Un espejismo. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, generó este jueves una considerable expectación al no cerrar la puerta a liderar el espacio político Sumar. Sólo unas horas después, desde su entorno reiteraban que Urtasun sigue descartándose -se remitían al textual de la entrevista radiofónica que agitó el avispero-, y aseguraban que no se ha movido de la posición que defiende hace meses. Distintos dirigentes de los partidos de Sumar (Izquierda Unida, Más Madrid, Los Comunes y Movimiento Sumar) desinflaron una futurible candidatura del dirigente de Los Comunes casi de inmediato.
“Estoy y estaré en mi espacio, mis compañeros saben que pueden contar conmigo”, respondió Urtasun en una entrevista en Catalunya Ràdio, a preguntas sobre si se postulará a liderar las listas. De hecho, ante nuevas preguntas, insistió en que se desempeñará “donde los compañeros decidan”.”Mis compañeros de los Comunes saben que pueden contar conmigo para la batalla más importante que tendremos el año que viene, que es proteger al Gobierno de coalición progresista”, apostilló.
En febrero, en una entrevista en La Sexta, fue mucho más rotundo y se descartó claramente, afirmando que su papel era “estar al lado” de quien liderase las listas. No es la primera vez que el ministro de Cultura, dirigente de Los Comunes y exdirigente de Movimiento Sumar hace sonar las alarmas en sus filas con sus respuestas, pero desde su equipo insisten en que el fondo del mensaje no ha cambiado. Esto es, que no aspira a liderar las listas como candidato a la Presidencia del Gobierno en las próximas generales. “Ya se descartó”, insisten en sus filas.
De hecho, la mención a los Comunes evoca que Urtasun sí liderará las listas de este partido por Barcelona, como dan por hecho distintos dirigentes de su espacio político. En su formación aclaran que ningún órgano se ha pronunciado todavía sobre este escenario, si bien ven más que probable este escenario.
Entre los partidos que integran esta alianza hay distintas interpretaciones sobre lo que subyace a las palabras de Urtasun, uno de los ministros -junto con Pablo Bustinduy– que mayor protagonismo han cobrado desde que Yolanda Díaz anunció su paso al lado, hace siete meses. En esencia, hay dirigentes que interpretan que Urtasun cometió “un desliz”, y otros que señalan que el caldo de cultivo, el retraso de estas fuerzas al desvelar a su candidato, favorece que cualquier matiz se interprete como un movimiento estratégico.
En general, varios interlocutores sostienen que Urtasun tiene credenciales como para aspirar a esta posición: como ministro, goza de capital político y mediático y puede reivindicarse heredero de la coalición. En este sentido, según una de ellos sí tendría “opciones” si optase por por dar este paso. Entre los cinco ministros de Sumar, sólo los titulares de Cultura y Derechos Sociales podrían optar por este paso: Díaz y Sira Rego (Infancia) no irán en las listas, y Mónica García (Sanidad) volverá a dar la batalla por la Comunidad de Madrid.
En el plano electoral, sin embargo, hay figuras del espacio político que llevan tiempo reivindicando que quien les represente debe ser de nuevo una mujer -competirá contra tres hombres-. Y, en menor medida, hay voces que consideran que quienes han estado en la sala de máquinas de Sumar durante los últimos años deberían replegarse para ceder el testigo a nuevos dirigentes. A día de hoy, todos coinciden en que no es probable que esto ocurra.
Ernest Urtasun interviene tras la reunión del Patronato del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, este miércoles, en Madrid.
“Estamos acabando de decidir”
Un veterano dirigente esgrime otro diagnóstico sobre los movimientos del ministro de Cultura: que Urtasun busca en realidad cambiar el marco. Después de más de un año sufriendo titulares sobre cómo el ministro de Derechos Sociales se descartaba como líder, creen que ha calado la idea de que nadie quiere hacerse cargo de esta responsabilidad. “Hay banquillo, no es verdad que nadie quiere”, sostiene. Otros cuadros no son tan optimistas.
Con las encuestas a la baja y en un momento particularmente complejo para el Gobierno de coalición, ya en la recta final de la legislatura, este interlocutor cree que toca vender que salen a pelear, por difícil que se antoje reeditar el Ejecutivo. Que vale la pena presumir de su hoja de servicios, y que toca recuperar la autoestima. “Podemos reeditar lo del 23-J”.
El propio Bustinduy o la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han rechazado liderar las listas, según distintas fuentes. Y entre los partidos de Sumar creen que cada vez que se pone el foco sobre estos portazos eso repercute negativamente en la moral colectiva.
De hecho, uno de los interlocutores consultados afirma que hay algún nombre sobre la mesa que todavía puede sorprender, que no ha aparecido en las quinielas clásicas. “Estamos acabando de decidir”, insiste otro de ellos.
No prevén resolverlo hasta la primera o incluso segunda semana de octubre. El plan inicial pasaba por anunciar su candidato antes del verano, pero se vieron obligados a posponerlo. En septiembre han hecho lo propio. “Toca seguir construyendo con calma y discreción”, suaviza otra dirigente.
El nerviosismo es evidente. El lunes, la propia Colau también dio signos de estar abierta a reconsiderar sus posiciones. De negar por completo la posibilidad de ser candidata en los próximos comicios hace sólo un par de meses, la exalcaldesa de Barcelona ha pasado esta semana a expresarse en otro lenguaje: “Si en algún momento soy especialmente útil para hacer algo en concreto, como fue el caso de la alcaldía de Barcelona, me podría plantear volver”, afirmó en una entrevista en La 2.

Iglesias, sobre Urtasun: “Bien podría formar parte de una lista del PSC”
El contexto en el que se producen las declaraciones de Urtasun es muy ilustrativo: llegan después de que Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, afirmase rotundamente que sólo contempla concurrir por Barcelona, cerrando por tanto el camino a la hipótesis de que podría acabar disputando esta plaza.
Irene Montero, eurodiputada de Podemos, oficializó hace una semana que será candidata -ya lo había anunciado hace año y medio-, y retó al resto de fuerzas de la izquierda a participar en unas primarias abiertas. Nada apunta hoy a que un pacto sea posible, salvo que el candidato o candidata de Sumar sea alguien a quien los morados puedan rechazar sin sufrir un alto coste.
Tras conocerse las palabras del ministro de Cultura, el exvicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, afirmó que Urtasun “bien podría formar parte de una lista del PSC”, un disparo a la línea de flotación del dirigente de los Comunes. En un artículo en Diario Red, del grupo de comunicación que dirige, Iglesias aprovechó para ahondar en las tesis de Montero y alabó su perfil como candidata.
Los partidos de Sumar construyen su propuesta sin contar hoy con los morados –hay fuerzas que directamente los vetarían en las listas-, y tratarán de zafarse de lo que consideran un nuevo abrazo del oso de Podemos, el partido que salió del grupo parlamentario que compartían menos de cinco meses después de las últimas elecciones generales.

