El camino hacia Varsovia ya está definido. El sorteo de la Champions League ha dibujado el recorrido del FC Barcelona y del Real Madrid, que ya conocen a sus rivales en la fase liga. El conjunto azulgrana afrontará la competición como vigente campeón, mientras que el conjunto blanco buscará dar un paso más en Europa. Todo comenzará a finales de septiembre, con seis jornadas por delante antes de que llegue la hora de las eliminatorias.
El Barça, ante Arsenal, Bayern y Roma
El FC Barcelona tendrá una fase liga con varios nombres de peso. Las azulgranas recibirán en casa al Arsenal, campeón de Europa en 2025, además del Paris FC y el Servette. Sus tres desplazamientos serán a los campos del Bayern de Múnich, la Roma y el HB Køge.
El duelo ante el Arsenal será uno de los grandes atractivos de esta primera fase. El conjunto inglés vuelve a cruzarse con el vigente campeón en un recorrido que también llevará al Barça a Alemania y a Italia. A priori, los partidos ante Paris FC, Servette y Køge aparecen como oportunidades importantes para sumar puntos, aunque el nuevo formato obliga a mantener la regularidad durante las seis jornadas.

El Real Madrid, con un calendario exigente
El Real Madrid tampoco ha tenido un sorteo sencillo. Las blancas jugarán como locales contra el PSG, el Paris FC y el Inter de Milán, mientras que deberán viajar para enfrentarse al Bayern, la Roma y el Manchester City.
El desplazamiento a Manchester aparece como uno de los grandes retos de esta fase. El City, además, llegaba al sorteo como uno de los equipos que los grandes favoritos querían evitar desde el tercer bombo. El Bayern y la Roma completan dos visitas de nivel para un Real Madrid que tendrá que competir por una de las posiciones que dan acceso a las eliminatorias.

Una fase liga sin margen para relajarse
La competición estrena por segunda temporada este formato. Los 18 equipos están repartidos en tres bombos y cada uno se enfrenta a dos rivales de cada bombo, con un total de seis partidos: tres en casa y tres fuera. Además, no pueden producirse enfrentamientos entre clubes del mismo país.
La clasificación tendrá una importancia enorme. Los cuatro primeros accederán directamente a los cuartos de final, mientras que los equipos que terminen entre la quinta y la duodécima posición tendrán que disputar una eliminatoria previa para hacerse con las cuatro plazas restantes. Los seis últimos quedarán fuera.
Barcelona parte como rival a batir
El Barcelona afrontará el torneo con la condición de vigente campeón, después de conquistar el título en Oslo. Junto al conjunto azulgrana, el Arsenal, campeón en 2025, y el OL Lyonnes, ganador en ocho ocasiones y subcampeón la pasada temporada, aparecen como algunas de las principales candidatas.
La directora de fútbol femenino de la UEFA, Nadine Kessler, puso precisamente el foco en el dominio azulgrana durante los últimos años y señaló al equipo catalán como la referencia que todos quieren superar.

Caras conocidas y nuevos invitados
El sorteo también ha dejado varios duelos de interés lejos de los equipos españoles. El Chelsea se enfrentará al PSG, OL Lyonnes, Roma, BK Häcken, FK Austria Wien y OH Leuven, mientras que el conjunto francés tendrá entre sus rivales al Arsenal, Barcelona, Häcken, Real Madrid, Køge y Servette.
El Manchester City, uno de los equipos más temidos del tercer bombo, se medirá a PSG, Bayern, Real Madrid, Häcken, FK Austria Wien e Inter. Por su parte, la Juventus se enfrentará a Lyonnes, PSG, Benfica, Häcken, OH Leuven y FK Austria Wien.
También habrá espacio para nuevos nombres. FK Austria Wien e Inter disputarán por primera vez esta fase de la competición, mientras que OH Leuven regresa después de alcanzar los playoffs en su debut la temporada pasada.
El camino termina en Varsovia
La fase liga arrancará a finales de septiembre y se prolongará hasta diciembre. Después llegará el turno de las eliminatorias, donde cada posición tendrá su premio o su castigo. El objetivo final para todos será el mismo: llegar a Varsovia, donde está prevista la gran final a finales de mayo de 2027.
Barcelona y Real Madrid ya conocen el primer tramo de ese recorrido. Ahora queda lo más difícil: convertir el papel en resultados.

