 dólares y, en algunos momentos, hasta alrededor de 120-126 dólares por barril.
El 8 de abril, seis semanas después del inicio de la guerra, se declaró un alto el fuego inicial y temporal. Desde entonces, las hostilidades armadas se limitaron a incidentes esporádicos -sobre todo ataques iraníes contra el Golfo Pérsico-, pero un acuerdo de paz duradero parece todavía inalcanzable. Tanto Estados Unidos como Irán están insatisfechos con las propuestas de la otra parte, y la mediación de Pakistán no ha logrado desbloquear la situación.

Las peticiones de Irán
La última propuesta iraní para la paz exigía el cese de las hostilidades en todos los frentes -incluido el Líbano-, la retirada militar estadounidense de zonas colindantes con Irán, y reparaciones económicas por los daños provocados por los bombardeos de la guerra. Además, el régimen iraní pretende levantar las sanciones internacionales, descongelar fondos bloqueados y levantar el bloqueo estadounidense sobre sus puertos.
Son términos muy similares a propuestas anteriores, que Trump ya tildó de “basura”. Estados Unidos e Israel aspiran a la paralización del plan nuclear del régimen iraní, frenar la producción de misiles balísticos o paralizar la financiación y armamento de milicias proxy en la región.

Pakistán: “No nos queda mucho tiempo”
Una fuente paquistaní confirmó que Islamabad, que ha servido de mediador entre las partes desde que acogió la única ronda de conversaciones de paz el mes pasado, compartió la propuesta iraní con Washington. Las partes “cambian constantemente sus objetivos”, dijo la fuente paquistaní, y advirtió que “no nos queda mucho tiempo”.
Arabia Saudí anunció la interceptación de tres drones, un día después de que un ataque con drones alcanzara la planta de energía nuclear de Barakah en los Emiratos Árabes Unidos. Estos últimos incidentes han despertado mayor preocupación sobre la posibilidad de una nueva escalada militar en el Golfo mientras las negociaciones de paz se prolongan, sin un final claro a la vista.

