El gasto público español en defensa alcanzó en 2025 una cifra sin precedentes. Según datos de la Intervención General de la Administración del Estado, el presupuesto gastado llegó a 23.333 millones de euros, un aumento de 46,5% respecto a 2024. El incremento no solo supera al crecimiento general del gasto estatal, que apenas creció un 3,3%, sino que más que duplica la media del período 2010-2020, situada en 8.723 millones.
La cifra ejecutada superó en más de 9.000 millones los créditos iniciales que permanecían congelados desde 2023 por sucesivas prórrogas presupuestarias. Este desfase entre presupuesto oficial y gasto real revela un esfuerzo adicional mediante ampliaciones y mecanismos extraordinarios de financiación.
El cambio: Industria entra en territorio de Defensa
Lo más significativo no es solo la magnitud del aumento sino quién lo gestiona. Mientras el Ministerio de Defensa mantiene el 76,2% de la ejecución (17.775 millones), el Ministerio de Industria y Turismo ha concentrado el 23,8% restante (5.558 millones) a través de instrumentos de financiación dirigidos a empresas del sector de defensa.
Esta participación marca un cambio estructural. La Dirección General de Industria y de la Pyme registró el mayor aumento relativo de todos los organismos: 292,4%, alcanzando 5.545 millones de euros. Con esta cifra se posicionó como el tercer gestor de gasto de defensa, solo por detrás de la Secretaría de Estado de Defensa (9.751 millones) y del Ministerio de Defensa e Subsecretaría (6.054 millones).
Los tres ejércitos y el Estado Mayor de la Defensa, en comparación, sumaron apenas 1.488 millones, el 6,4% del total.

Modernización y tecnología: casi la mitad del presupuesto
Las inversiones reales se consolidaron como el principal capítulo de gasto, con 9.203 millones de euros, el 39,4% del total — impulsadas principalmente por adquisición de equipamiento para las Fuerzas Armadas.
Los Programas Especiales de Modernización (PEM) fueron la principal línea de gasto: 5.610 millones de euros, un incremento del 73,1% respecto a 2024. Bajo este paraguas se agrupan los grandes proyectos en colaboración con la industria nacional, incluyendo el vehículo de combate Dragón 8×8, las fragatas F-110 y otros desarrollos del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de 2025.
El programa de Apoyo a la Innovación Tecnológica emergió como segundo gran bloque, con 5.545 millones de euros, casi cuatro veces más que en 2024, impulsado por los activos financieros gestionados por Industria. Entre ambos programas acaparan el 47,8% de todo el gasto ejecutado.
Los Gastos Operativos de las Fuerzas Armadas se situaron en tercer lugar con 4.238 millones de euros, un aumento del 27%, destinados a cubrir desde participación en operaciones de mantenimiento de la paz hasta funcionamiento de la Unidad Militar de Emergencias.

Personal y financiación: las rúbricas secundarias
Los gastos de personal fueron la segunda rúbrica más importante con 6.242 millones de euros, el 26,8% del total, y un incremento del 12,2% respecto a 2024.
El capítulo de activos financieros, fundamentalmente préstamos reembolsables al sector industrial de defensa, elevó notablemente su peso hasta los 5.558 millones de euros, reflejando la apuesta por instrumentos de financiación para apuntalar a empresas en grandes programas.
La única partida que se redujo fue la vinculada al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que registró un descenso del 59,8% respecto a 2024.

