Una de las primeras cuestiones que quiso destacar anoche Juanma Moreno desde un atril instalado a las puertas de la sede regional del Partido Popular andaluz fue que “había ganado en las ocho provincias de Andalucía”. Moreno celebró la “importante victoria electoral” lograda por el PP-A, pese a quedarse a dos escaños de la mayoría absoluta.
“La horquilla iba a estar en torno a esos 53, 56 y 57 escaños, que iba a depender de los restos, y de una Ley D’Hondt que a veces nos favorece y a veces nos perjudica”, señaló. “No hemos sacado matrícula de honor, que era a lo que aspirábamos, pero hemos sacado un sobresaliente”, añadió.
Escrutinio por municipio
El dominio territorial no se tradujo en mayoría absoluta
La realidad es que el partido de Moreno se impuso en las ocho provincias andaluzas, pero ese dominio territorial no se tradujo en una mejora parlamentaria. Los populares perdieron cinco escaños respecto a las elecciones de 2022 y se quedaron en 53 diputados, perdiendo así la mayoría absoluta lograda hace cuatro años.
Aunque Moreno destacó la victoria en casa provincia, el aumento de votos no garantizó una mayor representación parlamentaria. De hecho, el PP pasó de 1.579.726 votos en 2022 a 1.721.734 en estos comicios. Sin embargo, el incremento de la participación y la fragmentación del Parlamento andaluz terminaron penalizando a los populares en el reparto final de escaños.
Desgaste en provincias clave
El desgaste territorial se concentró especialmente en Sevilla, Málaga, Cádiz, Córdoba y Huelva.
En Sevilla, el PP pasó de 9 a 8 diputados. Aunque volvió a ser la fuerza más votada, el crecimiento en un escaño de Adelante Andalucía y el avance de Vox alteraron el reparto final. En Málaga, uno de los grandes bastiones populares, Moreno perdió un escaño y bajó de 10 a 9 parlamentarios, quedándose en el 44,08% de los votos.
En Cádiz, los populares cedieron un diputado y pasaron de 8 a 7 representantes con el 38,96% de los votos. La provincia volvió a reflejar un escenario especialmente fragmentado, donde el crecimiento del espacio andalucista de izquierdas resultó decisivo donde subió un escaño. Algo similar ocurrió en Córdoba, donde el PP cayó de 7 a 6 escaños. El avance de Adelante Andalucía permitió mover el último diputado en disputa y perjudicó a los populares.

Huelva completó la lista de provincias donde el PP perdió representación. Allí pasó de 6 a 5 diputados, en una de las circunscripciones más ajustadas de la noche electoral donde Vox y Adelante Andalucía subieron un escaño cada uno.
Por el contrario, el partido de Moreno logró mantener intacta su representación en Almería, Granada y Jaén, con seis escaños en cada provincia.
El crecimiento de Adelante Andalucía
Uno de los principales factores que podría explicar el nuevo reparto parlamentario fue el crecimiento de Adelante Andalucía. La formación andalucista liderada por José Ignacio García pasó de dos a ocho diputados y logró irrumpir con fuerza en provincias clave en detrimento de los resultados del PP andaluz.
La subida de Vox, que subió uno y alcanzó los 15 escaños, también contribuyó a fragmentar aún más el Parlamento andaluz y obligará ahora a Moreno a depender nuevamente del apoyo de la formación encabezada por Manuel Gavira para garantizar la gobernabilidad.

El caso de Adamuz
Respecto al voto de los municipios, el mapa ha quedado prácticamente teñido de azul, salvo excepciones en localidades como Pedro Martínez (Granada), Serrato (Málaga) donde ha liderado PSOE-A, el caso de la localidad Rioja (Almería) donde ha encabezado Vox o en Marinaleda (Sevilla), donde ha liderado Por Andalucía.
Otra de las cuestiones llamativas de la noche electoral fue el caso de Adamuz, localidad cordobesa marcada por el accidente ferroviario ocurrido el pasado mes de enero, donde ha bajado notablemente el voto a la izquierda.
El 53,6% de los vecinos votó al PP frente al 25% que respaldó al PSOE. El bloque de izquierdas -sumando a Adelante Andalucía y Por Andalucía- alcanzó el 36,3% de los votos, mientras que el bloque de derechas acumuló el 61,5%, incluyendo a Vox y a Se Acabó la Fiesta.
En 2022, el escenario fue más equilibrado: el PP obtuvo el 47,5% de los votos frente al 31,5% del PSOE. Aunque el bloque de derechas ya era mayoritario, con un 58,4%, la distancia respecto a la izquierda era entonces menor.
