Comienza la visita de Estado a España del presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, y su mujer, Brigitte Macron. Una visita que ha comenzado a las 14.00 horas en el Palacio Real más tarde de lo habitual, debido a que el Falcon 7X en el que viajaban ha aterrizado con 45 minutos de retraso.
El matrimonio ha accedido a la Plaza de la Armaría del Palacio Real acompañados por los batidores, la banda de clarines y timbales, coraceros y lanceros. Los Reyes les han dado la bienvenida a pie de coche, y tras ser saludados por la alta dirección de la Casa del Rey, se han desplazado a a Tribuna de honor para escuchar los himnos nacionales de la República Francesa y de España, así como la tradicional salva de 21 cañonazos.
El Rey y Macron pasan revista a las tropas
Tras recibir novedades del jefe de la fuerza que rinde honores, el Jefe del Estado y Macron han recibido el saludo del jefe de Estado Mayor de la Defensa, Teodoro López Calderón, para, después, pasar revista al batallón de honores de la Guardia Real. El jefe de Estado Mayor de la Defensa, jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey, jefe militar francés y el jefe del batallón, les han acompañado.

Doña Letizia y Brigitte
Mientras el Monarca y su invitado han pasado revista, Doña Letizia ha permanecido acompañada por Brigitte Macron en la la tribuna de honor. La Reina y la Primera Dama francesa han compartido confidencias entre ellas.

El beso de Sánchez a Macron
Los Reyes y el matrimonio Macron han saludado a las delegaciones oficiales que han permanecido a los laterales de la tribuna. Durante el saludo, Sánchez se ha acercado a Macron, a quien ha dado un beso, y se ha detenido a hablar con el presidente francés, quien le ha respaldado durante la crisis migratoria de Ceuta.
Tras el desfile de la Compañía de Honores, que los Reyes y el matrimonio han presenciado desde la Tribuna Real, un coche ha recogido al matrimonio para desplazarse al Palacio de La Zarzuela, donde tendrá lugar un almuerzo.

Refuerzo de las relaciones bilaterales
Se trata de en un momento dulce para ambos países, ya que el Gobierno del presidente galo respaldó a España durante la crisis migratoria, y no entró en la firma de los 22 países que cuestionaron la política española. Asimismo, está pendiente de que se ratifique el acuerdo de Amistad entre ambos países, a falta de que el Senado dé luz verde.

