Obituario

Marjane Satrapi, la autora que dio voz a las mujeres iraníes

La escritora, cineasta y artista plástica políglota, galardonada con el Princesa de Asturias en 2024, siempre enfatizó que no era una exiliada política en sentido estricto. Sin embargo, esto no le impedía criticar abiertamente a su país natal

La historietista y pintora Marjane Satrapi, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
La historietista y pintora Marjane Satrapi, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
EFE/ Paco Paredes

En 1994, cuando la joven iraní Marjane Satrapi aterrizó en París, no sospechaba que esta ciudad iba a cambiar para siempre su carrera –e inspirar millones de mujeres en todo el mundo–. Los olores a gasolina, té negro y azafrán de los días soleados de Teherán poco a poco darían paso al de café, de cigarro y de la mantequilla de los croissants calientes parisinos.

A los 24 años, la que se convertiría en la autora de una de las más importantes novelas gráficas de la historia, originaria de una familia de la burguesía intelectual iraní muy afrancesada, ya llevaba en su equipaje un peso enorme: el trauma de Revolución Islámica de 1979, la guerra de Irán-Irak y la dureza del primer exilio, ya que a los 14 años sus padres le enviaron a Austria, temerosos de la represión ideológica del nuevo régimen ayatolá. Allí pasó una adolescencia casi sin amigos, enfrentando el racismo y sin lograr integrarse a la cultura. Volvería más tarde a Irán, para después embarcar en su segunda y última despedida.

Su nombre es hoy indisociable de Persépolis (2000-2003), que combina memoria personal, reflexión política y una extraordinaria potencia narrativa para retratar la infancia y juventud de una niña rebelde que no aceptó someterse al yugo islamista –y que pagó un alto precio por ello–. Dueña de un trazo sencillo, un dibujo austero en blanco y negro y un estilo cargado de ironía, Satrapi logró un hecho inimaginable entonces: dar voz a las mujeres de una realidad olvidada por el Occidente y a menudo reducida a estereotipos.

Marjane Satrapi, autora del cómic 'Persépolis', Princesa de Comunicación y Humanidades
La historietista, cineasta y pintora franco-iraní Marjane Satrapi, Premio Princesa de Comunicación y Humanidades 2024

Ya en las primeras viñetas del libro, se pone en escena el desconcierto de las niñas en el patio de la escuela ante la obligación, por primera vez, del porte del velo tras la Revolución de 1979. Al principio, las niñas lo utilizan de las más variadas formas: se lo ponen en la cabeza como fantasmas, lo hacen de capa de heroína o cuerda de saltar. Hay las que lo quitan, ante el calor insoportable del país. El choque es inmenso y cada vez más terrorífico. Desde entonces, se prohíben las escuelas mixtas.

El best-seller, originalmente publicado en cuatro volúmenes y traducido a decenas de lenguas, saltó a las salas de cine en una adaptación de la propia Satrapi. La película estrenada el 2007 constituyó todo un hito del cine de animación de autor y se llevó el Premio del Jurado en Cannes, dos premios César y una nominación al Oscar.

La escritora, cineasta y artista plástica políglota, galardonada con el Princesa de Asturias en 2024, siempre enfatizó que no era una exiliada política en sentido estricto. Sin embargo, esto no le impedía criticar abiertamente a su país natal.

Persépolis
Portada de Persépolis, la aclamada novela gráfica de Marjane Satrapi
Reservoir Books

El 2025, ella fue noticia al rechazar la Legión de Honor, la más alta condecoración de Francia: “No puedo ignorar lo que percibo como una actitud hipócrita de Francia hacia Irán”, declaró a la prensa. Según dejó entender, Francia se presentaba como defensora universal de los derechos humanos al mismo tiempo que mantenía relaciones diplomáticas y comerciales con el régimen autoritario. Además, la política migratoria y la emisión de visados para opositores era considerada muy estricta.

En el entonces, Irán vivía una de las más sangrientas ola de protestas y represión. El 2022, la iraní Mahsa Amina, de 22 años, fue arrestada y asesinada por la policía por no llevar correctamente el velo. Su muerte desencadenó el movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, que sacudió las calles de todo el país. Al cabo de un año, Satrapi estaba dirigiendo una novela gráfica coral en su homenaje, reuniendo a casi dos decenas de artistas en la que sería su última obra editorial.

Esta intelectual ecléctica, apasionada por François Truffaut, Sophia Loren, Dostoïevski e Rihanna, se erigió como la inconfundible voz femenina de la disidencia iraní, inspirando varias generaciones de mujeres que luchaban contra la persecución y el machismo en Irán y otros países islámicos, pero también supuso un antes y un después para la novela gráfica de resistencia política.

Persépolis niñas
Viñeta del libro Persépolis (Reservoir Books)
Reservoir Books

De su obra cinematográfica, destaca también la ambiciosa biopic de Marie Curie, otra mujer tenaz. Ella se vio forzada a emigrar a Francia para sacar su carrera adelante, ya que en la Polonia de finales del siglo 19, bajo control ruso, las mujeres no tenían derecho a acceder a estudios superiores de ciencias.

Las películas de Satrapi huyen al realismo puro y apuestan por narrativas no lineales que suelen poner en relieve personajes en conflicto con el sistema, el Estado, la familia o la sociedad. En Paradis Paris (2024), el último largometraje, Satrapi despliega su humor negro característico para retratar a personajes enfrentados a la muerte.

Bastante reservada, en los últimos tiempos enfrentaba problemas de salud. Su muerte, a los 56 años, la sigue a la de su marido, un productor sueco: “falleció de pena poco más de un año después de la muerte de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”, según el comunicado enviado por sus allegados a la AFP.

TAGS DE ESTA NOTICIA