La dirección de Más Madrid exigió en diciembre a su entonces portavoz en el Ayuntamiento de Parla, Miguel Fuentes, que evitara imponerse a un asesor del partido sin cargo orgánico, que gozaba del aval de la cúpula. Que tampoco lo hiciera ante su compañera concejal Isabel Ávila. Llegaron a amenazarle con una “guerra interna” de no acatar estas órdenes. Fue el 19 de diciembre de 2025. Algo menos de tres meses después, el 9 de febrero de este año, la edil registraría una denuncia contra Fuentes -por hechos anteriores-, que se saldó con su expulsión definitiva del partido en mayo, por hostigarla y menospreciarla de forma continuada.
Las amenazas recibidas tres meses antes, en boca de otro trabajador del partido y supuestamente en nombre de su cúpula, habían sido explícitas. “Si intentas mandar, te vas a una guerra en la que pasará lo que pase, habrá denuncias, habrá depresiones y habrá todo el rollo”.
Artículo14 ha accedido en exclusiva a la documentación del procedimiento contra Fuentes, y a la grabación de una conversación entre el entonces portavoz y el representante de la cúpula de Más Madrid que le trasladó las órdenes de la dirección autonómica, Miguel Rodríguez. En marzo de 2025, Rodríguez, también integrante del Comité de Código Ético y Estatutos, desembarcó en Parla como enlace de extensión del sur, bajo la batuta de la secretaría de Organización de Gabriel Ortega.
De hecho, el propio Ortega informó de su llegada en un mensaje en el grupo de Telegram de la dirección en ese municipio. Aseguró que su llegada se había adelantado “dada la situación en el caso de Parla”. Su objetivo era intentar suavizar las tensiones políticas, organizativas y personales que ya se registraban en la asamblea local del partido.
No obstante, el 19 de diciembre, a lo largo de más de una hora de conversación, Rodríguez insistió en que un trabajador técnico avalado por la dirección autonómica -Jesús G.-pero contratado con cargo a las arcas del ayuntamiento, debía ser “el interventor del grupo”. El asesor en cuestión fue contratado en mayo de 2025 para coordinar el grupo, y cesado por Fuentes el 30 enero de 2026, abriendo un nuevo frente en la tensa relación entre el entonces portavoz y la dirección de su partido.
M. R: “Y para mí, y es el análisis de autonómico, ese aplacar la situación, que convenía a todos, tiene que ver en gran medida con que Jesús fuera el interventor del grupo. Y con que tú no estuvieras por encima de Jesús a la hora de tomar decisiones que generaban conflictos con Isa, como éste. Ese era un elemento central de que la tensión hubiese bajado. Si ahora pretendes volver a ese modelo, en el que para ti Jesús sólo es un trabajador más, tú eres el portavoz del grupo y tú tomas las últimas decisiones, lo que va a pasar es que, en seguida, la temperatura va a volver a subir”. En varias ocasiones a lo largo de esta conversación, Rodríguez afirma que la posición que expone es compartida por la dirección autonómica.
Por su parte, Más Madrid ha rechazado valorar estas conversaciones o aportar su versión de los hechos.
Le aconsejaron reconocer que no podía “mandar en paz” para “evitar una guerra abierta”
En esa conversación, como ejemplo concreto de conflicto, Rodríguez y Fuentes abordan en varias ocasiones el cambio de un titular en una nota de prensa, decidido por el entonces portavoz del grupo municipal. Si bien, el debate se articula permanentemente, en genérico, sobre la idea de que el cargo público debía asumir el mandato del trabajador alineado con la dirección de Mónica García.
M. R: “Creo que, para no volver a una guerra abierta, tú tienes que hacer lo que hiciste hace unos meses. Que es reconocer que no puedes mandar en paz, y que si intentas mandar, te vas a una guerra en la que pasará lo que pase. En la que habrá denuncias, en la que habrá depresiones, y en la que habrá todo el rollo”.
Rodríguez se refería así a la renuncia de Fuentes a presentarse a la reelección en su cargo orgánico, en la asamblea del partido, y a su decisión de abandonarlo (marzo de 2025). Pero, también, como reitera a lo largo de toda la conversación, a su paso atrás en la toma de decisiones como portavoz en el Ayuntamiento.
M. R: “La línea central es que yo vivo en un mundo en el que el grupo de Parla está intervenido por Jesús”… “Las cosas iban muy mal a nivel de conflicto, y que era un conflicto peligroso políticamente, y personalmente incluso para las personas implicadas. Tú mismo relatabas lo mal que estabas…
M. F.: “Sí, sí. No te lo voy a negar”…
M. R. : “Y que nosotros lo que hacemos con esa intervención, que seguro que tiene sus defectos, pero mi lectura, y creo que así lo había hablado tanto contigo como con Isa en los últimos meses, es que las cosas estaban mejor. Como tú dices, no en términos de que ahora Isa y tú os caigáis mejor, sino que el nivel de agresividad, digamos, que se maneja… el nivel de discusión, de tensión, había bajado. Y, pese a que había roces periódicos, cada dos, tres semanas, o cada mes, yo que sé… Pero, en general, los dos podíais estar más tranquilos en el grupo. Y la asamblea misma estaba más tranquila y menos agresiva, especialmente contigo. Y, para mi, eso es un éxito”.
La denuncia de Fuentes a la dirección
El ya exdirigente de Más Madrid en Parla ha ejercido tercer teniente de alcalde y concejal de Juventud, Transición Ecológica y Movilidad Sostenible. Menos de 48 horas antes de recibir la primera resolución del Comité Ético en la que se planteaba su salida, todavía recurrible ante la Comisión de Garantías, Fuentes denunció que el expediente sancionador contra él básicamente buscaba apartarle de la dirección del grupo.
“No surgió de una denuncia espontánea e imparcial, sino en el contexto de una estrategia organizativa previamente decidida para apartar al recurrente de su cargo”, asegura en su primer recurso. Según su relato, esta supuesta estrategia habría sido “orquestada desde la misma cartera de Organización, cuyo testimonio la instructora [de la denuncia contra Fuentes] recabó de oficio durante la instrucción”.
Así, el 6 de abril, el todavía portavoz denunció internamente a su vez a Rodríguez, Ávila y a la coportavoz de la asamblea Local, Cristina Garrote. El 7 de abril, el Comité Ético acusó recibió de esta denuncia, informando de que “en la próxima sesión” se trataría “el asunto”, afirma Fuentes en su primer recurso contra la sanción. Según este documento, recibió acuse de recibo a las 19.58. “Trece minutos después, a las 20:11 del mismo día, el mismo Comité notificó al recurrente la resolución de expulsión objeto del presente recurso”, apostilla su escrito. Dos meses después, no consta ninguna actuación relacionada con esta denuncia.
“Un patrón continuado de hostigamiento, abuso de autoridad y deslegitimación personal”
El 20 de mayo de 2026, el pleno del Comité de Garantías de Más Madrid desestimó el último recurso de Fuentes, y confirmó la sanción del Comité de Código Ético y Estatutos inicialmente dictada el 7 de abril, refrendada por el mismo órgano el día 21 del mismo mes. Expulsó al concejal “de todos los órganos e instancias” de Más Madrid por una infracción muy grave. Él ha retenido su acta de concejal.
Garantías afirma que ha quedado probada “la existencia de un patrón continuado de hostigamiento, abuso de autoridad, menosprecio profesional y deslegitimación personal” hacia Ávila. El órgano avaló por completo, además, la instrucción cuestionada por Fuentes, y declaró “la inexistencia de indefensión material, la suficiencia probatoria del expediente y la desestimación de las pretensiones del recurrente relativas a la nulidad o anulabilidad de las actuaciones”. La sanción es firme, y durante cuatro años no podrá participar en la vida orgánica del partido por el que resultó elegido cargo público en 2023.
En las páginas de esta resolución, se asegura que un testigo califica de “misógina y denigrante” su actitud con Ávila; otro afirma que Fuentes “ejercía un dominio absoluto sobre la dinámica de la asamblea”. Y el pleno del Comité de Garantías dictamina que la expulsión es una sanción proporcionada, dado el “patrón sostenido de hostilidad”; “la pluralidad de víctimas”; el “abuso de posición jerárquica” y “la lesión cualificada de los principios feministas” y de “convivencia” de Más Madrid.
El recurrente denuncia en sus escritos que en su único intento por acceder al expediente (el 13 de marzo) en la sede del partido, no se le facilitaron las pruebas documentales que obraban en su contra. Acudió acompañado por su abogada, y afirma no haber tenido acceso ni a la relación de testigos, ni a correos electrónicos, capturas de pantalla u otros soportes probatorios.
Garantías responde que “no existió ocultación deliberada de prueba alguna”, y que se le mostró “la totalidad de la documentación formal que integraba el expediente en ese preciso momento”. También le reprocha que nunca accediera a mantener una entrevista personal. Él se justificó afirmando que no podría prepararla debidamente hasta acceder al expediente en su contra.
“El acceso se limitó a la exhibición del escrito de denuncia y de determinados correos de carácter procedimental, omitiéndose la prueba documental, testifical y las ampliaciones, que, según el propio informe de instrucción, ya obraban o estaban siendo incorporadas al expediente”, alega el exportavoz.
Este informe recoge que, en esa fecha, ya constaban “tres emails de la persona denunciante” con prueba “documental y audiovisual”; que ya se había entrevistado a Ávila, y que la denunciante había referido nuevos hechos relacionados con la celebración de una asamblea en la localidad (26 de febrero). A posteriori se añadieron nuevos documentos, hasta concluir el plazo de instrucción.
En una comparecencia pública en redes sociales, tras conocer su expulsión definitiva, Fuentes aseguró que acudirá a la Justicia ordinaria para denunciar las “irregularidades” en el procedimiento y solicitar su reincorporación al partido. No aclaró qué acciones, en concreto, aspira a emprender.
