El juez Zamarriego ordena detener a Elisa Mouliaá tras no comparecer en la causa donde se investiga si calumnió a Errejón

Es la tercera vez que la actriz no se presenta ante el magistrado, quien detalla en la resolución emitida este martes que la orden de detención estará vigente durante un plazo de cinco años

La actriz Elisa Mouliáa realiza declaraciones a la prensa este martes a las puertas de los Juzgados de Plaza de Castilla
EFE/ Fernando Villar

El juez Arturo Zamarriego ha ordenado la detención de la actriz Elisa Mouliaá después de que este lunes no compareciera por tercera vez como investigada en la causa en la que se investiga si ella calumnió al expolítico de Sumar y Podemos Íñigo Errejón. “La investigada no ha comparecido al llamamiento judicial que se le ha efectuado pese a constar su citación en legal forma y sin alegar justa causa que se lo impida“, concreta Zamarriego.

En un auto el magistrado decreta la detención y presentación de Mouliaá ante el juzgado “al objeto de ser oída en declaración en calidad de investigada”. “Una vez realizado lo anterior, póngase en libertad a la investigada si de ella no estuviere privada por otra causa o motivo legal”, indica el instructor, quien detalla que la orden de búsqueda y captura estará vigente durante un plazo de cinco años.

Mouliaá dice estar trabajando en el Mar Rojo

La de este lunes fue la tercera vez que la actriz pospuso su declaración ante el juez Zamarriego por la querella interpuesta por Errejón contra ella, la cual fue presentada después de que Mouliaá le acusara en televisión de extorsionar a dos testigos que declararon en la otra causa en la que se investiga un supuesto delito de agresión sexual del expolítico.

Mouliaá publicó el pasado domingo en su cuenta de X que se encuentra trabajando en el Mar Rojo y ha “acreditado documentalmente” que estará en zonas “sin cobertura y con comunicaciones muy limitadas”. “Aun así, intentaré comparecer por videollamada si técnicamente es posible”, añadió entonces.

 

“Se han invertido los roles”

La nueva abogada de la actriz, Yurena Carrillo, sí se personó este lunes en el Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid, del que Zamarriego es titular, con el objetivo de solicitar el informe médico que el juez pidió realizar para comprobar que se encontraba capacitada para declarar, después de que la actriz justificase su segunda ausencia por una baja médica por ansiedad.

Asimismo, según informó Europa Press, Carrillo indicó que solicitó al magistrado la posibilidad de que Mouliaá declarase por videoconferencia y que este “ni siquiera” contestó a la petición. “No lo ha considerado”, lamentó, argumentando que la actriz estaba dispuesta a declarar telemáticamente: “No sabemos si hubiera funcionado o no, ella ha intentado conectar y no tenía cobertura; pero lo que no se intenta, no se consigue”.

Este tira y afloja judicial se inició cuando el magistrado Zamarriego suspendió una primera declaración a finales de marzo porque ni la actriz ni su entonces letrado, Alfredo Arrién, se personaron en la sede judicial. Este equipo legal pidió aplazar la comparecencia por una baja médica de Mouliaá y, después de que esta fuera rechazada, el abogado alegó un día antes de la misma que debía ser intervenido quirúrgicamente. Ello derivó en que el juez fijara una nueva fecha para declarar, el 24 de abril, pero Mouliaá volvió a ausentarse, justificando la baja médica por ansiedad.

Si bien el instructor le propuso declarar por videoconferencia, la actriz se negó. Fue entonces cuando el juez mandó que un forense la visitase y confirmara si podía o no declarar presencialmente. Ese estudio médico reflejó que Mouliaá presentaba una “adecuada capacidad para declarar”.

Petición para archivar la querella

Cabe recordar que Mouliaá presentó a finales de abril un escrito en el que pedía el sobreseimiento y archivo de la querella interpuesta por el exdirigente de Podemos y Sumar después de que ella le acusara de extorsionar a dos testigos que declararon en la causa en la que se ha investigado si el expolítico cometió un delito de agresión sexual.

Una de esas manifestaciones fue realizada por la actriz en la red social X: “Ahora publican que yo he coaccionado a un testigo, ocultando que fue el propio agresor quien presionó a esos dos testigos desde el principio“. Esta publicación fue emitida después de que Borja Valls, uno de los testigos en la causa donde se investigó si Errejón cometió un delito de agresión sexual, admitió haberle preguntado al exportavoz de Sumar en el Congreso “cómo iban las cosas, cuál era el plan”.

Entonces, en junio del año pasado, la defensa de Mouliaá dijo que ese testigo, a su vez dueño del piso en el que se celebró la fiesta donde se habría cometido el ilícito de agresión sexual, pactó su declaración con el exdiputado.

“No responden a una voluntad dolosa”

El equipo legal de la actriz indicó en el escrito presentado en abril que su reacción se produjo en un contexto previo de “exposición mediática adversa”, originada por “comunicaciones de terceros”. Es ahí donde citaron el correo remitido por Valls a Errejón, en el que se trasladaba una versión “objetivamente inexacta o gravemente sesgada sobre su vida personal”.

En concreto, se difundió la idea de que Mouliaá habría formulado una denuncia falsa contra su expareja, “cuando lo cierto es que la retirada de la denuncia obedeció a una decisión personal tras constatar la evolución positiva del progenitor, en interés de la hija común”. “Igualmente, es falso que existiera pago alguno en los términos insinuados”, añadieron los representantes legales.

Además, la defensa de la actriz precisó que ella experimentó “una situación de
incomunicación y falta de respuesta por parte de personas de su entorno que conocían los hechos”,
lo que le generó una percepción de “desprotección y desconcierto”.

Asimismo, el equipo legal de Mouliaá justificó en el escrito que la investigación abierta por el juez Zamarriego no debía proseguir porque las manifestaciones realizadas por ella “no responden a una voluntad dolosa de difamar, sino a una respuesta coherente en un contexto de ansiedad y percepción de amenaza”. Cabe recordar que el delito de calumnia supone la “imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”.

Los representantes legales de la actriz argumentaron que dichas manifestaciones “se apoyan en hechos reales y elementos existentes en el procedimiento”. “Los hechos sobre los que mi representada se pronuncia no han sido declarados falsos, sino que, por el contrario, están siendo objeto de investigación judicial”, añadieron. Sin embargo, el juez que investigó el caso de la presunta agresión sexual, Adolfo Carretero, determinó que Errejón no presionó a ningún testigo.

En base a todo ello, la defensa de Mouliaá criticó implícitamente al juez Zamarriego por admitir una querella que se “sustenta” en una interpretación “forzada y descontextualizada” de las declaraciones.

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