Dennis Haskins, el actor estadounidense que varias generaciones recuerdan como el director Richard Belding de Salvados por la campana, ha muerto a los 75 años. Su representante, Jay Schachter, ha confirmado el fallecimiento del intérprete, cuyo rostro quedó inevitablemente unido durante más de una década al instituto Bayside y a una de las comedias juveniles más emblemáticas de la televisión de finales de los años ochenta y los noventa.
La causa de la muerte no ha sido comunicada oficialmente. Sí se ha conocido después de su fallecimiento que el actor llevaba alrededor de ocho años conviviendo en privado con la enfermedad de Parkinson, una circunstancia que había preferido mantener alejada de la atención pública. No existe, sin embargo, confirmación de que esa enfermedad fuera la causa de su muerte.
El fallecimiento de Dennis Haskins ha devuelto inevitablemente la mirada hacia Salvados por la campana, la serie que convirtió al intérprete en uno de aquellos secundarios capaces de trascender a los protagonistas. Para millones de espectadores, especialmente quienes crecieron viendo la televisión durante los años noventa, Haskins no necesitaba presentación: era sencillamente el señor Belding, el director que siempre aparecía cuando Zack Morris y sus compañeros se metían en problemas.
El director Belding que marcó una generación
Nacido el 18 de noviembre de 1950 en Chattanooga, Tennessee, Dennis Haskins comenzó a interpretar a Richard Belding antes incluso de que existiera Salvados por la campana tal y como acabaría conociéndola el público. El personaje apareció inicialmente en Good Morning, Miss Bliss, emitida en Disney Channel desde 1988.
Cuando el proyecto fue reformulado y terminó convirtiéndose en Saved by the Bell en NBC, Haskins continuó al frente del ficticio instituto Bayside. Allí compartió pantalla con Mark-Paul Gosselaar, Tiffani Thiessen, Mario Lopez, Elizabeth Berkley, Lark Voorhies y Dustin Diamond, dando forma a una ficción que acabaría convertida en un fenómeno de la cultura popular.
Su personaje representaba la autoridad frente a las continuas ocurrencias de Zack Morris, A.C. Slater, Screech y el resto de estudiantes. Sin embargo, Belding nunca fue únicamente el adulto que llegaba para imponer disciplina. Con el paso de los episodios se convirtió también en una figura cercana, comprensiva y casi paternal, una combinación que permitió que el personaje sobreviviera al reparto original.
Haskins apareció en cerca de 90 episodios de la serie y mantuvo el papel posteriormente en Salvados por la campana: La nueva clase, emitida entre 1993 y 2000. También participó en otras producciones de la franquicia, incluido el telefilme Saved by the Bell: Hawaiian Style. Durante más de una década, Richard Belding se convirtió así en el personaje que definiría toda su carrera.
Una carrera que continuó mucho más allá de Bayside
Aunque el éxito de Salvados por la campana eclipsó inevitablemente buena parte de su trayectoria, Dennis Haskins llevaba trabajando en televisión desde finales de los años setenta. Su debut en pantalla se produjo en 1979 con una aparición en The Dukes of Hazzard.
Después de abandonar definitivamente Bayside, siguió apareciendo en numerosas películas y series. Participó en producciones como Mad Men, Hot in Cleveland, New Girl o la comedia cinematográfica A Million Ways to Die in the West. Su fama, sin embargo, nunca consiguió separarse completamente del hombre que recorría los pasillos del instituto intentando mantener bajo control a sus alumnos.
Haskins tampoco parecía interesado en renegar de aquel legado. En 2015 volvió a ponerse en la piel del director Belding durante una reunión especial de varios integrantes del reparto organizada en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon. Décadas después del final de la serie original, la aparición demostró hasta qué punto el personaje continuaba instalado en la memoria colectiva.
Una enfermedad que Dennis Haskins mantuvo en privado
Tras conocerse su muerte, Dimples Karaoke Bar, un conocido establecimiento de Burbank con el que el actor mantuvo durante años una estrecha relación, reveló que Dennis Haskins había enfermado aproximadamente ocho años atrás y que padecía Parkinson. Según el homenaje publicado por el local, había preferido guardar silencio porque no quería convertir su estado de salud en objeto de atención pública.
Su representante, Jay Schachter, que trabajó con él durante más de veinte años, ha destacado especialmente la relación del actor con sus seguidores. Lo recordó como una persona que siempre encontraba tiempo para atender a quienes se acercaban a él y como alguien profundamente agradecido por el cariño recibido durante toda su carrera.
La causa concreta de la muerte sigue sin conocerse. Lo que permanece intacto es el personaje que convirtió a Dennis Haskins en una figura reconocible incluso para quienes nunca aprendieron su nombre. Para toda una generación, el instituto Bayside acaba de perder definitivamente a su director.

