Lara Hernández dimite como co-coordinadora de Movimiento Sumar, a apenas 11 días de la Asamblea que deberá elegir a la nueva dirección del partido. La hasta ahora líder del partido fundado por Yolanda Díaz ha anunciado este miércoles que no optará a volver a formar parte de ese órgano, y que deja de militar en Movimiento Sumar, una de las formaciones integradas dentro de la confluencia Sumar. Con su renuncia a continuar certifica el final de la batalla por el control de esta pequeña fuerza.
Hernández ha tomado esta decisión escasos días después de que su partido archivara el expediente abierto contra ella por comportamientos equiparables al acoso laboral. La decisión fue adoptada el 28 de junio, después de que los testigos de estos supuestos comportamientos de Hernández contra trabajadores del partido no se ratificaran, o incluso que retiraran sus acusaciones. “Soy inocente, jamás en mi vida he acosado a nadie”, proclamó.
En rueda de prensa desde el centro de Madrid, Hernández ha detallado que este proceso, que se inició hace “meses” -en marzo-, fue “promovido por seis cargos” orgánicos e institucionales de su partido. La denuncia interna la rebeló la ex secretaria de Organización, Laura Moreno, en una carta remitida a sus compañeros de filas para explicar los motivos de su dimisión, al inicio de junio.
“Todos los bulos, injurias y mentiras que he tenido que soportar estos meses se han demostrado falsas, afirmó Hernández, que denunció ser víctima de una campaña política. “La campaña de desprestigio que se ha armado contra mi persona ha sido brutal”, aseguró. Comenzando por la “ruptura de la confidencialidad” del expediente, que le hace sentir que se le ha “condenado” sin poder defenderse. Pese a ello, afirma haberse sentido “acompañada” por parte de sus compañeros de filas.
Más allá del daño a su reputación, Hernández ha reconocido el impacto de este escándalo en su formación, la cantidad de titulares que ha copado esta denuncia. “Perdón, con el corazón en la mano, a toda la gente de izquierdas, por el espectáculo que hemos dado estos meses”.
El procedimiento contra la ex co-coordinadora ha discurrido en paralelo a la pelea por el control del partido, y está íntimamente relacionada con esta batalla. Con Hernández fuera de la carrera, serán la portavoz en el Congreso, Verónica Barbero -principal exponente de la oposición a Hernández-, y Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, quienes liderarán este espacio, toda vez que encabezan la lista pactada por la dirección actual. El archivo está fechado dos días antes de que expirara el plazo para registrar listas a la Asamblea, cuya celebración anticipó Artículo14.

Abre la puerta a iniciar acciones legales, sin concretar
“Llevo muchos meses callada y ahora, con humildad, pero con mucha transparencia, me toca hablar”. Lo hizo desde un atril blanco, con un fondo del mismo color, neutro. En una comparecencia de algo menos de media hora, Hernández se ha reservado la opción de emprender acciones legales para defenderse, pero sin entrar en detalles.
Sin identificar con nombre y apellidos a quienes responsabiliza de esta campaña. “No es momento de hacer sangre ni de entrar al barro”; “las personas que han podido promover este expediente cerrado”, cuyas “calumnias e injurias” se han demostrado “falsas”, “se califican ellas solas”. “No he venido aquí a señalar a nadie ni a nada”, insistió.
También ha asegurado que no se retira de la actividad política, y que trabajará “desde donde pueda” y desde donde se le reclame. “No estoy dando un paso atrás, pero tampoco quiero dar un paso en falso”. “Mi alejamiento no tiene nada que ver con el cansancio ni con la frustración, es una manera de entender la política”. Lo previsto es que retome su trabajo como profesora de filosofía en un instituto. Apenas ha estado un año y tres meses al frente del pequeño partido que fundó y lideró la vicepresidenta segunda.

