Amaiur Sarriegi es de esas futbolistas que no necesitan mucho ruido a su alrededor para brillar. De manera tranquila y continuada ha ido haciéndose un nombre en el fútbol femenino español. Su personalidad pausada define a la perfección la evolución de su carrera. La delantera se ha consolidado como una jugadora que ha aprendido a entender el éxito no solo como una meta, sino también como una forma de vivir el camino.
La donostiarra afronta su primera temporada en el Atlético de Madrid con una mezcla de ilusión y perspectiva. Después de dejar atrás cinco años en la Real Sociedad, donde se convirtió en una de las delanteras más reconocibles del fútbol español, su aterrizaje en el conjunto rojiblanco suponía un nuevo comienzo. El Atlético la incorporó con un contrato hasta 2027 para reforzar el ataque y añadir movilidad y gol a un proyecto en construcción.

Sarriegi sobre soñar con el Mundial 2027: “Claro, cien por cien. Quiero estar allí porque allí están los mejores”
Llegada al Atleti
“Ha sido una temporada de adaptación”, explica la donostiarra. “Llego a un nuevo sitio, con gente nueva y nuevas maneras de trabajar”. Aunque más allá de los aspectos deportivos, Amaiur Sarriegi destaca la cercanía de sus compañeras. “Desde el primer día me acogieron con los brazos abiertos”, añade la delantera. La adaptación ha resultado más sencilla gracias a ellas. Se siente querida y valorada, y considera que esa sensación tiene un impacto directo sobre el rendimiento dentro del campo. Para Amaiur Sarriegi, sentirse parte de algo parece ser tan importante como marcar goles.
Esta temporada no ha sido precisamente sencilla para las rojiblancas. La irregularidad en liga y las exigencias competitivas han marcado un curso lleno de altibajos. Son conscientes de que esa regularidad es lo que les daba la clasificación a Champions para la temporada siguiente y ese objetivo se ha perdido. Pero de nuevo, esa unión del vestuario lo ha hecho todo más fácil. “El año ha sido muy duro, ha habido muchos altibajos en todos los sentidos”, reconoce Amaiur Sarriegi. “Creo que la unión del vestuario ha ayudado mucho”, añade. Parece una frase sencilla, sin más, pero para ella esta unión significa mucho más que cualquier éxito o derrota deportiva.
Al Atlético de Madrid le queda una última oportunidad de sumar un título esta temporada y rehacerse de los momentos duros. Se enfrentan al FC Barcelona en la final de la Copa de la Reina en Las Palmas de Gran Canaria. “Llegamos con muy buenas sensaciones. Llevamos una racha de ocho partidos en liga ganados. Sumar tantos puntos es muy complicado, dice mucho de lo que estamos haciendo como equipo, de lo que estamos mejorando”, explica Amaiur Sarriegi. “Llegamos más que preparadas a la final para luchar, para pelear y, por qué no, para ganarla”, añade la donostiarra.
Un sueño por cumplir
Amaiur irrumpió con fuerza en el panorama nacional durante su etapa en la Real Sociedad. Tras formarse en el Añorga y pasar por el Athletic Club B, la atacante explotó definitivamente en San Sebastián. En el club txuri-urdin llegó a superar el medio centenar de goles y se consolidó como leyenda del club y como internacional absoluta con España.

Su debut con la selección llegó en 2021 y dejó una carta de presentación difícil de olvidar. Marcó cuatro goles frente a Islas Feroe en uno de sus primeros partidos como titular. La Eurocopa de 2022 llegó, quizá, de manera abrupta y de sorpresa. Tras la lesión del ligamento cruzado anterior de Alexia Putellas, la seleccionadora llamó a la atacante donostiarra para sustituirla.
El curso que viene está el Mundial de Brasil en el horizonte y la de San Sebastián no esconde sus ambiciones. “Claro, cien por cien. Quiero estar allí porque allí están los mejores”, declara Amaiur. Pocas palabras son suficientes para hablar de cómo estar allí sería cumplir uno de sus mayores sueños. Al mismo tiempo que deja claro que el foco sigue estando en el presente. “Intento siempre estar centrada y estar tranquila conmigo misma sabiendo que estoy haciendo todo lo que está en mis manos”, añade.
“Yo he ido tomando decisiones que me han ayudado a vivir esto de la mejor manera posible. Vivo el fútbol desde el disfrute, desde el sacrificio del disfrute y creo que es muy importante”
Regreso al pasado
“De juguetes no era mucho, siempre pedía un balón”, contaba Amaiur Sarriegi. Así describe sus primeros recuerdos con el balón, de hecho, le salió de manera automática, sin pensarlo apenas. También le vinieron a la cabeza sus dos hermanos mayores. “Empezó mi hermano mayor y los demás los seguimos. Jugábamos los tres juntos”, añade.
Amaiur Sarriegi recuerda uno de los momentos que marcaron su camino hacia el profesionalismo. El Athletic Club B le llamó cuando aún estaba cursando segundo de bachillerato. La decisión implicaba muchos sacrificios, “no quería cambiarme de colegio”, contaba Amaiur. “Mis padres me llevaban y me traían todos los días desde Donosti”, explica. Detrás de la aparente sencillez de la frase se esconden cientos de kilómetros, horas de carretera y una inversión constante de tiempo y dinero. Un esfuerzo silencioso que muchas veces permanece fuera de las fotografías o las estadísticas.
“La gente que te quiere normalmente está contenta o feliz por ti cuando a ti te ven bien”, explica. Cuando habla de devolver todo aquello a sus padres, lo hace desde una perspectiva distinta. No habla de trofeos ni de contratos. “Yo he ido tomando decisiones que me han ayudado a vivir esto de la mejor manera posible. Vivo el fútbol desde el disfrute, desde el sacrificio del disfrute y creo que es muy importante”, añade Amaiur. “Todos los sacrificios que hace la gente de tu alrededor y que haces tú, al final han visto sus frutos”, resume.
La final de Copa de la Reina ante el FC Barcelona el supone una nueva oportunidad para devolver a su familia y a su entorno todo lo que han sacrificado para que Amaiur sea la futbolista que es hoy en día.
El partido no será sencillo, pues el Barça es el mejor equipo actualmente en el mundo, pero las rojiblancas lucharán por volver a levantar un título que ya consiguieron en 2023.
