La ganadora de 23 Grand Slams Serena Williams ha hecho que esta edición de Wimbledon sea absolutamente imperdible. Su vuelta, anunciada primero en dobles junto a su hermana Venus, y más tarde en individual invitada por el torneo, ha marcado la agenda de los medios acreditados en el All England Club.

Los días previos ya han sido una absoluta locura y desde sus primeros entrenamientos al Media Day el ‘efecto Serena’ ya se nota en el tercer major del año. “No todos los días Wimbledon te ofrece una wild card”, explicaba la tenista cuando era preguntada por los motivos que le habían hecho volver al alto rendimiento, aunque confesaba también que había tenido “muchas dudas” con su regreso. “Ahora mis expectativas son diferentes”. “Quiero que mis hijos me vean competir” aseguraba también.
Reencuentros y palmarés
La norteamericana se ha reencontrado con viejos amigos, como Grigor Dimitrov “Siempre llamo a Grigor mi mejor amigo. Ha sido increíble verle. Obviamente nos comunicamos fuera de los Grand Slams. No lo había visto en casi un año, así que nos pusimos al día. Siempre tenemos muchos buenos recuerdos con él. Me vuelve loca. Créeme, es mucho más loco que yo”, aseguraba arrancando las sonrisas de la sala de prensa londinense.
Y es que todo lo que rodea a Serena es noticia. Motivos hay para hacerlo:
Es la tenista viva (hombre o mujer) más laureada de todos los tiempos. Su irrupción junto al de su hermana Venus cambió para siempre la Era Abierta. Su regreso a los 44 años supone un ‘boom’ mediático sin precedentes, pero tanto ella como su entrenador han avisado que no quiere un debut mediocre. Vuelve para dar todo de si en la pista.
Ozempic y dopaje
Por supuesto, Serena Williams y su vuelta al circuito femenino no ha estado exento de polémica. Su faceta como empresaria y suscriptora de un medicamento adelgazante (Ozempic) ha generado un intenso debate sobre si un deportista de alto nivel podría o no ser imagen de medicinas o productos farmacéuticos.
En España, como les contamos en este medio hace unos meses, Serena no podría ejercer como cara visible del medicamento que su empresa comercializa, ya que las leyes de autocontrol lo impiden.
Preguntada por las estrictas normas de dopaje dentro del tenis, y tras la suspensión reciente de Vondrousova, la actual premio Princesa de Asturias del Deporte ha sido muy tajante “odio esas normas” visibilizando el estrés de poder ser controlada a cualquier hora del día o de la noche. “Tiene que haber una manera más razonable de hacer esto”, insistía la jugadora.
Maya Joint, su rival en primera ronda
El sorteo emparejó a la menor de las Williams frente a la 87 del mundo, la australiana Maya Joint, quien no ha tenido un buen estreno en hierba siendo derrotada a las primeras de cambio en los dos encuentros de esta gira que ha disputado. Con 20 años Joint no se enfrentó nunca a Serena en su anterior etapa por lo que este es un duelo inédito.
La ex número uno del mundo, cuyo último partido profesional fue en 2022 frente a la también australiana Tomljanovic en el US Open, vuelve a Wimbledon cuatro años después. Al lugar donde se alzó con siete de los grandes, algo que ninguna tenista ha conseguido repetir.
Su encuentro, programado como no podía ser de otra manera en la pista central, se podrá seguir por Movistar este martes no antes de las 18.30h hora peninsular. “Estoy nerviosa, pero seguro que luego me los quito y sigo adelante”, confesaba aunque también ha querido ponerse en la piel de su rival “es normal que nadie quiera enfrentarse a ti en primera ronda, es una cuestión de respeto. Con Novak (Djokovic) pasa lo mismo”, añadía una Serena muy reflexiva.
Ocurra lo que ocurra frente a Joint, volveremos a ver a Serena en acción el jueves, cuando se enfrente en primera ronda de dobles junto a su hermana Venus a Solana Sierra y Camila Osorio.
Hace diez años, las hermanas Williams ganaron los dobles de Wimbledon, su último título jugando juntas.
Este Wimbledon no ha hecho más que arrancar y ya es histórico.

