Así es el nuevo coche todoterreno que usará la Policía Nacional

La Policía Nacional incorpora diez Ineos Grenadier a la UIP, con tracción integral, reductora y capacidad para vadear hasta 80 centímetros

Imagen de un coche patrulla de la Policía Nacional.
Imagen de un coche patrulla de la Policía Nacional.
Javier Cuadrado

La Policía Nacional ha incorporado a su flota uno de los todoterrenos más peculiares y capaces del mercado. Se trata del Ineos Grenadier, un 4×4 concebido para trabajar lejos del asfalto que ha sido destinado a las Unidades de Intervención Policial (UIP) y que ahora empieza a dejarse ver en exhibiciones y actos públicos.

El cuerpo ha adquirido diez unidades para reforzar la capacidad de estas unidades ante situaciones que requieren una movilidad superior a la de los vehículos policiales convencionales. El Grenadier combina una arquitectura de todoterreno clásico con motores BMW, tracción permanente a las cuatro ruedas, reductora y una preparación específica para el servicio policial.

La contratación oficial permite además aclarar uno de los aspectos que más debate ha provocado desde que se conoció la compra. El contrato fue adjudicado por 789.000 euros, lo que supone una referencia media cercana a 78.900 euros por unidad si se consideran los diez vehículos finalmente incorporados.

Diez Ineos Grenadier para la Policía Nacional

La decisión de la Policía Nacional no fue improvisada. La licitación publicada por el Ministerio del Interior pedía un mínimo de diez vehículos todoterreno uniformados destinados específicamente a las UIP.

Entre los criterios técnicos figuraban elementos poco habituales en un turismo policial convencional. Disponer de un bloqueo del diferencial delantero suponía un 20% de la puntuación y contar con eje rígido delantero otro 20%. El precio completaba el restante 60%.

El resultado fue la elección del Ineos Grenadier, un modelo diseñado desde su origen con una filosofía muy diferente a la de los SUV actuales. Su prioridad es la resistencia y la capacidad para avanzar en terrenos complicados, incluso a costa de un mayor peso, consumo y tamaño.

Un 4×4 capaz de vadear 80 centímetros

Todoterreno de la Policía Nacional - Defensa
Una fotografía del vehículo.
Archivo

El Grenadier utiliza un chasis de largueros y travesaños, ejes rígidos y tracción integral permanente. Es una configuración que recuerda a los grandes todoterrenos tradicionales y que permite soportar un uso especialmente exigente.

Uno de sus datos más llamativos es su capacidad de vadeo: puede atravesar zonas con hasta 800 milímetros de agua. También ofrece una altura libre al suelo superior a 25 centímetros y puede remolcar hasta 3,5 toneladas.

Estas características explican en buena medida la elección de la Policía Nacional. Aunque las UIP son conocidas principalmente por sus despliegues de orden público en ciudades, también pueden intervenir en emergencias o escenarios donde las carreteras resulten impracticables.

Inundaciones, grandes nevadas, zonas embarradas o accesos dañados después de una catástrofe son algunos de los entornos en los que un vehículo de estas características ofrece una ventaja evidente.

Motores BMW y cambio automático ZF

Ineos recurrió a proveedores de primer nivel para desarrollar el Grenadier. La gama utiliza motores BMW de seis cilindros en línea y tres litros de cilindrada.

Existe una versión diésel de aproximadamente 249 CV y 550 Nm de par y otra de gasolina que ronda los 286 CV y 450 Nm. Ambas trabajan con una caja de cambios automática ZF de ocho velocidades.

El objetivo no es conseguir prestaciones deportivas, sino entregar fuerza de manera progresiva y garantizar capacidad de avance cuando desaparece el asfalto.

Las unidades de la Policía Nacional incorporan además elementos propios del servicio: rotulación oficial, sistemas luminosos y acústicos de emergencia, protecciones, neumáticos preparados para superficies complicadas y otros equipos necesarios para las intervenciones de la UIP.

Un vehículo nacido para sustituir al viejo Defender

Todoterreno de la Policía Nacional - Defensa
Una fotografía del vehículo.
Archivo

La historia del Grenadier comenzó cuando el empresario británico Jim Ratcliffe, fundador del grupo Ineos, decidió desarrollar un sucesor espiritual del clásico Land Rover Defender.

El resultado conserva muchos de los principios que hicieron famosos a aquellos 4×4: formas sencillas, construcción robusta y componentes pensados para resistir un uso intensivo.

El Grenadier se fabrica en Hambach, Francia, en una planta que anteriormente perteneció a Mercedes-Benz. Su diseño cuenta con componentes de compañías especializadas como BMW, ZF, Carraro, Gestamp o Tremec.

La polémica sobre si la UIP necesita un todoterreno así

La adquisición ha generado debate precisamente por las extraordinarias capacidades del vehículo. Las UIP desarrollan gran parte de su actividad en espacios urbanos, donde difícilmente necesitarán vadear 80 centímetros de agua o aprovechar todo el recorrido de sus ejes rígidos.

Sin embargo, la Policía Nacional ha defendido la necesidad de disponer de medios capaces de responder también ante emergencias excepcionales. Episodios recientes de inundaciones han demostrado que determinados vehículos convencionales pueden quedar rápidamente inutilizados cuando desaparecen los accesos habituales.

El Ineos Grenadier representa así una incorporación poco común dentro de la flota policial española: un auténtico todoterreno diseñado para llegar donde un coche convencional tendría que detenerse.

Y, aunque probablemente pase buena parte de su vida sobre asfalto, su razón de ser está precisamente en esos momentos en los que el asfalto deja de ser suficiente.

TAGS DE ESTA NOTICIA