Segunda vez que acude Víctor de Aldama a declarar en la Audiencia Nacional por la pieza separada que instruye el juez Ismael Moreno sobre una posible financiación ilegal del PSOE. “La causa va a seguir en secreto”, avanzan fuentes autorizadas del caso. Aldama fue llamado a petición de la Fiscalía Anticorrupción y el juez para aclarar extremos de “nuevas líneas de investigación” que están surgiendo a partir de su primera declaración. El empresario señaló en sus declaraciones a Delcy Rodríguez, la actual mandataria venezolana, según desvelan las citadas fuentes.
En su primera declaración el 12 de marzo, Aldama llevó un sobre de PDVSA, la empresa pública que gestiona el petróleo venezolano. En el interior, según lo que contó el comisionista, están las pruebas de la financiación ilegal de la Internacional socialista. Aseguró que el sobre se lo entregó la propia Rodríguez en 2020. En él habría documentación sobre lo que llamaron “cupo del petróleo”; transacciones de compraventa de crudo venezolano en las que habría habido supuestas mordidas.
Precisamente, esta misma semana Delcy Rodríguez ha indicado los trámites para querellarse contra Víctor de Aldama a través del bufete de abogados de Baltasar Garzón. Asegura que las aseveraciones del comisionista son falsas. El 16 de julio se celebrará un acto de conciliación al que tienen que acudir sus abogados para ver si llegar a un acuerdo, y aunque Delcy Rodríguez quiere que se retracte Aldama ya avisa que no lo hará. Por tanto, la máxima responsable del régimen venezolano tendrá vía libre para interponer una querella por lo penal contra Aldama.

Así las cosas, el empresario prosigue con su estrategia de colaborar con la Justicia después de librarse de una pena de cárcel del Tribunal Supremo por el caso de amaño de contratos de mascarillas, con el que se benefició en 3,7 millones de euros gracias a sus buenas relaciones con el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García. A cambio de que le adjudicaran los contratos, Aldama pagó con contraprestaciones. Si bien, mientras Ábalos tiene que cumplir 24 años de cárcel y Koldo 19, Aldama no entrará en prisión y no tiene que devolver el dinero defraudado por su colaboración con la investigación. El Supremo cree que sin su testimonio no se hubiera descubierto el entramado por eso le premia con ese beneficio.
Ahora, Aldama sigue la misma estrategia de defensa en la causa de Ismael Moreno, en la que está imputado por hechos parecidos. Cabe recordar que el frente penal abierto que más le preocupa es el caso de hidrocarburos que instruye el juez Santiago Pedraz, y que le investiga por un fraude de 182 millones de euros.
La causa de los pagos del PSOE
La causa secreta sobre la posible financiación ilegal del PSOE lleva abierta desde diciembre de 2025. Todo surgió en la causa de las mascarillas que instruía entonces el Supremo. El juez Leopoldo Puente encomendó a Moreno investigar unos descuadres que habían surgido en las cuentas del PSOE. Resulta que en los pagos en efectivo que tenía registrados el partido en sus cuentas para devolver los gastos que efectuaban en el ejercicio de sus funciones sus integrantes, no aparecían transacciones que estaban reflejadas en las conversaciones incautadas a Koldo García con su mujer.

En principio, solo se investigaba eso, pero también se añadió la declaración de Carmen Pano, una empresaria relacionada también con Aldama que aseguró en el caso de los hidrocarburos haber llevado por orden de Aldama 90.000 euros a la sede del PSOE en Ferraz.

