Los expertos coinciden: hasta el 11 de septiembre, la NAO+ dejará “efectos muy evidentes” en España

El chorro polar circula más al norte y favorece altas presiones sobre España, aunque los modelos insinúan cambios hacia el 11 de septiembre

Chorro polar para el lunes 7 de septiembre de 2026 - Sociedad
Mapa con el chorro polar para el lunes 7 de septiembre de 2026.
Meteored

El comienzo de septiembre está dejando en España un tiempo mucho más parecido al de mediados del verano que al que cabría esperar en el inicio del otoño meteorológico. Detrás de esta situación aparece un patrón atmosférico que será importante durante los próximos días: la NAO+, la fase positiva de la Oscilación del Atlántico Norte.

Los últimos escenarios analizados por Meteored apuntan a que esta configuración podría mantenerse durante buena parte de la primera quincena de septiembre. El meteorólogo Víctor González anticipa una circulación con “efectos evidentes en el tiempo de España”, aunque advierte de que alrededor del 11 de septiembre aumenta considerablemente la incertidumbre.

Calor anómalo, predominio de las altas presiones y pocas precipitaciones generalizadas serán algunas de sus principales consecuencias, aunque podrán aparecer tormentas localmente fuertes y habrá fluctuaciones importantes de temperatura.

Qué es exactamente la NAO+

La NAO+ es la fase positiva de la Oscilación del Atlántico Norte, uno de los principales patrones que ayudan a explicar el comportamiento atmosférico entre Norteamérica y Europa.

Su funcionamiento depende principalmente de la diferencia de presión entre dos grandes centros atmosféricos: las altas presiones subtropicales próximas a las Azores y las bajas presiones situadas alrededor de Islandia.

Cuando esa diferencia se hace especialmente intensa hablamos de una fase positiva. El viento del oeste se refuerza y el recorrido habitual de las borrascas tiende a desplazarse hacia latitudes más septentrionales.

Para el norte de Europa puede traducirse en un tiempo más dinámico. Para áreas meridionales como la Península Ibérica, en cambio, suele favorecer una menor llegada de frentes atlánticos.

El chorro polar se desplaza hacia el norte

La situación actual responde precisamente a esa configuración. Durante las últimas semanas de agosto, diferentes ondulaciones del chorro polar permitieron que masas de aire más fresco alcanzaran España.

Ahora ese río de vientos que circula a varios kilómetros de altura se está reforzando bastante más al norte.

El resultado es que las borrascas atlánticas tienen más dificultades para descender hasta nuestras latitudes, mientras las dorsales subtropicales consiguen extenderse hacia el norte.

La NAO+ favorece así un escenario en el que buena parte de España queda situada bajo la influencia de altas presiones y masas de aire muy cálidas.

Temperaturas muy superiores a las normales

El efecto más evidente durante esta semana será el calor. AEMET ha advertido de temperaturas excepcionalmente elevadas para comienzos de septiembre, con máximas que pueden alcanzar alrededor de 42 ºC en el valle del Guadalquivir.

El viernes todavía podrían superarse los 40 ºC en zonas del valle del Ebro y otras depresiones del nordeste.

Sin embargo, la permanencia de la NAO+ no significa que estas temperaturas extremas vayan a mantenerse intactas hasta el día 11.

AEMET prevé que desde el sábado comience un descenso en el oeste peninsular y que posteriormente el alivio se extienda hacia otras zonas. Las temperaturas podrían seguir siendo altas para septiembre, pero alejándose progresivamente de los valores más extremos.

Poca lluvia, pero con excepciones en forma de tormenta

Otro de los efectos del patrón será la dificultad para que las precipitaciones atlánticas alcancen España de forma generalizada.

La presencia de una dorsal robusta limita la llegada de sistemas frontales y favorece masas de aire relativamente secas. Eso apunta a precipitaciones escasas e irregulares durante buena parte del periodo.

Pero estabilidad no significa ausencia total de tormentas.

Pequeñas vaguadas, el calor acumulado y la humedad disponible en superficie pueden generar episodios convectivos puntuales. Durante el fin de semana existen señales de tormentas en zonas del norte y otras áreas del interior.

Algunas podrían ir acompañadas de abundante aparato eléctrico y fuertes rachas de viento, una combinación especialmente delicada por el elevado riesgo de incendios forestales.

El Mediterráneo excepcionalmente cálido también influye

La atmósfera no es el único elemento que condiciona el episodio. Los mares que rodean la Península mantienen temperaturas extraordinariamente elevadas después de un verano excepcionalmente cálido.

Esta situación reduce su capacidad para moderar algunas temperaturas costeras y proporciona además una gran reserva de humedad disponible cuando aparecen condiciones favorables para las tormentas.

La combinación de mares cálidos y pequeñas entradas de aire frío en altura será uno de los factores que habrá que vigilar durante las próximas semanas.

El 11 de septiembre aparece como una posible fecha de cambio

Los escenarios de Meteored mantienen la NAO+ como patrón dominante durante buena parte de los próximos días, pero alrededor del 11 de septiembre comienzan a aparecer alternativas.

Una posibilidad sería que el chorro polar perdiera temporalmente intensidad. Otra, que descendiera de latitud y permitiera que frentes o vaguadas se aproximaran con mayor facilidad a España.

Sin embargo, a ocho días vista la incertidumbre es todavía elevada. No puede asegurarse que el 11 de septiembre vaya a producirse un cambio brusco ni que las lluvias vayan a regresar de manera generalizada.

Lo que los modelos dibujan por ahora es una primera parte de septiembre marcada por altas presiones, calor anómalo y escasas borrascas atlánticas. La NAO+ explica buena parte de ese escenario, pero no impide que durante el camino aparezcan tormentas, descensos térmicos temporales o pequeñas alteraciones del patrón.

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