Alba Valiente Quereda ha ido ganándose su sitio sin hacer demasiado ruido. La jugadora mallorquina lleva varios años ligada a la petanca y su evolución la ha llevado desde las categorías inferiores hasta competir por títulos internacionales. Todavía tiene mucho camino por delante, pero su palmarés ya refleja una progresión enorme.
Su gran especialidad es el tiro de precisión, una modalidad en la que cada lanzamiento tiene un objetivo y una puntuación. La técnica es importante, pero también la concentración y la capacidad para mantener la calma cuando cada intento cuenta. Ahí ha encontrado Valiente uno de sus grandes argumentos.
En poco más de dos años, la joven española ha pasado de ser una promesa a conquistar escenarios internacionales. Un título europeo juvenil, un bronce mundial y un oro en los Juegos Mediterráneos resumen una evolución que merece ser seguida.
Una promesa nacida en Mallorca
Su historia comenzó en las pistas de Mallorca. Allí se inició en la petanca y fue creciendo en las categorías inferiores mientras acumulaba experiencia y resultados. En 2022 recibió un reconocimiento en la Gala del Esport del Consell de Mallorca, una distinción que reflejaba el nivel que ya estaba alcanzando cuando todavía estaba en formación.
El siguiente paso fue salir de España. Las competiciones internacionales elevaron la exigencia y le dieron la oportunidad de comprobar que podía medirse con jugadoras de otros países. La transición fue rápida y pronto llegó el primer gran título.
El año que lo cambió todo
En 2024, el Campeonato de Europa juvenil de Isla Cristina convirtió a Valiente en campeona continental de tiro de precisión. La final ante la alemana Maria Hein terminó con un contundente 41-20 para la mallorquina.
Los 41 puntos tuvieron, además, un significado especial: Valiente igualó el récord del campeonato. Fue una actuación que puso definitivamente su nombre en el mapa de la petanca juvenil.
Aquel Europeo tuvo otro premio. En las tripletas femeninas, Valiente compartió equipo con Silvia Castillo, Ainhoa Martínez y Celia Abril Cruzado. España alcanzó la final y terminó con la plata después de caer ante Francia.
El resultado mostraba dos caras de la jugadora: capacidad para decidir por sí misma y recursos para competir cuando el objetivo depende de un equipo.

La confirmación llegó en 2025
Un año después, Valiente volvió a subir al podio. En el Campeonato del Mundo Juvenil Mixto de Isla Cristina formó parte del equipo España 2 junto a Júnior Moral Moya, Raúl Molina Cánovas y Marina Abril Cruzado.
El conjunto alcanzó las semifinales, donde Madagascar se impuso por 13-6. La derrota dejó a España fuera de la final, pero aseguró el bronce mundial.
La medalla confirmó que su éxito europeo no había sido algo puntual. En dos temporadas había conseguido subir al podio en un campeonato continental y en otro mundial. El siguiente reto era todavía mayor: competir entre las absolutas.
Taranto la convirtió en campeona
Los Juegos Mediterráneos de Taranto fueron el escenario elegido para ese salto. Por primera vez, Valiente afrontaba una gran competición internacional absoluta con la posibilidad de medirse a rivales de mayor experiencia.
Y respondió con un oro. En la final del tiro de precisión individual superó a la francesa Nelly Payre por 32-30 y se proclamó campeona de los Juegos Mediterráneos.
El título cambió la dimensión de su palmarés. Sus grandes éxitos anteriores pertenecían a la etapa juvenil; en Taranto demostró que también podía ganar cuando el nivel de las rivales y la presión eran mayores.
Además, sumó otra medalla. Junto a Celia Abril disputó la final de dupletas femeninas. España llegó a ponerse 7-0, pero Francia remontó y terminó ganando 13-9 con Nelly Payre y Torea Tairio. Valiente se marchó de Italia con oro y plata.
La precisión como gran arma
El tiro de precisión explica buena parte de su trayectoria. La modalidad obliga a resolver diferentes situaciones de lanzamiento y a sumar puntos en cada intento. No hay margen para desconectarse: la concentración puede ser tan importante como la puntería.
Valiente ya había dejado su sello en el Europeo de 2024 con aquellos 41 puntos que igualaron el récord. Dos años después, esa misma especialidad le dio su primer gran título absoluto.
Pero sus resultados en tripletas y dupletas muestran que no depende únicamente de sus actuaciones individuales. También ha demostrado saber competir junto a otras jugadoras y adaptarse a una dinámica de equipo.
Una carrera que acaba de empezar
Lo que distingue a Alba Valiente no es únicamente su capacidad para ganar, sino la rapidez con la que ha sabido adaptarse a cada nuevo desafío. Su evolución apunta a una deportista que todavía tiene margen para crecer y que ha demostrado saber responder cuando aumenta la exigencia.
Ahora comienza una etapa diferente, con nuevos rivales, más presión y objetivos de mayor alcance. Después de todo lo conseguido en sus primeros años, el reto ya no es demostrar que puede estar entre las mejores, sino descubrir hasta dónde puede llegar.

