La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, define la visita del Papa León XIV como “histórica”. Cree que su llegada a España propiciará un “momento de encuentro, reflexión y esperanza” que contribuirá a que la sociedad hable más del “bien común” que de las “discusiones”.
Gamarra acudió este domingo a la misa del Corpus Christi en Cibeles y también participará este lunes en la sesión extraordinaria en el Congreso de los Diputados. “Cuando el Papa habla de soledad, de pobreza, de dignidad humana, de jóvenes o de salud mental no está hablando solo para los que somos creyentes y católicos, sino para toda la sociedad”, argumenta en conversación con Artículo14.
Para ella, el Pontífice representa una “autoridad moral global” y encarna “la voz de la serenidad”. Se confiesa a la expectativa de los logros de su papado, aunque reconoce sus pasos tras la publicación de su encíclica en la que retoma la doctrina social de la Iglesia. Desea que la vista del Papa permita “alzar la mirada”.
Pregunta: ¿Qué significa la visita del Papa a España?
Respuesta: Es un momento histórico, importantísimo, de enorme trascendencia y no solo en lo religioso, lo moral, lo ético y lo espiritual, sino también en términos económicos, de institucionalidad y de imagen internacional.
Históricamente, España ha sido el gran país promulgador y defensor de la doctrina cristiana en el mundo y la visita de León XIV es una oportunidad para situar a nuestro país en el centro del catolicismo y de la tradición cultural y humana que es garante de los derechos de libertad y solidaridad, base en todo Occidente.
Más allá de las creencias de cada uno, pero especialmente para los que somos creyentes, la llegada de Su Santidad va a propiciar un momento de encuentro, reflexión y esperanza en nuestra sociedad, que nos tiene que invitar a hablar más del bien común que de discusiones y polarización. Nos invita a afrontar el momento de una manera ambiciosa y responsable
P. ¿Qué representa su figura?
R. Sin lugar a dudas, León XIV representa una autoridad moral global, especialmente en momentos turbulentos como los que vivimos en el mundo.
Ante tiempos de guerras, incertidumbre, corrupción o tecnologías que parecen descontroladas, el Papa encarna la voz de la serenidad, el sentido de comunidad y el componente humano que debe prevalecer en todo lo que hacemos. Porque ese ejemplo de igualdad, solidaridad y libertad que nos enseñó Cristo es la que debemos seguir defendiendo como sociedad más de 2000 años después: esa es la base sobre la que se construyó Europa y todo el mundo occidental.
P. ¿Qué admiran los creyentes y no creyentes de León XIV?
R. Yo creo que cuando el Papa habla de soledad, de pobreza, de dignidad humana, de jóvenes o de salud mental no está hablando solo para los que somos creyentes y católicos, sino para toda la sociedad. ¿Por qué? Porque son problemas reales que afectan a nuestra sociedad en su conjunto.
Eso es lo que es de admiración, más allá de cuánto vayas a la Iglesia o cuánto creas, porque son temas que generan empatía y sitúan al Vaticano en el centro del debate social.

P. ¿Es una figura de consenso?
R. El Papa es una figura que genera un enorme respeto en todos los sectores de la sociedad y en todas las sociedades, para empezar por lo que representa, que es la Iglesia Católica. Desde el respeto, genera consenso.
En una época en la que todo parece convertirse en confrontación, es muy bueno que contemos con una referencia que busca la paz y que es escuchada por millones de personas de todos los rincones del mundo.
P. ¿Cuál cree que es su mayor contribución en su papado?
R. León XIV lleva poco más de un año de papado y estoy segura de que aún le queda mucho más por hacer y mucho en lo que contribuir socialmente, pero es subrayable ya su primera encíclica, Magnifica Humanitas, publicada hace un par de semanas.
En ella, el Papa quiso reflexionar sobre cómo preservar la dignidad humana en una época marcada por la inteligencia artificial y la revolución tecnológica. Siempre sin rechazar la innovación, pero abogando por la persona, la conciencia moral, la empatía y la responsabilidad. Retomando la doctrina social de la Iglesia.
Esta es una gran contribución y aportación a la sociedad porque ante una sociedad en la que todos parecemos estar imbuidos en la tecnología, parece revolucionario que haya alguien como el Papa que nos recuerde que el ser humano debe estar en el centro del progreso. Porque la inteligencia artificial no es neutral y el reto supone que debemos afrontarlo poniendo la protección del bien común en el centro y poniendo límites éticos.
P. ¿Cómo se va a notar su presencia en el clima social y político?
R. Sé cómo me gustaría que se notase: que nos permita alzar la mirada, que sirva para hablar más, especialmente entre los jóvenes, de las personas, de lo que compartimos y de los valores cristianos que sustentan nuestra sociedad.
P. ¿Se ha percibido ya esta presencia en los días previos a su llegada?
R. Sí, se ha percibido. Sobre todo, porque se ha visto la gran expectación que despierta una visita que va a ser histórica para nuestro país, como lo fueron las de Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Es un orgullo para España ser el centro del catolicismo durante unos días y los españoles vamos a estar a la altura en el recibimiento al Papa.
P. ¿Puede compartir alguna experiencia que haya vivido con León XIV o alguno de sus predecesores al frente de la Iglesia?
R.De lo que tenemos que hablar es de las experiencias que vivimos cada uno como católico y creyente en nuestra parroquia, sirviendo a la Iglesia y encontrando paz y espiritualidad allí donde más cerca podemos estar con Dios.
Para mí eso es lo importante: más allá de un encuentro o una experiencia con un Papa u otro, lo verdaderamente relevante es la humanidad y el sentido de pertenencia a una comunidad de personas iguales, que es lo que representa la Iglesia Católica.
Eso es lo que pervive a lo largo de los tiempos y esa es la humildad con la que debemos actuar y que debemos defender, especialmente estos días.

