Las amenazas ante una nueva avalancha de inmigrantes el fin de semana comienza a adquirir peso en el Gobierno. Si Interior anunciaba este viernes que aumentaría el número de efectivos ante la convocatoria en las redes sociales marroquíes para un nuevo asalto el día 15 -fiesta en Ceuta-, Defensa ha reforzado la presencia de los alrededor de 3.000 efectivos desplegados en la zona.
El ministerio dependiente de Robles ha contactado con los Jefes de las distintas unidades desplegadas en Ceuta para prevenir un nuevo intento de cruzar la frontera. Esta información ha sido transmitida del ministerio a La Ser, y después confirmada este medio. La orden es clara: los militares destinados se quedarán sin librar en el mes de agosto.

Así lo ha transmitido la Comandancia General de Ceuta, tras haber dado credibilidad el CNI -dependiente de Defensa- a la nueva avalancha de inmigrantes que amenazan llegar de nuevo a nuestras fronteras. “Cancelación de permisos”, ha sido el nombre de la notificación oficial. Bajo el argumento de las “necesidades del servicio que obligan a incrementar las actividades de las unidades desplegadas en Ceuta”.
Los destinatarios de dicha indicación han sido: la Unidad de Logística, el Batallón del Cuartel General de la Comandancia de Ceuta, el Grupo de Regulares de Ceuta 54, el regimiento de Caballería Montesa 3, el regimiento de Ingenieros, regimiento de Artillería 30 y también a los servicios sanitarios de la COMGECEU (Comandancia General de Ceuta).
El papel de los militares en Ceuta
Según informan distintas asociaciones a este medio, como la ATME -Asociación de Tropa y Marinería de España-, los efectivos han recibido orden de seguir con las patrullas, y poner a disposición de policía Guardia Civil a todos los inmigrantes que detengan.
Asimismo, el problema que más inquieta a los militares no es el material, sino el jurídico, un aspecto que rara vez se aborda públicamente. “Hay un aspecto que nos preocupa muchísimo, y no te hablaban ellos: el aspecto legal”, advierte. El temor tiene precedentes concretos: “Ya ha habido denuncias en anteriores saltos masivos, donde luego los militares les han denunciado por críticas como estas: usted no hizo, usted no dio auxilio a una persona que se estaba ahogando, usted no le ayudó, usted le pegó, usted le agarró…”, aseguran. “Nuestros militares tienen miedo por unas consecuencias legales que luego uno dice ‘oiga yo cumplía órdenes”, señala la fuente, en referencia a la posición de vulnerabilidad en la que quedan los efectivos cuando sus actuaciones sobre el terreno son cuestionadas después, pese a haber actuado siguiendo instrucciones superiores.

También cuestionan el mensaje de “normalidad” que desde el ministerio del Interior se vierte, ya que afirman que “los asentamientos en las playas y el descontrol cada vez es mayor”.

