Pedro Sánchez llega a la recta final de la legislatura con malas perspectivas electorales. Aunque en Moncloa todos los análisis van en la línea de que es conveniente la convocatoria inminente de elecciones generales a rebufo del efecto Maricarmen, no hay encuestas que respalden al presidente del Gobierno para acudir a las urnas.
El primer barómetro de Artículo14 —elaborado por la consultora Winston a partir de 1.200 entrevistas entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre— desvela que Sánchez tiene una primera dificultad interna entre su propio electorado: solo el 53% de los votantes del PSOE considera que el presidente del Gobierno debería repetir como candidato en las próximas elecciones, pero el 41% es partidario de un recambio en el cartel electoral y el 6% restante manifiesta dudas.
En una línea muy parecida se expresan los electores de Sumar respecto a la candidatura de Sánchez: un 51% la respalda, un 35% considera que debería haber un relevo y un 14% expresa dudas.
La encuesta de Winston para Artículo14 también ofrece el dato general respecto a la pregunta de si Sánchez debería ser candidato a las elecciones en las próximos generales, y un 62% de los encuestados se pronuncia en contra apostando por otra persona.
Caídas a plomo
El desgaste interno de Sánchez respecto a su propia parroquia solo es una muestra de un deterioro mucho más profundo del proyecto socialista. El PSOE, que ahora tiene 121 escaños y es la segunda fuerza del Congreso de los Diputados, caería hasta los 102 escaños y se quedaría con el 24,9% de los votos (logró el 31,94% en 2023).
A la izquierda del PSOE, la caída también sería notable. En las anteriores generales de 2023, Sumar (26) y Podemos (5) llegaron a los 31 diputados. Ahora, el resultado sería bastante más exiguo, puesto que el barómetro de Artículo14 estima que Sumar se situará en torno a los 10 escaños y que Podemos se quedaría con 4.
Es decir, que los socios de la coalición —que apenas han podido articular mayorías en el Congreso a lo largo de esta legislatura— pasarían de los 147 escaños que ahora manejan con insuficiencia a los 112, lo que significa una caída conjunta de 35 escaños.
Los 204 escaños de PP y Vox
Dicho de otra forma, PSOE y Sumar serán desalojados de Moncloa por el bloque de la derecha, que superaría los 200 escaños (muy por encima de la mayoría absoluta fijada en 176). Y superaría los 200 no porque al PP le propulse un gran viento de cambio (su estimación es de 135 escaños, dos menos que ahora), sino porque Vox parece llamada a duplicar sus fuerzas en el Congreso (de los 33 actuales a los 69 diputados). Cabe recordar en este punto que la alianza PP-Vox es plenamente operativa en comunidades como Aragón, Castilla y León, Extremadura, Andalucía y Comunidad Valenciana.
Entre las fuerzas nacionalistas no se producen grandes cambios, aunque ERC experimenta un ligero ascenso que contrasta con el descenso de Junts. Esquerra pasa de 7 a 8; y Junts 8 a 7. Entre los nacionalistas vascos, el juego no es de suma cero, sino que podrían verse beneficiados por los retrocesos de la izquierda pasando PNV de 5 a 6 y manteniendo EH Bildu sus 6 diputados.
La valoración de los líderes
La evaluación de los líderes políticos no deja un panorama muy alentador para ninguno de ellos, aunque Sánchez tiene más motivos para preocuparse al ostentar la presidencia del Gobierno.

El sondeo de Winston pide a los encuestados una valoración de 0 a 10 de los líderes políticos. Y puede observarse que el 62% desaprueba a Pedro Sánchez, aunque el presidente puede consolarse con otras cifras. el 63% suspende a Abascal y el 68%, tumba a Irene Montero. Tampoco en este punto Alberto Núñez Feijóo tiene un gran dato, aunque es mejor que el de Sánchez, ya que solo un 59% desaprueba al líder del PP.
