El Gobierno, si fue advertido, y se ha pegado un tiro en el pie con los informes sobre las alertas en Ceuta que se acaban de desclasificar. El Ejecutivo que siempre ha mantenido que los avisos no llegaron se hace el harakiri con esta desclasificación aunque se mantiene de pie escudándose en que no llegaron los avisos. Lo cierto es que los informes son contundentes e incuestionables porque, al contrario de lo que se ha defendido, los servicios de Inteligencia, incluido el CNI, sí avisaron de forma reiterada de que se preveía la entrada masiva de “nadadores” desde Marruecos a Ceuta.
La estrategia de Moncloa resulta incompresible. La única teoría que se me ocurre es que el Gobierno intenta con la difusión de estos documentos una voladura controlada en en un momento crítico para su credibilidad. El Ejecutivo sabe que en los próximos días iban a seguir saliendo informes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, corroborando que hubo alertas por parte de los cuerpos policiales y que Marruecos no hizo nada para detener el ataque. También la Audiencia Nacional está estudiando el asalto e investiga lo ocurrido los días 30 y 31 de julio con graves delitos bajo el foco y de la mano de la propia Fiscalía.
La víspera del asalto, el Centro Nacional de Inteligencia avisó al Gobierno a través de la Delegación en Ceuta, alertó a la Guardia Civil a través de su canal interno de comunicación y alertó a Marruecos de que habían detectado a través de una campaña de redes sociales a miles de personas que tenían como objetivo llegar a Ceuta.
Los primeros mensajes datan de los días 27 y 28 de julio cuando Delegación del Gobierno y el CNI hablan sobre el aumento de entradas a nado en la ciudad autónoma. El día 29 a primera hora de la tarde es cuando los servicios de información envían la alerta del lo que sucedería al día siguiente. Obviamente no se cuantifica las personas que van a intentarlo pero se fija la hora, las ocho de la tarde, y se explica que el llamamiento se está realizando a través de dos grupos diferentes en redes sociales con un total de 180.000 seguidores. Ese mismo día por la noche hay otra llamada del CNI a la Delegación.
Ni España ni Marruecos se pusieron al volante y ninguno de los dos países reforzó las fronteras. Hay una teoría policial que asegura que Marruecos engañó a la Guardia Civil con un refuerzo fronterizo que nunca llevó a cabo. Uno de los informes más llamativos de los publicados por el Gobierno fue redactado por el Estado Mayor de la Guardia Civil a las 13:00 horas del 30 de julio. El momento es clave porque se estaba produciendo la avalancha masiva en la ciudad autónoma y se reclamaban refuerzos en la zona porque la situación era insostenible.”Por parte de las autoridades marroquíes se detecta pasividad y están permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza. Hasta el día de ayer si que se detectaba proactividad y colaboración adecuada”, señala el informe.
El colofón a todo este capítulo Kafkiano que hemos vivido en las últimas horas por parte del Gobierno es un comunicado que presuntamente ha emitido el Centro Nacional de Inteligencia en el que admite que los avisos que envió a las diferentes administraciones no tenían la “magnitud” suficiente como para alertar de otra forma a habitual. Es imposible e inverosímil que el CNI haga un comunicado ni de este ni de otro tipo porque entre las obligaciones que tienen los espías es no pronunciarse públicamente.
Sabemos que el comunicado ha sido redactado en Presidencia del Gobierno para avalar sus tesis después de la desclasificación, pero tiene mucho significado porque evidencia la necesidad del ejecutivo de mantener su relato insistiendo en que no hubo avisos importantes. La ministra de Defensa, Margarita Robles, que durante toda la crisis ha mantenido que los servicios de inteligencia informaron puntualmente. Robles, cuestionada por todos sus compañeros, se ha tenido que “comer este sapo”por lealtad a Pedro Sánchez.
Que el Gobierno insista, tras conocer los informes, en que nadie le alertó de la gravedad de la avalancha no me parece aceptable. Y que se utilice como argumento exculpatorio que el CNI no trasladó los avisos de forma formal y suficiente tampoco tiene un pase. ¿A quién pertenece el CNI? ¿Es una administración ajena al Gobierno? ¿No es responsabilidad del Ejecutivo?
Más grave me parece todavía la consecuencia directa de esta campaña. En esta guerra que se está manteniendo por salvarse a si mismo, Pedro Sánchez está señalando y dejando desnudos a los espías españoles. El presidente sabe que está generando un daño insólito en el prestigio del centro donde ahora mismo hay mucho desconcierto. La imagen de España en el exterior está muy dañada y cuestionado por todos los servicios extranjeros hasta el punto de que hemos tenido que escuchar al Presidente de los EEUU decir que no sabemos controlar nuestras fronteras.
Para rizar más el rizo, Marruecos ha hecho un comunicado en las últimas horas que no está dispuesto a ser el chivo expiatorio del ajuste de cuentas entre los partidos. Señala al PP, le tiende la mano a Sánchez, se ofrecer a readmitir a todos los migrantes que han entrado en Ceuta y practicamente nos acusa de secuestradores por no devolver a sus menores. Hay tanta hipocresía en este comunicado que cada vez cuesta más considerar a Marruecos como un socio fiable. Lo primero que tiene que hacer el reino alauita es recoger los cadáveres de sus compatriotas que murieron en este asalto, que poco a poco están siendo enterrados en Ceuta porque ellos no quieren saber nada. Descansen en paz.

