El PSOE acaba de publicar sus Cuentas Anuales correspondientes a 2025, un ejercicio que ha quedado en el punto de mira de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que sigue la pista de una posible financiación irregular a raíz de la investigación sobre su exsecretario general de Organización Santos Cerdán. Precisamente, un informe de la UCO provocó en junio de 2025 el cese del número tres del partido y que, finalmente, tras las acusaciones de acoso sexual contra quien iba a ser su sustituto Francisco Salazar, fuera Rebeca Torró quien asumiera esta responsabilidad.
Con los datos que figuran en la Memoria de 2025, formulada, al igual que el año anterior, por la directora gerente del PSOE, Ana María Fuentes Pacheco, las retribuciones del máximo órgano de dirección y de la alta dirección se multiplicaron por un 150%. En concreto, las retribuciones a los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal con contrato laboral y al personal de alta dirección pasaron de 119.705,57 euros a casi 300.000 euros, es decir, casi dos veces y media más.

En este sentido, hay que tener en cuenta que esta retribución atañe a los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal con contrato laboral y al personal de alta dirección. El número medio de directores gerentes y presidentes ejecutivos apenas varió respecto al ejercicio anterior, al situarse en 4,16 personas, frente a 4,17 en 2024. De hecho, en 2025, en esta categoría uno de sus miembros sería Rebeca Torró, como secretaría de Organización, además de la propia gerente del Partido. En las cuentas, el PSOE no aclara a qué se debe este incremento de las retribuciones. El resto de miembros de la Ejecutiva Federal no cobran del partido, al desempeñar cargos públicos.
Cambio en el perímetro consolidado
Por otra parte, en su formulación de cuentas del pasado ejercicio, el PSOE ha modificado el perímetro de consolidación, por lo que no son plenamente comparables con las del año anterior. Según detalla la Memoria, el partido ha excluido de la consolidación a todos los grupos institucionales, que hasta el año anterior figuraban parcialmente integrados. “Las cuentas de este año 2025 no son totalmente comparables con el anterior, 2024 […] La no inclusión de los grupos institucionales en las Cuentas Anuales Consolidadas del PSOE no permite la total comparación de la información económica, financiera y patrimonial del partido”, indica el documento.
La justificación es que “al no considerarse legalmente los grupos institucionales parte del partido, el PSOE en sus Cuentas Anuales Consolidadas de 2025, no incluye los grupos institucionales que hasta 2024 venía consolidando“. En este sentido, recuerda que hasta el año 2024 se incluían todos los grupos institucionales, excepto los grupos locales (GMS). A su vez, los Estados Financieros Agregados, que hasta el año 2024, recogían solo los grupos locales (Grupos Municipales Socialistas), pasan en 2025 a incorporar la totalidad de grupos institucionales relacionados con el PSOE.
El PSOE gana músculo financiero

El PSOE cerró el último ejercicio reforzando su músculo financiero. El patrimonio neto del partido alcanzó los 123,25 millones de euros, frente a los 115,41 millones del ejercicio anterior, lo que supone un incremento del 6,8%. Cabe recordar que desde la llegada de Pedro Sánchez a la Secretaria General, el patrimonio del partido se ha multiplicado por casi 2,6, al pasar de los 47,71 millones en 2016 a más de 123 millones en 2025.
La mejora coincide con un fuerte aumento del excedente del ejercicio, que pasa de 7,57 a 12,72 millones de euros (+68%), impulsado por la mejora del resultado extraordinario -principalmente por la venta de inmuebles- y por la reducción de los gastos financieros. Durante 2025, se vendieron los inmuebles de Gobelas, en Madrid, y la antigua sede de la Escuela Jaime Vera, en Galapagar. A su vez, el edificio de Miguel Fleta se retiró de la venta y fue reconvertido en la nueva sede del PSOE madrileño.
Con estas operaciones, el partido registró 2,3 millones en beneficios por la venta de inmovilizado, una operación que ha permitido reforzar la liquidez y amortizar deuda financiera. En concreto, el PSOE redujo su deuda con entidades de crédito en más de un 40%, desde 11,61 millones hasta 6,77 millones. En paralelo, el partido continuó reforzando su posición de caja: al cierre del ejercicio la tesorería superaba los 70,36 millones, casi dos millones más que un año antes.
Cuotas de afiliados y cargos públicos
En cuanto a los ingresos propios, las cuotas y aportaciones de afiliados y cargos públicos se mantienen como las principales fuentes de financiación privada, que ascendió a 26 millones. Así, mientras las cuotas estrictas de afiliados descendieron ligeramente, desde 9,73 hasta 9,56 millones, las aportaciones de afiliados y cargos públicos aumentaron de 9,83 a 10,19 millones. En este ámbito, destacan también los ingresos por “productos de actividades propias”, que crecieron cerca de un millón de euros respecto al año anterior, así como los ingresos procedentes de la lotería, con más de 625.000 euros.
Por su parte, la financiación pública cayó en casi 20 millones por las subvenciones anuales para gastos de funcionamiento al pasar de 45,24 millones en 2024 a 16,3 millones un año después, en tanto que las aportaciones de grupos institucionales suben hasta 29,5 millones frente a los ocho de 2024. Además también descendieron los ingresos electorales de origen público, al no celebrarse en 2025 unos comicios equivalentes a las elecciones al Parlamento Europeo del año anterior.

La Memoria de 2025 señala que el PSOE “sigue sometiendo sus cuentas anuales a auditoría externa”, en línea con sus objetivos de transparencia y mejora de los procedimientos administrativos, contables y financieros, pero no incorpora el resultado de esa revisión extraordinaria. Cabe recordar que el partido ha perdido a su auditor de referencia desde 2020: Grosclaude informó de que no fiscalizará las cuentas de 2025.

