Turbulento. Así podría describirse el inicio de temporada para la Real Sociedad. Nada podía haberse imaginado, de hecho, más bien todo lo contrario. Porque el equipo txurri urdin tras una campaña espectacular y un tercer puesto con premio a Europa, disputaban su plaza para disputar la Champions tras cuatro años de ausencia. Su entrenador había recibido el premio al banquillo de oro y los seis nuevos fichajes reforzaban la plantilla. Pero la historia de amor, finalmente no fue tal.
Una salida abrupta, un vestuario plantado
El objetivo, era precisamente que no ocurriese lo que en la 22/23 cuando cayeron eliminadas en primera ronda frente al Bayern quedándose a las puertas de disputar la Copa de Europa.
La mala suerte del bombo les dejó emparejadas contra el Chelsea, pero esa no sería la peor noticia: el pasado 27 de agosto Arturo Ruiz, el entrenador revelación que les había llevado a la gloria, anunciaba su salida del club atendiendo una llamada del Brighton.
Ainhoa Moraza, jugadora de la Real: “Los valores éticos que él nos ha mostrado no coinciden con lo que ha hecho. En mi opinión irse a dos días del inicio de la liga no está nada bien”
Ainhoa Moraza habló públicamente en la tarde de ayer en la previa de la vuelta sobre el sentir de las jugadoras. “El equipo es lo más importante. Los valores éticos que él nos ha mostrado no coinciden con lo que ha hecho. En mi opinión irse a dos días del inicio de la liga no está nada bien”, aseguraba la defensa.
El vestuario lo supo al día siguiente del partido frente al Chelsea, en Londres. Las inglesas encarrilaron la eliminatoria con un solvente 5-2 aunque no se puede decir que la Real no lo pelease. De hecho empezó adelantándose, pero finalmente quedaron atrapadas en la tela de araña de las inglesas que fueron más contundentes y salvo milagro, serán quienes entren en el bombo el viernes.
En medio de los dos partidos más determinantes del último lustro, Arturo Ruiz (Madrid, 1997) presentaba su dimisión. El club emitía un breve comunicado. Las redes ardían con mensajes de sorpresa, asombro y desconcierto.
Paralelamente, la liga comenzaba de nuevo. El Logroño United, antiguo Dux, que había luchado la temporada anterior por la salvación, era el primer rival en liga. Las donostiarras además lo hacían en casa, en un encuentro, que sobre el papel, la Real debía solventar sin problemas.
Pero problemas es justo lo que tiene un equipo cuando no hay estabilidad. Las txurri urdin pagaron los platos y el Logroño United endosó dos goles en un inicio de temporada para olvidar. “Hemos estado un poquito espesas”, confesaba Fernando Torres, el técnico que se quedaba al cargo del banquillo de forma interina antes de que Gorka Álvarez fuese anunciado de forma oficial en la noche del martes.
Una despedida en la que reinó el silencio
Antes de ser presentado por el Brighton y de que se filtrase el sueldo que percibirá de 300.000 euros anuales, el técnico quiso despedirse en sus redes con una carta a abierta a la que ninguna de sus jugadoras ha querido responder. Una decisión muy rotunda que evidencia el sentir del grupo.
Detrás de este fichaje está la misma agencia de representación que la que lleva a Jenni Hermoso, TMJWF. Oscar González y Guillermo Zamarripa, sus fundadores, son los firmantes del nuevo contrato del casi millón en tres años.
De nuevo, el tercer clasificado de la Liga F queda noqueado por el séptimo de la liga inglesa femenina. El técnico madrileño debutará este fin de semana, concretamente el domingo contra el Arsenal de Misa y Ona. En la siguiente jornada, se medirá ante el Manchester United en el que será un duelo de entrenadores españoles.
La afición, “preocupada”
Volviendo a la Real, no solamente el vestuario esta conmocionado. También la afición. Luis Miguel es uno de los integrantes de la Peña Z7 Taldea, que lleva años siguiendo al conjunto femenino de la Real en todas sus andaduras. Ante la situación se encuentra “preocupado”.
“Si se hubiese ido a final de temporada no nos habría sorprendido, sabemos que hay clubes que pagan más que la Real y lo habríamos entendido pero en este momento, estamos muy decepcionados con él, en medio de una de eliminatoria de Champions”. Ese casi millón de euros, “probablemente le solucione parte de su vida, pero con los valores que él siempre ha promulgado no me parece bien lo que ha hecho.”
Por delante un partido y tres goles de diferencia que, de superarlos, meterían al conjunto vasco de nuevo en la pelea por la Champions. Zubieta espera el milagro. Y que el corazón vuelva a latirles con el nuevo míster.

