FUTBOL

Dónde están ahora las 23 campeonas del mundo

Casi tres años más tarde del momento más importante para el fútbol femenino español, repasamos el club que defienden las jugadoras del Mundial de 2023

El 20 de agosto de 2023 quedó grabado para siempre en la historia del deporte español. En el Stadium Australia de Sídney, la selección española derrotó por 1-0 a Inglaterra gracias al gol de Olga Carmona y conquistó el primer Mundial femenino de su historia. Aquel grupo de 23 futbolistas alcanzó la cima tras años de crecimiento del fútbol en España y situó a Liga F como una de las competiciones de referencia en Europa.

Dos años después, el panorama ha cambiado considerablemente. Muchas de las protagonistas de aquella final ya no juegan en España. El mercado internacional, impulsado por el crecimiento económico de ligas como la inglesa, la estadounidense, la francesa o la alemana, ha provocado una importante redistribución del talento. Aunque Liga F continúa contando con algunos de los mejores equipos del continente, la realidad es que varias campeonas del mundo han encontrado fuera de España proyectos deportivos y económicos más atractivos.

¿Qué tiene el mercado europeo?

La fotografía del once titular de aquella final refleja perfectamente esa evolución. De las once futbolistas que saltaron al césped en Sídney, solo una muy pequeña parte permanece en clubes españoles, mientras que el resto compiten fuera de las fronteras de nuestro país. La única jugadora de ese once inicial que competía para un club internacional era Jenni Hermoso con el Pachuca. Actualmente continúa en la liga mexicana con el Tigres, aunque hay numerosos rumores con una posible vuelta al Atlético de Madrid.

Cata Coll, Irene Paredes y Aitana Bonmatí son las únicas que se mantienen en equipos del territorio nacional. Las tres continúan defendiendo el escudo del FC Barcelona, mismo club en el que militaban cuando jugaron la final del mundial. Laia Codina, Mariona Caldentey y Alexia Putellas también jugaban en el Barça y actualmente han puesto rumbo a la liga inglesa. La primera de ellas ha fichado este verano por el West Ham tras probar suerte en el Arsenal. El club gunner es ahora casa para Mariona Caldentey. La misma ciudad de Londres acoge desde este verano a la mejor jugadora del mundo, Alexia Putellas, en el London City Lionesses. 

Ona Batlle fichó el verano del Mundial por el FC Barcelona tras unas temporadas en el Manchester United, este verano la catalana se volvió a separar del club culé para aterrizar en el Arsenal donde compartirá vestuario con Mariona Caldentey y Misa Rodríguez quien fuera portera titular del Mundial hasta que la sustituyó Cata Coll. La canaria puso fin a su etapa de seis años en el Real Madrid este verano.

Otras dos jugadoras que representaban al Real Madrid en el Mundial eran Olga Carmona y Teresa Abelleira. Ambas se han desvinculado de la entidad blanca, la primera de ellas ahora juega en el PSG francés, mientras que Abelleira aún no ha anunciado su próximo destino, aunque se prevé que también sea fuera de las fronteras nacionales. Alba Redondo, quien también ha defendido la elástica del Real Madrid, competía en el Levante UD en agosto de 2023. Ahora lo hará en Italia con la Juventus. 

La situación de las que fueron suplentes durante el torneo tampoco es mucho más positiva. Enith Salón, tercera portera, milita en el Servette suizo. En la línea defensiva Ivana Andrés juega en el Inter, Oihane Hernández en el Orlando Pride de la NWSL y Rocío Gálvez ha anunciado su salida del Real Madrid y pondrá rumbo al Juárez de la liga mexicana. María Pérez comparte plantilla en el London City Lionesses con Alexia Putellas. Por su parte, Irene Guerrero compite en la liga mexicana bajo la camiseta del América. Claudia Zornoza, otra mediocampista, anunció su retirada del fútbol profesional este mismo año tras jugar sus últimos partidos en la NWSL con las Utah Royals.

Eva Navarro y Athenea del Castillo continúan vinculadas a un club español tras el Mundial, comparten vestuario en la capital en el Real Madrid. Salma Paralluelo, una de las jugadoras más importantes del Mundial anunció este verano su salida del FC Barcelona con numerosos clubes internacionales interesados por sus servicios. Esther González también disputa sus minutos en la NWSL con el Gotham FC de Nueva York/Nueva Jersey.

¿Fuga de talento?

Liga F sigue contando con uno de los mejores equipos del mundo, el FC Barcelona, y mantiene proyectos competitivos como el Real Madrid, el Atlético de Madrid o Real Sociedad. Sin embargo, cada mercado de fichajes evidencia que las grandes ligas europeas han incrementado notablemente su capacidad para atraer talento.

La Women’s Super League inglesa se ha convertido en el principal destino. Cuenta con una mayor inversión, estadios con mayor asistencia, contratos más elevados y una estructura profesional respaldada por clubes con enormes recursos económicos. Alemania y Francia continúan siendo destinos atractivos, mientras que la NWSL estadounidense ofrece un modelo competitivo diferente, pero igualmente seductor para muchas internacionales.

España sigue formando algunas de las mejores futbolistas del mundo. La cantera continúa produciendo generaciones extraordinarias y la selección nacional es el mejor ejemplo de ello. Sin embargo, retener ese talento se ha convertido en un desafío cada vez mayor. El crecimiento económico del fútbol femenino ha reducido las distancias deportivas, pero ha ampliado las diferencias financieras entre competiciones.

El Mundial conquistado en Australia y Nueva Zelanda también contribuyó a aumentar el valor internacional de las futbolistas españolas. Aitana Bonmatí, Mariona Caldentey, Olga Carmona o Laia Codina elevaron su cotización tras levantar el trofeo, despertando el interés de algunos de los clubes más poderosos de Europa.

Lejos de interpretarse únicamente como una fuga de talento, este fenómeno también confirma el prestigio alcanzado por el fútbol español. Las campeonas del mundo son hoy protagonistas en las mejores ligas del planeta y continúan exportando un modelo de juego que conquistó el mundo en 2023. El reto para Liga F será convertir ese prestigio deportivo en una fortaleza económica capaz de competir con los grandes mercados internacionales y evitar que las futuras campeonas encuentren fuera de España el escenario ideal para desarrollar el mejor momento de sus carreras.