Hace apenas unos años, reunir a seis jugadoras españolas en la WNBA parecía un escenario reservado para la ficción. Hoy es una realidad. La temporada 2026 ha llevado la presencia nacional en la liga estadounidense a una cifra sin precedentes, con seis representantes repartidas entre distintas franquicias y perfiles que abarcan desde jóvenes recién llegadas hasta jugadoras ya consolidadas en la élite. La presencia de estas jugadoras en la mejor liga del mundo confirma la continuidad de una generación que ha situado a España entre las grandes potencias internacionales y, al mismo tiempo, la irrupción de nuevos talentos preparados para recoger el testigo.
La magnitud del hito fue destacada por la propia Federación Española de Baloncesto, que celebro en sus canales oficiales que, por primera vez, seis españolas coincidan en la WNBA. “Tenemos presente y tenemos mucho futuro”, resumió la FEB al valorar la cifra que refleja el momento que atraviesa el baloncesto femenino español. En un año en el que Awa Fam ha firmado el mejor resultado de una jugadora española en la historia del Draft y varias internacionales han consolidado su presencia al otro lado del Atlántico, la WNBA habla mas español que nunca.
Awa Fam, la joya de la nueva generación española
Awa Fam nacida en Santa Pola en 2006 y de padres senegaleses, ha sido seleccionada por los Seattle Storm en el pick numero 3 del Draft como una apuesta estratégica de futuro, llamada a ser uno de los pilares sobre los que se construya la franquicia. Pivot de 1,94 metros de altura, formada en las categorías inferiores del Valencia Basket, debuto con el primer equipo con apenas 15 años, 5 meses y 15 dias, convirtiéndose en la jugadora mas joven en hacerlo en la historia del club. Durante su etapa en Valencia ha conquistado dos ligas, dos copas de la reina y una supercopa, consolidando su crecimiento en la élite del baloncesto nacional antes de dar el salto a la WNBA.
Su llegada al primer plano del baloncesto internacional recuerda inevitablemente a lo que supuso en su día el de Pau Gasol. El jugador catalan abrió una puerta en el Draft del 2001 al ser elegido en las primeras posiciones y demostrar que un jugador formado en España puede entrar directamente en la élite. Ahora, en el baloncesto femenino, Fam representa un caso similar en cuanto a impacto y alcance de su elección.

Raquel Carrera, resiliencia como bandera
Raquel Carrera, nacida en Ourense en 2001, se convirtió desde muy joven, en una de las grandes referencias del baloncesto español al ser seleccionada en el Draft de la WNBA de 2021 en la posición número 15 por las Atlanta Dream, convirtiéndose en ese momento en la jugadora española mejor situada en la historia del draft. Sin embargo, decidió priorizar su desarrollo en Europa y continuar su crecimiento en Valencia Basket, dentro de un proyecto ambicioso en el que asumió un papel protagonista desde temprana edad.
En su etapa en Valencia conquistó grandes títulos, entre ellos una EuroCup Women y cuatro ligas, afianzando su estatus en el baloncesto europeo. Con la selección española ha sido pieza habitual en los grandes torneos internacionales, sumando dos medallas de plata en el Eurobasket de 2023 y 2025, y disputando sus primeros Juegos Olímpicos en Tokio 2020, aunque se perdió la cita de París 2024 tras una lesión de ligamentos cruzados de la rodilla. Aquella lesión parecía llamada a frenar su progresión hacia la élite, pero nada mas lejos de la realidad. Raquel ha dado el salto a la WNBA con los New York Liberty y ya en sus primeras actuaciones esta demostrando por que esta llamada a marcar una epoca en el baloncesto internacional.

Megan Gustafson, experiencia de anillo para la seleccion
Megan Gustafson, nacida en Minnesota en 1996, obtuvo la nacionalidad española en 2023, con la que ha reforzado la rotación interior de la selección, donde cayo de pie desde sus primeros partidos y ha demostrado una rápida adaptación. Con el combinado nacional disputo los Juegos Olímpicos de París 2024, y aunque se perdiera por lesión el Eurobasket 2025, se ha afianzado como una de las piezas fundamentales para los próximos torneos internacionales. Este ultimo año conquistó su primer anillo de WNBA con Las Vegas Aces, un hito que reforzó su estatus en la liga y que llevó a los Portland Fire, franquicia que vuelve a la liga tras años de ausencia, a apostar por ella como una de las piezas clave de su nuevo proyecto deportivo.
Maria Conde, el salto esperado
La madrileña nacida en 1997, ha conseguido por fin el salto que llevaba años persiguiendo. Formada en las categorías inferiores de Estudiantes y después de consolidarse como una de las jugadoras más destacadas en el baloncesto europeo, ha arrancado su etapa en la WNBA con impacto inmediato tras su llegada a Toronto Tempo, donde se ha convertido en una de las piezas más fiables saliendo desde el banquillo. La alero madrileña, seleccionada en el draft de 2019 por Chicago Sky, ha tenido que esperar varios años para consolidar su presencia en la competición estadounidense, algo que ha logrado tras superar una grave lesión en el tendón de Aquiles que frenó su progresión en su mejor momento en Europa.
Habitual en la selección española durante la última década, fue una de las protagonistas de los Eurobasket de 2017 y 2023, en los que conquistó una medalla de oro y una de plata. Con este bagaje a sus espaldas, todo indica que su nombre dará mucho de que hablar los próximos meses.
Alicia Florez, la tapada
Alicia Flórez se ha convertido en una de las grandes sorpresas españolas de la temporada en la WNBA. La base leonesa, nacida en 2004 y formada entre el baloncesto de su tierra y la cantera de Valencia Basket, llegó a Estados Unidos sin el foco mediático de otras compatriotas, pero no tardó en hacerse notar. Después de superar una grave lesión de rodilla y de consolidarse como una de las jugadoras más completas de la Liga Femenina Endesa, los Washington Mystics apostó por ella pese a no haber sido elegida en el draft. Su respuesta fue inmediata y, tras sus destacadas actuaciones en el arranque de temporada, ha asegurado su continuidad para el resto del curso, una muestra de la confianza que la franquicia deposita en una de las grandes revelaciones españolas del año.

Marta Suarez, una carrera a la americana
Marta Suárez representa una de las historias más singulares de la presencia española en la WNBA. La ovetense, nacida en 2002, apostó desde muy joven por desarrollar su carrera en Estados Unidos, donde pasó por las universidades de Tennessee, California y TCU hasta convertirse en una de las jugadoras más destacadas del baloncesto universitario. Su progresión la llevó a ser seleccionada por Seattle Storm en el pick número 16 del Draft de la WNBA de 2026, pero inmediatamente sus derechos fueron traspasados esa misma noche a Golden State Valkyries, la franquicia de San Francisco. Aunque su camino no ha estado exento de obstáculos, la asturiana ha logrado abrirse paso en la liga norteamericana y sigue dando pasos para consolidarse entre la élite del baloncesto mundial

