El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo volvió a hacer. Señalar al Poder Judicial. Lo hizo durante la entrevista en TVE, al afirmar que su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, son objeto de una persecución por su vinculación con el presidente. Así las cosas, el mundo de la toga esperaba con sumo interés las palabras de su presidenta, Isabel Perelló, en la apertura del año judicial que ha tenido lugar este jueves en el Palacio de Justicia de Madrid.
En presencia del Jefe del Estado, ubicado entre Perelló y el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el acto ha contado con las palabras de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y después Perelló ha clausurado el acto.

Un mensaje contundente
El discurso de Perelló ha sido tajante. Sin preámbulos, la presidenta ha señalado que las decisiones judiciales pueden “ser criticadas”, pero ha enfatizado en que “las decisiones de jueces y magistrados no pueden estar sustraídos al debate público”.
“En los últimos tiempos”, ha señalado Perelló, los jueces han “escuchado” acusaciones, ha afirmado, de que sus decisiones están tomadas por “razones políticas”. Perelló ha advertido de que estas acusaciones son “de extraordinaria gravedad”, desde el punto de vista de que “pueden llegar a comportar la atribución de una conducta delictiva”. Y se ha arropado en el presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Mattias Guyomar: “Cada vez que se ataca a un juez por lo que ha hecho en el ejercicio de sus funciones, es el Estado de Derecho el que se pone en tela de juicio”.
Un otoño judicial cargado
El Gobierno afronta un otoño judicial cargado. El caso Koldo mantiene imputados a Ábalos, ya condenado, y a Santos Cerdán por comisiones en obra pública. Begoña Gómez, esposa de Sánchez, se encamina a un juicio con jurado por tráfico de influencias y malversación. El expresidente Zapatero está investigado por el rescate a Plus Ultra, y la militante Leire Díez por presuntos pagos del PSOE para boicotear causas judiciales. Asimismo, la Audiencia Nacional indaga el rescate de Air Europa, y tras la crisis migratoria que sufre el país tras la invasión sufrida en Ceuta el pasado 30 de julio y, en paralelo, la gestión de la crisis migratoria en Ceuta enfrenta al Ejecutivo con la jueza instructora, en un clima de creciente tensión entre Moncloa y el Poder Judicial.
Tensión entre Marlaska y Perelló
Sumado a esta situación, la tensión entre el responsable de la cartera de Interior, Fernando Grande Marlaska, y Perelló, es creciente desde que el ministro enviara una carta a la presidenta del CGPJ, en la que se quejó de que la juez María Tardón no permitiera a la Policía informar de sus pesquisas respecto a la causa abierta por las responsabilidades de la avalancha de inmigrantes a Ceuta, tras el informe del CENIF. Perelló ha rechazado emprender ninguna acción contra la juez.
Perelló, con Ceuta
Tras la causa judicial abierta por la juez Tardón, Perelló ha recordado la grave crisis que sufre Ceuta. “Los ciudadanos pueden confiar en el compromiso del Poder Judicial con el Estado”, ha asegurado Perelló. “Y en que los jueces van a seguir trabajando, velando por los derechos de los afectados y por el cumplimiento de la ley”. Las últimas tragedias: el accidente ferroviario de Adamuz, o los incendios, también han estado presentes en su mensajes, así como el agradecimiento a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Reconocimiento a las mujeres
Como es habitual en sus discursos en la Apertura del Año Judicial, Perelló ha tenido unas palabras para las mujeres. La presidenta del CGPJ ha puesto de relieve de los 37 nombramientos del último año, de los que el 40% son mujeres. “En las nuevas promociones representamos más del 75% de los aprobados. Y, en el conjunto de la carrera, casi el 60%: una de las cifras más altas de Europa”.
Para finalizar, Perelló ha sido contundente: “Que nadie dude de que el compromiso del Poder Judicial con la Constitución es inequívoco”.

