Sara Aagesen ha estado en las últimas semanas en los puestos de mando de todos los grandes incendios que han asolado España. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la transición ecológica y el reto demográfico se desplazó a Los Gallardos (Almería), Orés (Aragón), La Mierla (Guadalajara), Ávila, Madrid, Villafranca del Bierzo (León) y esta misma semana a Niebla (Huelva). “Es el peor año. El 2025 ya fue muy duro, pero hemos éste empezado mucho antes”, sentencia en esta entrevista para Artículo14.
La vicepresidenta llama “a cambiar el chip” en la lucha contra el cambio climático y reivindica el esfuerzo del Estado contra los incendios. “Hemos hecho la mayor compra de hidroaviones de nuestra historia, siete se incorporarán en los próximos años”, asegura. Además, se aleja de la bronca política y aboga por un gran pacto de Estado. De hecho, avanza que invitará al PP a la conferencia sobre la emergencia climática que se celebrará de nuevo en Ponferrada este otoño. “Seguiremos intentando sumar al PP”, destaca.
En cuanto a la crisis migratoria en Ceuta, Sara Aagesen asegura que el Gobierno no dará “por cerrado” el asunto “hasta que la normalidad sea plena y efectiva”. Y asegura de cara al curso político que está a punto de comenzar: “Tenga usted algo claro, el Gobierno ha dicho que presentara Presupuestos y así lo hará”.

Pregunta. Este miércoles vivíamos una jornada histórica por el eclipse solar que se ha podido disfrutar en buena parte de España. ¿Mantiene su preocupación por el efecto que todavía puede tener en materia de incendios?
Respuesta. Ha sido una oportunidad excepcional y maravillosa para acercar la ciencia y la astronomía a la ciudadanía, pero también una magnífica ocasión para dinamizar la actividad económica y turística en muchas zonas rurales del interior.
Sin embargo, como saben, desde varias semanas antes del fenómeno insistimos especialmente en la importancia de la prevención y la responsabilidad. Las altas temperaturas, el elevado volumen de vegetación seca y los bajos niveles de humedad configuraban un escenario de alto riesgo de incendios que exigía la máxima prudencia.
Al igual que hemos hecho durante las jornadas previas, todos debemos mantenernos especialmente vigilantes en las próximas horas. A última hora de la noche, y afortunadamente, no se han producido incidentes destacados, pero no podemos bajar la guardia. La prevención y la responsabilidad siguen siendo fundamentales hasta que concluya por completo esta situación de riesgo.
P. ¿El balance provisional entonces es positivo?
R. Será necesario hacer un análisis sosegado de todo lo ocurrido. Pero ojalá podamos constatar muy pronto que esta jornada, que ha despertado tanta ilusión y ha permitido a miles de personas disfrutar de un acontecimiento astronómico histórico, ha sido también un ejemplo de civismo, responsabilidad y respeto por nuestro entorno.
Porque disfrutar de un acontecimiento extraordinario como este también implica saber cuidarlo. Y ese debe ser, sin duda, el mejor recuerdo de una jornada que quedará en nuestra memoria.
P. ¿Estamos ante el peor año en incendios? Los expertos coinciden en la falta de prevención. ¿Qué está fallando?
R. Los datos desde luego nos llevan a decir que por el momento estamos en el peor año en materia de incendios. El 2025 ya fue muy duro, pero este año hemos empezado mucho antes la temporada de incendios.
Pregunta usted que está fallando… El aumento de las temperaturas, las olas de calor más prolongadas, el abandono del campo que se ha producido en las últimas décadas y la falta de un modelo de negocio para la gestión forestal son la base del problema.
Sabemos qué hay que hacer, cambiar la gestión forestal y reforzar la prevención: quemas prescritas, ganadería extensiva y pastoreo, apoyar la cadena de valor de la madera, paisajes mosaico, reforestación adaptada a los escenarios climáticos.
Son medidas que recoge el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, y que ya se aplican en algunos territorios. Pero necesitamos escalarlas. Es complejísimo revertir el abandono de décadas en unos cuantos años. Solo lo lograremos si nos ponemos todos de acuerdo, particularmente las administraciones competentes, y escalamos las soluciones a la dimensión que la emergencia climática exige.
P. ¿El Estado cuenta con los medios suficientes en activo?
R. Con el cambio climático no deberíamos pensar en solo en suficiencia sino en mejora constante. Tenemos que cambiar el chip y preguntarnos cómo mejoramos cada año.
¿Hemos apostado estos años por reforzar nuestros medios a nivel del Gobierno central? Sí, sin dudarlo. La normativa nos reserva un papel de refuerzo -las competentes son las comunidades autónomas- y en ese papel hemos reforzado mucho nuestros dispositivos.
Nuestros bomberos trabajan los 365 días del año, no solo en campaña de verano, pero son una muy pequeña fracción de los efectivos los de las CCAA. Hemos aumentado también el apoyo a las comunidades autónomas en prevención. Y por último hemos hecho la mayor compra de hidroaviones apagafuegos de nuestra historia: siete que se incorporarán los próximos años, pero es la mayor compra de la historia del país.
El redimensionamiento de los servicios sin embargo se tiene que dar a todos los niveles y tras un buen diagnóstico.

P. Hablan de la necesidad de un gran acuerdo… ¿No se plantean iniciar de cero la negociación para intentar atraer al principal partido de la oposición?
R. Planteamos un gran acuerdo para los desafíos a los que nos enfrenta la emergencia climática en un país extremadamente vulnerable. Hablamos de incendios, inundaciones, olas de calor, subida del nivel del mar en nuestras costas, sequías que van a generar un estrés prolongado en el sector primario y en toda la economía en su conjunto.
Y no hablo solo de España: un estudio reciente calcula que el verano extremo puede costarle a las economías de la UE unos 180.000 millones de euros este año, en torno al 1% del PIB. Es una cifra que se acerca a todo el crecimiento que se esperaba para 2026. Llevamos meses trabajando estos desafíos con expertos, con técnicos, con agentes sociales, con empresas, con organizaciones del tercer sector.
El texto que existe ahora mismo no es un texto del Gobierno, es un texto que se ha construido con casi 4.000 aportaciones de la sociedad, de distinto signo y condición: con el sector primario, con la agricultura, con el mundo académico, con el mundo empresarial, con sindicatos, con organizaciones ecologistas, con el tercer sector. Esa es la maravilla de este pacto, que ha crecido y ha mejorado, y por supuesto queremos contar con el Partido Popular para que también deje su huella.
Hace dos semanas lanzamos una convocatoria de adhesión a este Pacto de Estado, y ya contamos casi 300 adhesiones de distintas organizaciones, lo cual demuestra que la sociedad lo considera necesario. Y esto es solo el principio: estoy convencida de que se sumarán muchas más. Y claro que queremos contar con el principal partido de la oposición.
Lo que no tengo tan claro es que borrar las aportaciones que ya ha hecho la sociedad española sea la manera de conseguirlo. Lo que sí puedo garantizar es que estamos deseando incorporar también sus propuestas, debatirlas y llegar a acuerdos.
P. ¿Por qué el presidente del gobierno no toma la iniciativa y llama a Alberto Núñez Feijóo?
R. Creo que les hemos hecho llegar por todas las vías que estamos deseando llegar a un acuerdo frente a la emergencia climática. Fueron invitados a la anterior convención en Ponferrada, junto al presidente Sánchez y a mí misma, junto a partidos, organizaciones y empresas de todos los sectores del país.
Esa convención volverá a celebrarse este otoño, de nuevo en Ponferrada, y de nuevo se les invitará formalmente. No nos rendimos. Seguiremos intentando sumar al PP.
P. En materia de migración, usted misma ha asegurado que confía en la devolución con garantías de los menores que entraron en Ceuta ¿Cómo se va a articular esa devolución?
R. Antes de cualquier otra consideración, quiero trasladar nuestro más sentido pésame a las familias de quienes han perdido la vida. Estamos hablando de una tragedia humana que nos golpea como país y que no podemos ni queremos mirar con frialdad.

Hemos escuchado recientemente explicaciones muy claras del ministro Bolaños, este es un asunto que abordamos desde un principio que para nosotros es prioritario: el reagrupamiento familiar de los menores, porque entendemos que ningún niño debería estar lejos de los suyos si existe la posibilidad de reunirlo con su familia en condiciones seguras.
Por eso estamos trabajando con el Gobierno de Marruecos analizando cada caso de manera individualizada, con el rigor y la prudencia que exige tratar con menores, y siempre bajo el criterio del interés superior del niño, que es la brújula que guía toda nuestra actuación.
P. Las comunidades gobernadas por el PP con Vox rechazan un posible reparto de menores a otras comunidades autónomas.
R. Nos encontramos ante una situación que, por su propia naturaleza humanitaria, debería estar por encima de cualquier cálculo político, y lamento profundamente que algunas administraciones antepongan sus intereses partidistas a la protección de niños que se encuentran en una situación de máxima vulnerabilidad.
Permítame recordar algo elemental. La protección de un menor no es una opción ni una cuestión de color político, es una obligación legal y, sobre todo, una obligación moral que nos corresponde a todos como sociedad, vivamos donde vivamos.
Por eso hago un llamamiento a esas comunidades para que actúen con la responsabilidad y la altura de miras que la situación exige, y para que cumplan con la legislación vigente exactamente igual que lo están haciendo el resto de los territorios de nuestro país, con independencia de qué partido los gobierne.
P. Muchos ceutíes y el propio presidente de la Ciudad autónoma denuncian que la situación aún está lejos de la normalidad. ¿Falta presencia del Estado?
R. Comprendo la preocupación de los ceutíes, que han vivido semanas verdaderamente difíciles y excepcionales, y precisamente por eso el Estado ha estado presente desde el primer minuto, reforzando todos los dispositivos necesarios para hacer frente a esta situación. Una situación que, sin alcanzar la plena normalidad, logró revertir en menos de 24 horas una situación que era extremadamente compleja. Gracias al trabajo de nuestras Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y que no hubiera sido posible sin la calma y la madurez de un pueblo como el ceutí.
En Ceuta permanecen desplegados efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y existe una coordinación constante y fluida entre la Delegación del Gobierno y las autoridades locales, porque entendemos que solo trabajando juntos podemos devolver la tranquilidad a la ciudad.
Y quiero ser clara: no vamos a dar por cerrado este asunto hasta que la normalidad sea plena y efectiva. Seguiremos en contacto permanente con el presidente de la Ciudad Autónoma, escuchando sus necesidades y reforzando lo que sea necesario reforzar.

P. Ante una crisis humanitaria y social como esta… con más de un centenar de personas muertas, con la entrada de miles de migrantes a Ceuta ¿Se deben asumir responsabilidades políticas?
R. Lo que exige la situación es estar a la altura. Garantizar la seguridad de nuestras fronteras y atender con humanidad a quienes han llegado hasta ellas.
P. ¿Cree que Marruecos podía haber hecho más para impedir lo ocurrido? Porque hay imágenes que cuestionan la actuación de la policía del país vecino.
R. La vía y los canales diplomáticos con Marruecos han funcionado desde el minuto uno y eso ha permitido el retorno en pocas horas de la mayoría de quienes entraron. El ministro de Exteriores ha explicado que la voluntad de Marruecos es que retornen todos los que han entrado irregularmente
Vamos a seguir trabajando codo con codo con Marruecos, como venimos haciendo desde hace años, porque esa cooperación no es una opción entre otras, es una condición indispensable para una gestión ordenada de la frontera y para la seguridad de todas las personas implicadas.
P. El comienzo del curso político está a la vuelta de la esquina y, con ello, muchos interrogantes. ¿Cuándo piensan presentar los presupuestos?
R. El ministro Arcadi España está trabajando en el diseño de esos presupuestos, un proceso que requiere primero un trabajo técnico y riguroso dentro del Gobierno antes de poder sentarnos a hablar con los grupos parlamentarios, porque unas cuentas públicas serias no se improvisan. Pero tenga usted algo claro: el Gobierno ha dicho que presentara PGE y así lo hará.

