Defensa cambia la base aérea de Armilla con nuevos simuladores, hangares y más infraestructuras

Defensa moderniza Armilla con simuladores ITS-H, hangares renovados y zonas operativas para reforzar la formación de pilotos de helicóptero

MADRID, 10/06/2026.- La ministra de Defensa, Margarita Robles interviene en la sesión de control al Gobierno, este miércoles en el Congreso. EFE/Chema Moya
La ministra de Defensa, Margarita Robles.
EFE/Chema Moya

Una de las instalaciones militares con mayor tradición aeronáutica de España está entrando en una nueva etapa. El Ejército del Aire y del Espacio ha puesto en marcha una profunda modernización de la base aérea de Armilla, en Granada, con nuevos simuladores, rehabilitación de hangares, mejoras en las zonas de movimiento de aeronaves y nuevas infraestructuras destinadas a mantener su papel como centro de formación de pilotos durante las próximas décadas.

Las actuaciones comenzaron a principios de 2026 y están siendo coordinadas por la Dirección de Ingeniería e Infraestructuras del Mando de Apoyo Logístico. El proyecto afecta especialmente a la Escuela Militar de Helicópteros-Ala 78, encargada de formar pilotos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.

La reforma no se limita a renovar edificios antiguos. El objetivo es adaptar toda la instalación a un modelo de enseñanza en el que la simulación, las horas reales de vuelo y la formación teórica funcionen como partes de un único sistema.

Un nuevo edificio para formar pilotos con simuladores

Una de las piezas centrales de la transformación de la base aérea de Armilla es el nuevo Edificio de Simulación del ITS-H, las siglas del Sistema Integrado de Enseñanza en Helicópteros.

Esta infraestructura albergará las capacidades de simulación necesarias para entrenar a los futuros pilotos antes de llevar determinadas maniobras a una aeronave real.

Los simuladores permiten practicar procedimientos complejos, situaciones de emergencia y operaciones específicas en un entorno controlado, reduciendo riesgos y complementando las horas de vuelo.

El modelo responde a una evolución general de la formación militar aérea: trasladar parte del entrenamiento a sistemas de simulación cada vez más avanzados sin sustituir la experiencia en vuelo real.

El H135 ha cambiado la enseñanza de helicópteros

La modernización está estrechamente vinculada a la llegada del Airbus H135, denominado HE.26 dentro del Ejército del Aire y del Espacio.

Las dos primeras unidades fueron recibidas en julio de 2023 y su incorporación abrió el camino hacia el nuevo ITS-H.

El H135 representa un salto tecnológico respecto a algunos de los helicópteros utilizados anteriormente en Armilla y permite desarrollar una enseñanza adaptada a sistemas de aviónica y operación mucho más modernos.

La Escuela Militar de Helicópteros aspira además a reforzar su proyección internacional y abrir progresivamente algunos de sus cursos a alumnos de países de lengua no hispana.

Hangares renovados y una antigua terminal recuperada

El plan de Defensa va mucho más allá del edificio de simulación. La base aérea de Armilla también rehabilitará el hangar situado en la zona sur de las instalaciones.

A ello se suma la recuperación del edificio de la antigua terminal civil, que será adaptado para nuevos usos relacionados con la enseñanza.

La actuación permite aprovechar infraestructuras históricas de la base en lugar de sustituirlas por completo, integrando parte del patrimonio aeronáutico de Armilla en las necesidades actuales de la unidad.

La convivencia entre instalaciones centenarias y nuevas tecnologías es precisamente uno de los grandes retos de la reforma.

También cambian las zonas por donde operan los helicópteros

Las obras afectan igualmente a las superficies utilizadas diariamente por las aeronaves.

Durante 2026 se han desarrollado trabajos de asfaltado en calles de rodaje, plataformas y diferentes zonas del sector norte de la base aérea de Armilla.

También está en construcción un lavadero específico para helicópteros y se están ejecutando canalizaciones y acometidas necesarias para preparar el terreno donde podrán levantarse nuevos hangares.

Estas actuaciones son menos visibles que un nuevo edificio, pero resultan esenciales para ampliar la capacidad operativa de la instalación y facilitar el mantenimiento y movimiento de las aeronaves.

Las obras deben realizarse sin detener la formación

Uno de los principales condicionantes del proyecto es que la Escuela Militar de Helicópteros no puede interrumpir su actividad mientras se transforma la base.

Por ese motivo, Defensa ha diseñado un calendario escalonado en el que las diferentes actuaciones se ejecutan por fases.

La intención es que pilotos, instructores y personal técnico puedan continuar utilizando la instalación mientras se van incorporando progresivamente las nuevas capacidades.

La reforma debe convivir con la actividad cotidiana de una unidad que sigue formando alumnos durante todo el proceso.

Una escuela creada en 1980 con una función clave

La Escuela Militar de Helicópteros-Ala 78 fue creada en 1980 y depende actualmente del Mando de Personal.

Su principal misión es proporcionar la formación necesaria para obtener el título de piloto de helicóptero a miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.

La enseñanza incluye formación teórica y práctica, pero también cursos especializados relacionados con el mantenimiento y la mecánica de aeronaves de ala rotatoria.

La base aérea de Armilla es además una de las instalaciones aeronáuticas más antiguas que siguen operativas en España, junto al aeródromo militar de Cuatro Vientos.

Armilla prepara su papel para las próximas décadas

La modernización pretende garantizar que una base con más de un siglo de historia pueda continuar siendo relevante en un entorno militar cada vez más tecnológico.

Los simuladores del ITS-H, el H135, los hangares renovados, las nuevas superficies operativas y las futuras construcciones forman parte de una misma estrategia.

Defensa busca convertir progresivamente Armilla en un centro de enseñanza más moderno, flexible y tecnológicamente avanzado, sin perder la actividad que mantiene actualmente.

La transformación todavía no ha terminado. Pero la dirección ya está marcada: la base que durante décadas ha formado a generaciones de pilotos de helicóptero se está preparando ahora para hacer lo mismo con las tripulaciones que operarán las aeronaves militares de las próximas décadas.

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