La llegada del VCR 8×8 Dragón al Ejército de Tierra no termina con la fabricación y entrega de los nuevos blindados. Cada vehículo necesita detrás talleres, repuestos, especialistas y una infraestructura capaz de mantenerlo operativo durante décadas. Defensa acaba de dar un nuevo paso en ese despliegue con una inversión de 5,5 millones de euros en la base militar de Cerro Muriano, en Córdoba.
El Ejército de Tierra ha adjudicado la construcción de un nuevo centro especializado en el mantenimiento de los VCR 8×8 Dragón que recibirá la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X. Las obras serán ejecutadas por una unión temporal de empresas formada por Adiante Infraestructuras y Joaquín Pérez Arroyo, cuya oferta asciende exactamente a 5.529.419,15 euros.
La cantidad queda aproximadamente 1,4 millones por debajo del presupuesto inicial de licitación, cercano a los 6,9 millones de euros. Si se cumplen los plazos previstos, la nueva infraestructura de Defensa debería estar disponible hacia comienzos de 2028.
Defensa prepara Cerro Muriano para la llegada del VCR 8×8 Dragón
El nuevo edificio responde directamente a la transformación que está viviendo el Ejército de Tierra con la incorporación progresiva del VCR 8×8 Dragón. Este blindado está llamado a convertirse en una de las principales plataformas de combate sobre ruedas de las unidades españolas durante las próximas décadas.
La Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X, cuya base se encuentra en Cerro Muriano, será una de las grandes receptoras del vehículo. La planificación conocida contempla 45 VCR 8×8 en configuración de infantería para el Regimiento de Infantería La Reina nº 2, además de ocho vehículos de combate de zapadores para el Batallón de Zapadores X y otro Dragón preparado como observador avanzado para el Grupo de Artillería de Campaña X.
En total, el despliegue previsto suma 54 vehículos en estas configuraciones. La llegada de semejante flota obliga a Defensa a adaptar no solo la formación de los militares, sino también hangares, talleres y capacidades logísticas.
Porque disponer de un blindado moderno sirve de poco si una avería obliga a trasladarlo cientos de kilómetros para realizar una reparación especializada.
Qué significa el mantenimiento de segundo escalón

El centro de Cerro Muriano estará dedicado fundamentalmente al denominado mantenimiento de segundo escalón. Se trata de trabajos que van más allá de las operaciones básicas que pueden realizar directamente las propias unidades sobre sus vehículos.
En términos sencillos, existe una diferencia similar a la que hay entre realizar una revisión rutinaria de un automóvil y llevarlo a un taller equipado para desmontar y reparar algunos de sus sistemas principales. En un VCR 8×8, naturalmente, la complejidad aumenta de manera extraordinaria por la presencia de armamento, electrónica, transmisiones, comunicaciones y sistemas militares específicos.
El segundo escalón permite abordar averías y operaciones de mantenimiento que requieren personal especializado, herramientas concretas e instalaciones preparadas para trabajar con vehículos de grandes dimensiones y elevado peso.
El objetivo de Defensa es que la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ disponga de una capacidad mucho mayor para mantener su propia flota sin depender constantemente de instalaciones externas.
Una nave de 1.704 metros cuadrados y ocho puestos para los blindados
El proyecto contempla la construcción de una gran nave industrial con 1.704 metros cuadrados útiles. Más de 1.000 metros cuadrados estarán reservados directamente para las áreas donde se realizarán los trabajos sobre los vehículos.
La infraestructura contará con ocho puestos de mantenimiento abiertos, lo que permitirá intervenir simultáneamente sobre diferentes blindados. Otros aproximadamente 500 metros cuadrados se repartirán entre talleres técnicos y almacenes.
No será simplemente un garaje donde guardar los Dragón. El edificio incorporará áreas especializadas en electrónica, transmisiones, mecánica y chapa, sistemas criptográficos y armamento.
También contará con almacenes destinados a repuestos y material, oficinas, vestuarios, aseos y una sala de reuniones. Una de sus piezas más importantes será un puente grúa con capacidad para levantar hasta 16 toneladas, imprescindible para determinadas intervenciones sobre los componentes pesados de los vehículos.
La nueva inversión de Defensa permitirá así concentrar en Cerro Muriano buena parte de las capacidades necesarias para devolver rápidamente un blindado al servicio cuando necesite una intervención de mayor complejidad.
El Dragón empieza a extenderse por las unidades del Ejército

El proyecto llega en un momento decisivo para el programa VCR 8×8. Hasta comienzos de julio, Tess Defence había entregado 84 vehículos al Ministerio de Defensa, según los últimos datos disponibles sobre el desarrollo del programa.
El principal núcleo se encuentra actualmente en la Brigada ‘Rey Alfonso XIII’ II de La Legión, en Viator, Almería, donde más de sesenta vehículos participan en el proceso de evaluación operativa.
También existen unidades destinadas a otros centros del Ejército. La Academia de Logística de Calatayud cuenta con dos blindados y alrededor de una decena han sido enviados al Regimiento de Ingenieros nº 1, situado en Castrillo del Val, Burgos.
El siguiente salto será acelerar las entregas durante la segunda mitad de 2026. Las previsiones manejadas por el programa apuntan a alcanzar próximamente el vehículo número 100 y cerrar el año con alrededor de 150 unidades entregadas.
Ese ritmo obliga a acompañar cada nueva entrega con infraestructuras capaces de mantener la flota operativa. El centro de Cerro Muriano forma parte precisamente de ese despliegue logístico.
Un programa de alrededor de 2.500 millones de euros
El VCR 8×8 es además uno de los mayores programas de modernización actualmente en marcha dentro de las Fuerzas Armadas españolas. La inversión vinculada a la primera gran fase del proyecto ronda los 2.500 millones de euros.
La producción está en manos de Tess Defence, el consorcio industrial encargado del programa. Indra controla actualmente el 51,1% de la compañía, mientras Sapa Placencia, Escribano Mechanical & Engineering y GDELS-Santa Bárbara Sistemas mantienen participaciones del 16,3% cada una.
El objetivo es completar antes de terminar 2028 las entregas correspondientes al lote actualmente contratado de 346 unidades.
El Dragón debe sustituir progresivamente a plataformas veteranas del Ejército y proporcionar mayor protección, capacidad de combate, comunicaciones y movilidad a las unidades terrestres.
Por qué el VCR 8×8 es importante para Defensa
El concepto detrás del Dragón busca combinar la protección de un blindado moderno con la movilidad que proporciona una plataforma sobre ruedas. Su arquitectura permite además desarrollar diferentes variantes a partir de una misma familia de vehículos.
Eso explica que puedan existir configuraciones destinadas a infantería, zapadores, observación avanzada o diferentes funciones de apoyo.
La modularidad permite que Defensa adapte el mismo vehículo base a misiones diferentes y facilita también la incorporación de futuras actualizaciones tecnológicas a lo largo de su vida operativa.
La plataforma incorpora sistemas de protección, sensores, comunicaciones y equipamiento concebido para proporcionar una mayor conciencia situacional a las tripulaciones. Su diseño busca responder tanto a operaciones de menor intensidad como a escenarios convencionales en los que las unidades puedan enfrentarse a amenazas considerablemente más exigentes.
Pero la sofisticación tiene una contrapartida: cuanto más avanzado es un vehículo, más especializada debe ser también la estructura necesaria para mantenerlo.
Cerro Muriano gana autonomía para mantener sus propios blindados
Ahí reside finalmente la importancia del nuevo proyecto. Los 5,5 millones no están destinados a comprar más VCR 8×8, sino a garantizar que los vehículos que lleguen a Córdoba puedan mantenerse operativos sin depender permanentemente de instalaciones alejadas de la brigada.
Reducir los tiempos de reparación también significa aumentar la disponibilidad militar de una unidad. Un blindado detenido en un taller no puede participar en ejercicios, despliegues ni operaciones.
La nueva nave permitirá concentrar especialistas, herramientas, repuestos y equipos alrededor de la propia Brigada ‘Guzmán el Bueno’. De esta manera, Cerro Muriano no será únicamente uno de los lugares donde operen los Dragón, sino también uno de los puntos preparados para sostenerlos técnicamente.
La modernización del Ejército se está produciendo así en dos planos paralelos. El más visible es la llegada de nuevos blindados. El menos llamativo, pero igualmente importante, consiste en levantar toda la infraestructura que permitirá mantenerlos disponibles cuando empiecen a formar parte de la rutina de las unidades.
Con la adjudicación del nuevo centro de Cerro Muriano, Defensa acaba de invertir otros 5,5 millones de euros precisamente en esa segunda parte de la transformación.

