La Guardia Civil pidió una barrera física en el mar y otros refuerzos antes de la avalancha

Advirtió por escrito a Interior de que la situación en la frontera de Ceuta se estaba deteriorando y reclamó refuerzos urgentes

Imagenes de
Miles de migrantes tras haber logrado acceder al territorio español a nado desde Marruecos hasta Ceuta.
EFE

La Guardia Civil advirtió por escrito al Ministerio del Interior de que la situación en la frontera de Ceuta se estaba deteriorando y reclamó refuerzos urgentes —incluida la instalación de una barrera física en el mar— el mismo día en que se produjo la entrada masiva de migrantes. El documento, elaborado por el Estado Mayor de la Dirección Adjunta Operativa y fechado el 30 de julio de 2026, describe una situación que “desborda los recursos ordinarios de la Guardia Civil en Ceuta” y anticipa el riesgo de una crisis humanitaria por falta de medios para atender a los llegados.

El informe sitúa el origen del repunte en la sentencia del Tribunal Supremo 814/2026, que anuló la posibilidad de aplicar la disposición adicional de la Ley de Extranjería que ampara el rechazo en frontera. El texto es explícito al describir sus consecuencias: como resultado de esa resolución “se está produciendo un ‘efecto llamada’ y se incremente el número de intentos por parte de nadadores”.

La resolución, dictada el 8 de julio por la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, declaró nulos los rechazos en frontera de quienes acceden a Ceuta y Melilla a través del mar territorial al no existir en esa vía elementos de contención equivalentes al vallado terrestre. El documento apunta a una “posible instrumentalización” de ese fallo por parte de los candidatos a la entrada irregular.

Aunque la sentencia afecta por igual a ambas ciudades autónomas, la Guardia Civil subraya que Ceuta presenta condiciones más favorables para el acceso a nado: la distancia que hay que recorrer es menor y la detección se complica por las brumas habituales en el estrecho de Gibraltar. Los puntos de partida identificados son las zonas de El Tarajal y Benzú, y el perfil predominante, el de jóvenes magrebíes.

Los intentos se triplicaron y las entradas se multiplicaron

Entre el 29 de junio y el 12 de julio se contabilizaron 459 intentos de entrada a nado, de los que se materializaron 27. En la quincena siguiente, del 13 al 26 de julio, los intentos se dispararon hasta 1.380 y las entradas consumadas alcanzaron las 253.

La comparación arroja un incremento del 201% en los intentos y del 837% en los accesos efectivos. El propio documento destaca como especialmente significativo que el segundo porcentaje sea muy superior al primero, lo que a su juicio evidencia una mayor eficacia de los intentos. Y añade que esa evolución “coincide temporalmente con la publicación y posterior difusión de la Sentencia 814/2026”, extremo señalado también por distintos órganos territoriales en sus valoraciones operativas.

Los datos parciales del propio 30 de julio, extraídos a las 12:10 horas, elevaban el cómputo del mes a 3.174 intentos y 1.272 entradas irregulares, frente a los 847 intentos y 63 entradas registrados en julio de 2025. En el intervalo de 24 horas comprendido entre las ocho de la mañana del 28 y las ocho del 29 de julio, la Guardia Civil manejaba —a falta de confirmación oficial— 273 entradas por mar territorial y 467 interceptaciones a cargo de las fuerzas de seguridad marroquíes.

El texto señala que se detecta pasividad y que están permitiendo la llegada de candidatos a la zona fronteriza, y precisa en negrita: “Hasta el día de ayer sí que se detectaba proactividad y colaboración adecuada”. Hasta esa fecha, las FSM habrían detenido a numerosos candidatos, trasladándolos al interior.

El análisis de la amenaza describe la presencia de miles de magrebíes en localidades próximas como Castillejos o Rincón a la espera del momento propicio, y la detección de dos grupos en Facebook, integrados principalmente por candidatos subsaharianos, en los que se animaba a un salto a la valla ese mismo 30 de julio aprovechando que las FSM estarían centradas en la seguridad de la Fiesta del Trono, celebrada en Rincón el día 30 y en Tetuán el 31. Marruecos tenía previsto reforzar ese día el dispositivo fronterizo con unos 1.000 militares y gendarmes, pero el informe constata que “durante el día 30 de julio se observa actitud de pasividad por parte de las FSM”. En las inmediaciones de Ceuta llegaban a observarse grupos de hasta 6.000 personas.

Petición de medios y refuerzos

Entre las medidas de refuerzo inmediato figuran la activación de un patrulla adicional de la Agrupación de Reserva y Seguridad a las 12:30 del día 30, el traslado de embarcaciones semirrígidas desde otras unidades peninsulares en detrimento de la península, la incorporación de cinco patrones y tres mecánicos-marineros al Servicio Marítimo Provincial de Ceuta, la búsqueda de pilotos de drones, dos vehículos de transporte colectivo en trámite y un dron y una cámara térmica por comandancia.

A medio y largo plazo, las comandancias de Ceuta y Melilla reclaman mayor capacidad de detección anticipada y más medios para asumir el rescate de nadadores. Y, sobre todo, la “instalación de barrera física en el mar”, un sistema que debería ser “suficientemente invulnerable y resistente” y adaptarse en distintos modelos a las características de cada costa, con el objetivo de dificultar las llegadas sin comprometer la seguridad de quienes se lanzan al agua.

Las conclusiones, según alertaban, “revisten extrema gravedad”, puede provocarse una crisis humanitaria por falta de recursos y todas las medidas propuestas son “únicamente paliativas y no eliminan el problema de raíz”.

Imagen de suscripción a newsletter Pilar Gómez

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe en tu correo electrónico, los artículos de la directora Pilar Gómez.


TAGS DE ESTA NOTICIA