Primera vez que en público PP y Vox dan síntomas de que el acuerdo está muy cerca. Ambos partidos han vuelto a reunirse en Extremadura para intentar cerrar un pacto de gobierno. El tiempo apremia. Queda menos de un mes para que expire el plazo antes de que las cortes se des disuelvan automáticamente en la comunidad tras cuatro meses desde que tuvieron lugar las elecciones del pasado 21 de diciembre.
Una cita que, según ha confirmado Artículo14, también supervisa Génova. La jefa de gabinete de Alberto Núñez Feijóo, Marta Varela, se ha desplazado a Mérida para sentarse a la mesa junto a la presidenta María Guardiola y el vicepresidente Abel Bautista. El número dos del PP, Miguel Tellado, sigue las negociacinones de forma telemática para compatibilizar su agenda de partido, hoy desde Málaga. Los equipos negociadores llevan sentados desde las nueve de la mañana en la Asamblea de Extremadura.
La cita en Mérida se ha alargado durante seis horas y tras su término, los equipos negociadores exhiben sintonía y manifiestan “satisfación con la marcha de las negociaciones”. El tono ha cambiado en los últimos días y les ha llevado, incluso, a pactar un comunicado conjunto, en el que aseguran que “confían en resolver pronto los asuntos pendientes” para “alcanzar el “mejor acuerdo posible” para “garantizar la estabilidad política e institucional” en Extremadura. Hasta ahora, este gesto, parecía impensable.
Los equipos negociadores reconocen acercar posturas en una cita que ha estado centrada en “materializar lo antes posible” el acuerdo de gobierno. “Las conversaciones se encuentran en una fase avanzada”, explican PP y Vox. Las negociaciones, dicen, estarían centradas en la “definición y desarrollo de las medidas y políticas prioritarias necesarias para poner en marcha el nuevo mandato, así como los plazos y la financiación que las hacen viables”.
En Génova también denotan optimismo hoy y conceden que las negociaciones se están “reconduciendo”. Aseguran que “caminarán” hacia un acuerdo. De hecho, sacan pecho de su intervención en las negociaciones territoriales.
La úlltima reunión que PP y Vox mantuvieron en el territorio fue el pasado 25 de marzo, antes de Semana Santa, también con la presencia de Génova y Bambú. En ella, ambas partes reconocieron avances, pero se emplazaron a seguir negociando “medida a medida”, según Vox. Entonces, el PP reconocía la dificultad para encontrar el “encaje” presupuestario o constitucional a algunas de las medidas exigidas por Vox.
En el PP daban por hecho que el acuerdo estaba “hecho” desde hace semanas y dejaban en el tejado de Vox la posibilidad de que el acuerdo se cerrase. Incluso se achacaba a un interés “electoralista” y por “tacticismo” la negativa de Santiago Abascal a pactar.
La reunión en Extremadura y la cita en Zaragoza que ambos partidos mantuvieron este miércoles se producen en un clima de hostilidad total entre Génova y Bambú. El partido de Santiago Abascal acusa al núcleo duro de Feijóo de ser un “contrabandista de ría” -señalando a Miguel Tellado- y le señala de estar detrás de informaciones contra la cúpula de Vox. De hecho, ya en las negociaciones, acusan a los populares de “poner zancadillas y palos en las ruedas”.

