La sensación de fin de ciclo que empezaron a experimentar con la derrota parlamentaria del viernes se ve acompañada por otra de enorme incertidumbre, similar a la que les embargó cuando Pedro Sánchez decretó su primer periodo de reflexión (abril de 2024).
Con el presidente y su entorno en silencio total, y sin agenda pública en todo el fin de semana, en el Partido Socialista muestran hoy las mismas dudas que ya les asaltaban el viernes sobre la conveniencia de un adelanto de las elecciones generales. Fue unas horas antes cuando ministros, dirigentes y cargos públicos empezaron a especular con esta convocatoria. Todos ellos admiten que la decisión sólo le corresponde a Sánchez, y que no acostumbra a ceder ante presiones.
“Opiniones hay para todos los gustos. Ahora mismo, el entorno del presidente es un búnker en el sentido de intercambio de información”, asegura a Artículo14 un dirigente territorial. Fuentes de Moncloa confirman haber pedido encuestas “para testar todo”, y esperan tener resultados “en breve” para mejorar su lectura del momento político y social. Y para aclarar si podrían rentabilizar electoralmente la fuerza de las protestas ciudadanas por el derecho a la vivienda.
En las filas del socio minoritario de la coalición se declaran a oscuras. El viernes, Sánchez conversó a solas con Yolanda Díaz, si bien no trascendieron detalles sobre este intercambio. “No sabemos nada y no nos van a decir hasta el lunes. Nos advirtieron”, reconocen fuentes de Sumar en el Ejecutivo. También les transmitieron su intención de seguir de cerca el desarrollo de las protestas y hacer “encuestas flash”.
Sólo en Madrid, cerca de 70.000 personas, según Delegación del Gobierno, 500.000 según la organización, tomaron las calles en una protesta dividida en cuatro columnas. Una dirigente federal socialista, que reconoce el nerviosismo que experimentan, revisa las imágenes y considera “una barbaridad” esta movilización. “Están siendo masivas”, celebran fuentes de Sumar en el Gobierno.
Otra cosa es que aprecien indicios de que esta ola de indignación les impulsaría en unos futuribles comicios. El mismo interrogante que no sabían despejar el viernes. “Sigue la reflexión”, sostiene otro integrante de la cúpula, que reconoce albergar “las mismas dudas de ayer”. Otro dirigente afirma que su diagnóstico sobre la conveniencia electoral es “igual” el sábado que el viernes, solo 24 horas antes.
Esa jornada, en los pasillos del Congreso de los Diputados, sus cafeterías o los bares aledaños, la posible convocatoria con las urnas monopolizaba las conversaciones. Además, el discurso no anticipado del presidente en el pleno que derogó sus dos reales decretos leyes sobre vivienda alimentó la percepción de que los comicios se acercan: “La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan”, advirtió Sánchez a PP y a Junts.
Esta frase fue objeto de varios análisis entre diputados. Moncloa, por su parte, pidió no hacer “metalenguaje”, e insistió en que la expresión era “muy clara”, sin dar más pistas.
Una dirigente territorial aventura que los comicios están “bastante cerca”. Entre las variables a analizar para avalar su conveniencia, distintos interlocutores aluden a las enormes dificultades para aprobar normas en el Parlamento, los frentes judiciales o la fuerza de la calle. Influye, también, el plano internacional, con las elecciones de mitad de mandato en EEUU al arranque de noviembre. La situación, apunta esta interlocutora, “es insostenible: confrontación por confrontación”.
Cita clave para el socio minoritario: “Los números no suman”
Por más que el ánimo general de los dirigentes socialistas sea “salir a por todas” en unas generales, ninguno de ellos esconde que lo que falla en la ecuación es la situación del socio minoritario, aún sin candidato y a la baja en todas las encuestas. “Estamos desguazados”, admite una dirigente de los partidos de Sumar (Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar).
Un interlocutor de este espacio en el Gobierno admite que ambos socios están “con las encuestas” en la mano, si bien cree que hoy por hoy “los números no suman”. Sí interpreta que la fuerza de las movilizaciones invita a pensar “que se puede construir un marco favorable”, aunque aprecia que aún necesitan más tiempo para que esta ventana de oportunidad les permita equilibrar la balanza electoral.
La huelga general que reivindica el Sindicato de Inquilinos, impulsor de las movilizaciones y de la acampada en la Puerta del Sol, también podría ser un elemento a tener en cuenta a la hora de situar la vivienda en el eje central de estos comicios.
Por lo pronto, los partidos de Sumar se reúnen este domingo, con los tambores electorales de fondo, para abordar la situación de la vivienda tras el naufragio de ambos decretos leyes. El encuentro, al que asistirán ministros y representantes de estas formaciones, servirá para analizar su estrategia política, y los posibles escenarios que pueden tener que afrontar a partir del lunes, cuando Sánchez enseñe sus cartas. No está previsto que se salde con la designación de su candidato o candidata a las generales, aseguran fuentes de estos partidos.
El lunes está prevista otra reunión, “de carácter más amplio”, según Sumar, en la que participarán todos los partidos del grupo parlamentario, también con los ministros. En este caso sí se prevé una comparecencia pública, todavía por concretar.
Mónica García no se descarta como cabeza de lista
El espacio de la vicepresidenta segunda lleva desde antes de verano postergando la elección de su cabeza de lista a las generales, mientras las organizaciones que lo integran sostienen estar trabajando para decidirlo antes de la segunda quincena de octubre. Un adelanto electoral les obligaría a pisar a fondo el acelerador.
El viernes, en el pleno que marcó un antes y un después en esta legislatura, brilló la intervención del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, en defensa del segundo real decreto del Ejecutivo. En una entrevista con El País, el sábado, Bustinduy volvió a descartarse como candidato. En su espacio no escatimaban en halagos a la “dignidad” y la “capacidad política” que volvió a demostrar desde la tribuna.
Él mismo defiende que las próximas elecciones deben ser un “referéndum” sobre la vivienda. Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona encumbrada políticamente por su labor en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), lleva días amagando con postularse. El viernes, además, la ministra de Sanidad y candidata oficial de Más Madrid a las elecciones a la Comunidad en 2027, Mónica García, hizo lo propio.
En una entrevista en Malas Lenguas (TVE), García no descartó dar este paso, si bien entre estos partidos ya se especulaba con su posible candidatura en las últimas semanas. Un posible desembarco de Colau es visto con recelo entre dirigentes de estos partidos, que llevan “meses” construyendo una forma de relacionarse y trabajar que les permita construir un espacio más estable y operativo que el actual.
García, por su parte, debería contar con el visto bueno de Más Madrid para dar el salto. Desde mucho antes de que Díaz se descartara de esta carrera, el sucesor natural parecía evidente para todos. “Si Bustinduy quisiera, estaría claro”, afirma una dirigente. El diagnóstico es compartido por múltiples dirigentes. Ellos mismos reconocen que esta opción no está sobre la mesa. Se quedan sin tiempo.

