FUERZAS ARMADAS

Mando Conjunto del Ciberespacio: la ciberseguridad también es cosa de mujeres

Ubicado en la Base de Retamares, esta fuerza cibernética protege el entorno digital de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa

Una mujer trabaja en el MCCE
Una mujer trabaja en el MCCE
EMAD / MDE

En el año 2013, el Ministerio de Defensa ideó un sistema de defensa digital para el país y creó el Mando Conjunto de Ciberdefensa. Fue en 2020 cuando esta unidad “evolucionó”, y se convirtió en el actual Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE).

La misión de esta fuerza cibernética, como dicta su propia cabecera, es “la dirección, la coordinación, el control y la ejecución de las acciones conducentes a asegurar la libertad de acción de las Fuerzas Armadas en el ámbito ciberespacial“.

En pocas palabras, los miembros del MCCE mantienen una operación continua por la ciberseguridad de la defensa de España. Esta labor abarca desde la seguridad de las redes y sistemas TIC del Ministerio, hasta la protección y la respuesta directa a los ataques cibernéticos a cualquier punto crítico de las Fuerzas Armadas.

Así, este “escudo único” cuenta con algo más de 400 miembros, entre civiles y “boinas grises”. Este es el nombre que reciben los militares especializados en el “quinto dominio” de las operaciones especiales, el de la ciberseguridad.

Entre todos ellos, hay especialistas en arquitecturas y redes seguras, software y ciberincidentes; encargados de la gestión de Sistemas de Información y Comunicación (STIC), criptografía o guerra electrónica…

También hay auditores de seguridad; administradores de red, sistemas y dispositivos móviles; y por supuesto, analistas de vulnerabilidades y otros asuntos. Hombres y mujeres que protegen, previenen y defienden materiales físicos y digitales críticos de Defensa.

Las mujeres en el Mando Conjunto del Ciberespacio

La teniente coronel Mateos, Jefa del Grupo de Tecnologías del MCCE
Hélène Gicquel / Ministerio de Defensa

El Mando Conjunto del Ciberespacio forma parte del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), y su comandante jefe es el vicealmirante Francisco Javier Roca Rivero. 

Como en la amplia mayoría de cuerpos y unidades, la presencia en esta fuerza cibernética es principalmente masculina. De hecho, en agosto del año pasado, el MCCE recibió 54 boinas grises para reforzar su plantilla.

No obstante, aunque la mayoría eran hombres, varias mujeres también formaron parte de la incorporación. Y hay numerosas militares en puestos clave dentro de este Mando.

Una de ellas es la teniente coronel Mónica Mateos, jefa del Grupo de Tecnologías de la Jefatura de Sistemas de Ciberdefensa. A su vez, también dirige el Observatorio Tecnológico del MCCE.

Desde allí, tienen la situación actualizada del Mando Conjunto, y desarrollan diferentes líneas de investigación tecnológica con el objetivo de obtener las herramientas más adecuadas para mantener al día sus capacidades.

Existan o no las herramientas, Mateos encabeza la dirección técnica de los proyectos I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación). El objetivo de estos es obtener dichas herramientas a través de las vías disponibles y mantener las altas capacidades en el ciberespacio.

También destaca Alejandra Vicens, encargada de velar por las redes en el dominio digital. O la cabo Suárez y la suboficial Lucía, quienes cumplen también con sus funciones aunque no ocupen puestos de mando.

La realidad es que a pesar de la buena conciliación, el Mando Conjunto refleja la ausencia femenina en los campos de ciberseguridad, mayoritariamente ocupados por hombres. Es algo que el coronel Paco Palomo, director del EMCO, lamentó en unas declaraciones para El País.

No obstante, la creciente presencia femenina en este campo fuera del ámbito militar, parece estar aumentando el interés de las mujeres por las plazas en el Mando Conjunto del Ciberespacio. En cada convocatoria se presentan más, y quizá en un futuro se pueda ver una mayor paridad en la defensa del ciberespacio español.

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