Tulsi Gabbard dimite de su cargo de directora de Inteligencia Nacional para cuidar de su marido, Abraham Williams, a quien se le ha diagnosticado un tipo raro de cáncer de huesos, según han confirmado a NBC News dos altos cargos de la Administración.
Gabbard informó al presidente Donald Trump de su decisión durante una reunión presencial en el Despacho Oval este viernes. Su último día en el cargo será el 30 de junio.

En una carta de dimisión obtenida por Fox News Digital, que fue el primero en dar la noticia, Gabbard describió el diagnóstico de Williams como “una forma extremadamente rara de cáncer de huesos” y afirmó que se enfrentaría a importantes retos de salud en los próximos meses.
Tulsi Gabbard: “Dejo alejarme del servicio público”
“En este momento, debo alejarme del servicio público para estar a su lado y apoyarle plenamente en esta batalla”, escribió. Gabbard reconoció a su marido, con quien lleva once años casada, como la fuerza constante detrás de su carrera: “Su fortaleza y su amor me han sostenido en cada desafío. No puedo, en conciencia, pedirle que afronte esta lucha solo”.
Gabbard, una excongresista demócrata que rompió con su partido para apoyar a Trump en 2024, nunca se aseguró del todo un lugar en el círculo íntimo del presidente. Se había enfrentado al director de la CIA, John Ratcliffe, y a otros funcionarios de la Administración, y solía estar ausente de la sala durante las deliberaciones clave sobre las acciones militares de EE UU.

Su salida se produce en circunstancias muy diferentes a las de otras dimisiones femeninas recientes en el Gobierno. A diferencia de la exfiscal general Pam Bondi o de la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, Gabbard no ha sido destituida, sino que abandona el cargo por voluntad propia y por motivos personales. En la Administración Trump, cada vez son menos los cargos ocupados por mujeres.

