Opinión

Vito Quiles: el hijo tonto de Pablo Iglesias

MADRID, 22/09/2026.- Foto de archivo, tomada el 13/01/2026, del agitador Vito Quiles durante una rueda de prensa de la líder de Podemos Ione Belarra en el Congreso. La Mesa del Congreso ha aprobado este martes la retirada definitiva de la acreditación de prensa al agitador Vito Quiles, una vez cumplidos los plazos de los tres procedimientos por infracciones graves sin que presentara alegaciones. EFE/ Mariscal
El agitador Vito Quiles durante una rueda de prensa de la líder de Podemos Ione Belarra en el Congreso
Efe
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El brutal vídeo de Vito Quiles acosando por la calle a una de las hijas del presidente Zapatero (y colgado orgullosamente por el propio influencer en sus redes sociales) es sin discusión una obra maestra del gran estercolero en que algunos han convertido las redes y, al tiempo, es el Guernica del discurso del odio que inunda las tierras, los mares y los cielos de España.

Algunos bienintencionados podrían pensar que estamos ante un adelanto de la nueva entrega de Torrente, la genial saga creada por Santiago Segura, el Luis García Berlanga del siglo XXI; pero no, estamos ante la crudísima y crudelísima realidad patria. Nadie tiene que soportar el miserable y ruin ataque que Laura sufrió por parte de este cobarde, nadie se merece un linchamiento así. En un mundo que diariamente avanza a pasos agigantados, los españoles hemos tenido el triste honor de resucitar la picota medieval.

Semana negra

Vito comenzó con esta “hazaña” lo que creía que iba a ser otra semana grande de su acelerada y vertiginosa biografía, otra Aste Nagusia, pero que pronto se convirtió, para su sorpresa, en una auténtica semana negra.

Primero la Mesa del Congreso le retiró definitivamente la acreditación de prensa por una “reiteración de infracciones” y luego la Audiencia Provincial de Madrid le prohibió acercarse a menos de 500 metros de la casa de Sarah Santaolalla.

Soy un entusiasta del “Prohibido prohibir” del Mayo del 68 parisino, pero esta decisión del Congreso es una de esas excepciones que confirman la regla. Los servicios jurídicos de la Cámara Baja han tenido mucho trabajo en los últimos días, pero lo han resuelto, como siempre, con acierto, ecuanimidad y premura, bajo la sabia batuta de Fernando Galindo, el Letrado Mayor del Congreso.

El que siembra escraches…

En los últimos años en España proliferan como hongos todo tipo de entes y personas de ideología ultraderechista. No hace falta que reitere mi opinión sobre ellos, pero sí quiero destacar una “jaimitada” que cuentan y que a mí me hace mucha gracia. Las ultraderechas españolas están obsesionadas con el pedigrí y por eso dicen que son hijos de Mariano Rajoy y no de Pablo Iglesias. La historia, desgraciadamente, contradice sus deseos y fija con exactitud y precisión el tálamo donde fueron concebidos.

Pablo Iglesias, el Marat de Vallecas, entre otras muchas contribuciones gloriosas a la convivencia entre los españoles, destaca por ser el gran impulsor del “jarabe democrático”; el gran justificador de los mezquinos escraches contra dirigentes del Partido Popular durante los años de gobierno del registrador gallego.

Todos recordamos los acosos a Soraya Sáenz de Santamaría y a Cristina Cifuentes alentados y aplaudidos por el esposo de Irene Montero. Ahí están los manantiales de los que nace ese caudalosísimo río de civismo y respeto que es Vito Quiles. El que siembra escraches recoge Buxadés, Alvises y Vitos Quiles. El galeno que recetó toneladas de jarabe democrático se ha convertido con los años en el padre de la horrible pandemia de odio que hoy padecemos en España.

Una sutil diferencia

La gente (expresión tan grata a nuestros enragés) no es tonta y ha puesto rápidamente a cada uno en el sitio que se merece. Podemos es un partido que nació en Sol con todo el futuro por delante y murió en Galapagar con todo el pasado por detrás. Y el sublime triunvirato de líderes que lo dirigía está desaparecido en las profundidades de los cenotes de la irrelevancia política desde hace tiempo: Monedero en los aztecas, Errejón en los judiciales e Iglesias en los mediáticos.

Todo lo que haga Vito Quiles lo hará, por eso, En el nombre del padre, como la inolvidable película de Jim Sheridan. Pero hay una sutil diferencia entre los dos extremos de esta singular relación paternofilial: todo lo que en el padre es inteligencia, muchísima inteligencia política; en el hijo es profunda idiocia.

El gran César Calderón, el único español que sabe de elecciones más que Tiresias Tezanos, lo ha dicho, recientemente, alto y claro: “en estos momentos hay algo más de dos millones de votantes socialistas que se quedarán en casa”. Estoy seguro de que muchísimos votantes desencantados del PSOE que vean el tremendo acoso, la tremenda humillación, la nauseabunda mofa de Vito Quiles a Laura Rodríguez Espinosa se volverán a movilizar y a votar al partido del puño y la rosa.

La única que tiene que hablar sobre el caso Zapatero es la justicia, el único que tiene que hablar es el juez José Luis Calama y el periodismo serio y responsable, no la calamidad de Vito Quiles y su calamitoso periodismo. Laura nos demostró, no obstante, a los españoles dos cosas durante el repugnante acoso que sufrió. La primera, que no vive en una de esas urbanizaciones de lujo donde habitan los que se forran con la industria de la difamación y del odio. La segunda, que es una joven magníficamente educada y con paciencia jobiana.

A mí me da pena este rey Midas de las imputaciones. Todo lo que toca se convierte en procesos judiciales, hasta los billetes de AVE. Vito confundió el “Hacienda somos todos” con el “Renfe somos todos” y ahora tiene otro frente abierto en los juzgados de Alicante.

Cada pito con su flauta

A mí me da pena su familia, que ve con horror cómo se está convirtiendo en otro juguete roto, en otro Pequeño Nicolás. A mí me da pena el “negre” futuro que le espera. Recuerdo unas palabras de Hölderlin que tal vez le sirvan a él y a su progenitor político, Pablo Iglesias, para encauzar sus carreras, sus vidas: “Solo unos instantes puede el mortal vivir plenamente como un Dios; después su vida ya no puede ser más que un continuo recuerdo de esos instantes”.

Siempre termino mis columnas periodísticas con versos. Hoy que he escrito sobre dos próceres de la patria la exigencia es doble y máxima. Nada mejor que un poema de poesía infantil de Gloria Fuertes, titulado Parejas, para honrar a este singular dúo: “Cada abeja con su pareja / cada pato con su pata / cada loco con su tema / cada tomo con su pata / cada tipo con su tipa / cada pito con su flauta”.

Ojalá estos versos de la gran poetisa madrileña le sirvan al joven ilicitano para madurar e iniciar su camino por el mundo del espíritu y al maduro político vallecano le sirvan para recordar los sueños juveniles truncados y traicionados.

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