Una historia que empieza mucho antes de Berlín. Una jugadora que encontró en el arbitraje un camino inesperado y que, paso a paso, ha terminado dirigiendo partidos en algunos de los mayores escenarios del baloncesto internacional. París, la NBA Summer League, las competiciones europeas y ahora la Liga Endesa explican cómo una árbitra tinerfeña ha conseguido hacerse un hueco entre la élite.
Del balón al silbato
Ariadna Chueca siempre estuvo ligada al baloncesto, aunque durante sus primeros años no lo hizo desde el otro lado de la pista. Fue jugadora y también entrenadora en Canarias, hasta que un curso de arbitraje al que se apuntó por curiosidad terminó abriendo una puerta que, con el tiempo, se convertiría en su camino profesional. Su intención inicial era entender mejor las reglas para aplicarlas como entrenadora, pero aquella experiencia despertó algo más.
En 2014 se trasladó a Finlandia y allí comenzó a tomarse el arbitraje en serio. Su pasado como jugadora y entrenadora le sirvió como base para avanzar rápidamente en un país en el que, además, tuvo que adaptarse a un nuevo idioma y a otra cultura baloncestística. En apenas cuatro años dio un salto que marcaría su trayectoria: en 2019 obtuvo la licencia FIBA y comenzó a abrirse paso en el panorama internacional.

Una carrera de grandes escenarios
La progresión de Chueca comenzó a hacerse visible fuera de España. Desde que obtuvo la licencia FIBA en 2019, la tinerfeña ha ido acumulando presencia en los principales escenarios internacionales hasta convertirse en una habitual de las grandes citas. Uno de sus primeros grandes escaparates llegó con la NBA Summer League de Las Vegas, donde se convirtió en la primera árbitra española en dirigir un encuentro de esta competición.
Un año después llegó uno de los momentos más importantes de su carrera: los Juegos Olímpicos de París 2024. Ariadna formó parte del grupo de árbitros seleccionados por FIBA y llegó a dirigir cinco encuentros durante el torneo, dos de ellos en las eliminatorias. A ese recorrido se suman sus apariciones en competiciones europeas como la EuroCup Women y la EuroLeague Women, donde también ha alcanzado las rondas decisivas.
Su crecimiento internacional también tuvo su reflejo en España. En la temporada 2025/26, dio el salto a la Liga Endesa, convirtiéndose en la tercera mujer en arbitrar en la máxima categoría del baloncesto masculino español y en la primera árbitra canaria en alcanzar este nivel. Un nuevo reto para una colegiada que, después de hacerse un hueco en los grandes escenarios internacionales, comenzó también a consolidarse en la élite nacional.

La única española rumbo a Berlín
El Mundial de Berlín reunirá a 28 árbitros y árbitras de todo el mundo, una nómina en la que solo habrá una representante española: Ariadna Chueca. La tinerfeña será una de las ocho mujeres que formarán parte del equipo arbitral, que supone un 28,5% del total de colegiados seleccionados por FIBA para la cita.
La presencia femenina gana cada vez más espacio en el arbitraje internacional, especialmente en las grandes competiciones femeninas. La propia FIBA ha impulsado diferentes programas para favorecer el acceso y la continuidad de las mujeres en el arbitraje, desde programas específicos de formación hasta iniciativas destinadas a facilitar que puedan mantener sus carreras profesionales durante la maternidad.
En este contexto, Chueca afrontará su presencia en Berlín como la única española entre los 28 nombres elegidos para dirigir los partidos del torneo. El Mundial se disputará del 4 al 13 de septiembre y supondrá un nuevo escaparate para una colegiada que continúa ampliando la presencia española y femenina en los principales escenarios del baloncesto internacional.

