A un lado, una corriente crítica de militantes de base -ReActiva- que pide a Pedro Sánchez adelantar las elecciones generales; una intervención de Emiliano García Page que se prevé dura, después de los recados que ha mandado en las últimas semanas. Y entre el rosario de casos de presunta corrupción que salpican al PSOE. Al otro, una dirección que previsiblemente mostrará su “apoyo general” a su líder y presidente del Gobierno, como anticipan varios dirigentes socialistas, de la Ejecutiva federal y de los territorios.
Desde las 10.30 horas, Ferraz acoge este sábado el Comité Federal del PSOE, máximo órgano de dirección entre congresos, en su primera convocatoria en algo menos de un año. La última cita se vio marcada por el estallido del caso Santos Cerdán, contaminada por el escándalo de Paco Salazar… y ensombrecida por la entrada en escena de Leire Díez, fontanera socialista, algunas semanas antes.
Hoy son dos las piezas abiertas sobre los manejos de la fontanera; los indicios se han multiplicado y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha visitado dos veces la sede de Ferraz para recabar información. Y eso, en lo que tiene que ver únicamente con este caso. El número de frentes judiciales se ha disparado, aunque la Ejecutiva socialista lleva semanas intentando restarles hierro. Insistiendo en que la mayoría de causas se encuadran en una operación política contra sus siglas.
Este sábado le toca hablar a los territorios. Fuentes de la dirección explican que suele darse la norma no escrita de que los miembros de la Ejecutiva no intervengan salvo Sánchez o su secretaria de Organización. Después del discurso del secretario general, con su “valoración del momento político”, se sucederán los discursos de los integrantes del órgano que decidan tomar la palabra (son casi 300).
Se anticipa un Comité Federal “con mucho debate”, largo. Hasta el punto de que uno de los dirigentes convocados afirma que suelen acabar al filo de las 15 horas, y en esta ocasión saben que lo harán, al menos, dos o tres horas más tarde.
Formalmente, el principal objetivo es “establecer el calendario de primarias en los territorios”, recuerda otro de los dirigentes consultados. Poner a punto la maquinaria electoral y delimitar los límites del campo de juego. Aunque ya haya perfiles como Emma López, concejal en Madrid e integrante de la Ejecutiva federal, que se anticipen a la reunión de este órgano. En su caso, anunciando que se postulará a los procesos de primarias para ser candidata a la Alcaldía de Madrid.
Se prevé que la propuesta de Ferraz sobre el calendario para las autonómicas y municipales sea ratificada. La puesta a punto para afrontar las elecciones de mayo de 2027 es el motivo por el que se convocó este órgano, pero todos los interlocutores asumen que “se aprovechará por los líderes para evaluar la situación en la que estamos y hacer sus aportaciones”. La mayoría de los consultados cree que, “con la excepción de Emiliano García-Page”, el Comité será “de apoyo cerrado y total” a Sánchez. “Más allá de que alguien pueda hacer alguna crítica constructiva o dar su punto de vista”.

Illa vs Page
Fuentes del entorno del presidente castellanomanchego ya anticipan que Page tomará la palabra –”Si va es para hablar”-, y como él podrían hacerlo el barón asturiano, Adrián Barbón, al que visitó el mismo viernes el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo. En la Ejecutiva federal daban por segura la intervención de Page, que ya ha reclamado a Sánchez elecciones en varios momentos. Como también lo ha hecho el expresidente Felipe González. “La noticia”, ironizan, sería que Page o González -que no asiste a estas citas- tuvieran buenas palabras para el presidente del Gobierno.
El papel contrario a la némesis de Sánchez lo jugará Salvador Illa, president de la Generalitat catalana y líder del PSC. El presidente autonómico socialista que se ha configurado como apoyo fundamental para cada uno de los movimientos del secretario general.
Se esperan críticas, además, porque no se haya convocado al Comité Federal a lo largo del último año. Y, a todas luces, la sentencia contra el exsecretario de Organización José Luís Ábalos, o la investigación judicial a José Luis Rodríguez Zapatero, tendrán un peso importante en las conversaciones. La valoración del momento por parte de Sánchez, afirma otro dirigente, se prevé “similar a la realizada en el Congreso”, el miércoles.
Esto es: férreo apoyo a Zapatero, cuya imputación les resulta particularmente dolorosa, pero también a su esposa y su hermano, Begoña Gómez y David Sánchez. Sin fisuras. Retratará el caso Ábalos como un problema del pasado, y ajeno a la organización, y pedirá prudencia con Díez y Cerdán, aunque insistirá en lo mismo que esgrime con Ábalos: la responsabilidad es de estos sujetos, que además han manchado la imagen del partido.

Medidas anticorrupción comprometidas tras el estallido del caso Cerdán
Lo previsto es que sea Rebeca Torró, secretaria de Organización, quien exponga y analice las medidas anticorrupción anunciadas por el líder socialista hace un año.
Al inicio de junio, Torró anticipó que la mayoría de estas iniciativas -de transparencia, para diluir el poder de Organización o para mejorar la trazabilidad de las cuentas- ya están en marcha, o lo estarán definitivamente tras este sábado, toda vez que algunas requieren de cambios estatutarios.

“Tenemos que seguir adelante, o dejaremos a la sociedad en unas manos peligrosas”
En general, los dirigentes consultados interpretan que la cita, aunque inevitablemente acogerá momentos de tensión, servirá para compartir “calor” entre sus dirigentes, en momentos de “muchísima inquietud”. En los que se sienten injustamente tratados por la Justicia, los partidos de la oposición y buena parte de los medios de comunicación.
“Independientemente de que nos repugne y condenemos rotundamente las prácticas corruptas que se han demostrado en el partido”, explica una dirigente territorial, creen que “se están tratando de manera muy diferente unos casos de corrupción y otros”. “Se intenta menoscabar un Gobierno que es absolutamente legítimo”, apostilla, censurando la “obscenidad” de estas supuestas maniobras.
Distintos dirigentes socialistas reconocen que están asistiendo a “un horror” de causas judiciales, pero afirman que esta situación les hace sentir “la necesidad de ser responsables y seguir hacia adelante. Porque, si no, dejamos la sociedad en unas manos muy, muy peligrosas”. Y por eso anticipan que esta “sensación de horror” y este cerco judicial van a contribuir a un cierre de filas.
Pese a los escándalos, la presión de los socios de investidura o la gravedad de la sentencia del Tribunal Supremo que condena a Ábalos, que nadie pone en cuestión. Otra cosa es que muchos de ellos aludan a una “persecución” relacionada con las investigaciones a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, o a algunas aristas de la investigación a Zapatero, como la filtración de conversaciones privadas que nada tienen que ver con sus causas judiciales.

